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Pieces of a woman
Análisis

Crítica de Fragmentos de una mujer: Netflix estrena con dureza el 2021

Crítica de Fragmentos de una mujer, dirigida por Kornél Mundruczó y escrita por Kata Wéber. La nueva película estrenada en Netflix está protagonizada por Vanessa Kirby, Shia LaBeouf, Ellen Burstyn y Molly Parker, entre otros artistas. El estreno de Fragmentos de una mujer en Netflix España es el 7 de enero de 2021.

Netflix ha arrancado su catálogo de grandes lanzamientos para el 2021 dando a los espectadores una patada de realidad con el estreno de Fragmentos de una mujer (Pieces of a Woman), bajo la batuta del director de cine y teatro húngaro Kornél Mundruczó. Del teatro, precisamente, bebe gran parte de la puesta en escena de una de las apuestas de la plataforma para la temporada de premios fílmicos que está al caer.

El reparto queda en manos de Vanessa Kirby (Misión Imposible: Fallout), Shia LaBeouf (Corazones de acero, Transformers), Ellen Burstyn (Réquiem por un sueño, Interstellar) y Molly Parker (Deadwood), entre otros artistas que se dan cita en esta obra íntima sobre el dolor, la paternidad, el duelo y la muerte.

Martha (Vanessa Kirby) y Sean (Shia LaBeouf) esperan a su primer hijo y están preparados para hacerlo en su propia casa, lejos del hospital, pero una serie de complicaciones provocan la pérdida del bebé durante el parto asistido por la matrona Eva (Molly Parker). Su relación de pareja da un giro radical y la vida de Martha se convierte en una penitencia en la que tendrá que enfrentarse al juicio de su familia y de la sociedad, así como el duelo de Sean y la preocupación dominante de su madre, Elizabeth (Ellen Burstyn).

¿Cuántas veces nos han intentado explicar cómo debemos pasar el duelo ante la pérdida? La vida, la muerte y el dolor que los acompañan son tan personales que nadie puede ser capaz de sacar al otro de las garras del sufrimiento, pero sí aliviarlo. Hay dolores que son eternos, que permanecen latentes durante el camino, pero que de alguna forma nos enseñan que esa muesca en el corazón puede tener utilidad. El dolor siempre estará ahí; nuestra es la posibilidad de aprender de él... aunque no haya compensación que pueda aplacarlo. En esta línea se mueve la reflexión de Fragmentos de una mujer para construir una historia en la que el egoísmo, la ambición, la familia y las expectativas son protagonistas.

Las herramientas del dolor

Para la realización de conceptos tan íntimos y reflexivos, el director Kornél Mundruczó ha optado por subrayar la realidad con dos potentes planos secuencia que fundamentan la idea del dolor, el duelo y su resolución. Sí, hemos visto una infinidad de planos secuencia en la última decada, empezando por la oscarizada Birdman o la archiconocida secuencia inicial de El renacido, ambas de Alejando González Iñárritu, hasta peripecias técnicas exquisitas como 1917, de Sam Mendes, o recursos de marketing y acción como el que vimos en Tyler Rake, la ópera prima de Sam Hargrave.

Pieces of a woman

Es un recurso fabuloso para enriquecer la ejecución, pero el disfrute es aún mayor cuando su propósito es convertirse en algo más que en una traca de artificio. Mundruczó recoge elementos de la puesta en escena del teatro y los une en un doloroso poema con un plano de más de 20 minutos en el que nos quedamos prendados con el parto de Martha y Sean, con el juego de miradas, gestos y caricias que son imprescindibles para construir el viacrucis posterior de la pareja. Todo ello alimentado por composiciones suaves de piano en el siempre excepcional trabajo de Howard Shore (El Señor de los Anillos) en la banda sonora de la película.

Su uso es tan preciso que tiene eco en la resolución en la que confluyen los deseos y ambiciones de sus protagonistas durante una reunión de la que no daremos más pistas para evitar el terreno del spoiler. Sin esos 20 minutos iniciales ininterrumpidos seríamos incapaces de sumergirnos con tanta precisión en la realidad de los sentimientos que dirigen el desarrollo narrativo de Fragmentos de una mujer.

Fragmentos, precisamente, que no son un derroche de excelencia técnica, pero que tocan con sensibilidad en las teclas oportunas para componer una pieza sobre el duelo en la que Vanessa Kirby pone el broche con su actuación. La actriz londinense ya se ha llevado a casa el premio a la mejor actriz del Festival de Venecia y en las quinielas comienza a sonar su nombre para los Oscar de 2021.

Pieces of a woman

Shia LaBeouf es su compañero en el ruedo, quien también hace un trabajo excepcional para acompañar la deriva sentimental de su pareja en la ficción. La química entre ambos es el motor sobre el que Mundruczó hace funcionar la película con suavidad en el primer tramo, aunque no con tanta precisión cuando tiene que ser firme en el segundo.

La historia de Fragmentos de una mujer es lo que su propio nombre indica: una reflexión sobre el implacable dolor que parte su vida en pedazos. Sigue un patrón de depresión más atípìco enfocado en la deriva emocional de una madre sin consuelo, pero en el camino deja cierto poso de maniqueísmo en la representación de las dos partes de la pareja y termina pasando factura tras la primera hora de metraje, cuando se pierde todo el magnetismo que nos ató a los sentimientos de los protagonistas.

Pieces of a woman

El estreno de Netflix tiene opciones para ser la respuesta a una carga emocional no tan convencional, pero definitivamente tan real. Las interpretaciones del elenco actoral responden con fuerza en contraste a la delicadeza de la dirección, que no termina de encajar en el tramo medio de la película, y sí responde con mayor acierto en el desenlace de la trama. El guion de Kata Wéber es exprimido hasta la última gota en pantalla y, aunque su resonancia es demasiado limitada, Fragmentos de una mujer tiene papeletas para convertirse en un título de cabecera del catálogo de este año.

Valoración

Fragmentos de una mujer es una reflexión atípica sobre la vida, la muerte, el duelo y el dolor que los acompañan, construida como un delicado poema que pierde magnetismo durante el tramo medio de la película para terminar recuperando parte de la grandeza de su arranque.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

El uso del plano secuencia como potenciador narrativo que une con delicadeza el planteamiento y el desenlace de la película.

Lo peor

Pierde fuerza pasadas las desgarradoras imágenes del planteamiento y peca de cierto maniqueísmo en la representación de la pareja.

Y además