Crítica de Fuera de la ley, una comedia criminal inspirada en el cine de los hermanos Coen

Crítica de Fuera de la ley (Greedy People), dirigida por Potsy Poncirolli con Himesh Patel, Joseph Gordon-Levitt, Lilly James y Tim Blake Nelson. Estreno el 7 de febrero de 2025.
Hay una película notable dentro de Fuera de la ley porque el guión de Mike Vukadinovich sabe muy bien cuáles son sus referencias estilísticas. Pero aunque el tono está conseguido y la calidad de las interpretaciones es innegable, se echa en falta algo que siempre ha sido uno de los ingredientes de éxito en las películas de los hermanos Coen: el ritmo.
El reparto, encabezado por Himesh Patel, Joseph Gordon-Levitt, Lilly James y Tim Blake Nelson defiende con uñas y dientes el proyecto y Potsy Poncirolli, desde la dirección, trata de generar impacto con las secuencias más violentas que marcan la trama de la película.
Pero, por desgracia, no se corrige en montaje uno de sus mayores problemas: sobra metraje. Para que Fuera de la ley cumpliera el pacto del entretenimiento trufado de humor negro y giros impactantes, tendría que prescindir de media hora de detalles superfluos que terminan lastrando la experiencia de visionado y desinflando la propuesta.
La película arranca en clave de buddy movie costumbrista: Will y Terry son dos pobres diablos que ejercen como agentes de policía en una población en la que nunca pasa nada. El primero acaba de mudarse con su esposa embarazada y tiene muy poca experiencia mientras que el segundo está acostumbrado a campar a sus anchas, disfrutar de sus privilegios y trabajar lo menos posible.
De forma fortuita, su primer día de trabajo se convierte en una pesadilla para Will. A pesar de recibir una serie de consejos por parte de su compañero, se ve envuelto en un crimen que se complica aún más con la aparición de un millón de dólares. ¿A quién pertenecen? ¿Qué pueden hacer con ellos?
Will y Terry, que no pueden ser más diferentes, tienen distintas ideas al respecto, pero terminan colaborando para hace coincidir sus declaraciones y mantener el secreto del botín, que deciden esconder hasta que amaine el temporal para terminar repartiéndolo a partes iguales.
Pero esto es solo el principio. A medida que vamos conociendo a las personas con las que se relacionaba la víctima vamos siendo conscientes del entramado de intereses cruzados que ha hecho que cada uno de ellos vaya tomando decisiones cada vez más desacertadas hasta conducir a la codicia a todos los integrantes de lo que parecía una pacífica comunidad.

La trama de Fuera de la ley está bien orquestada, aunque su división en capítulos que nos anticipan una frase lapidaria que escucharemos en algún momento en boca de los personajes, acabe siendo uno de los obstáculos para que la narración fluya más ligera.
En líneas generales, lo que cuenta encaja y no tiene agujeros de guión, algo que es de agradecer. Y, a medida que se despliega toca diversos géneros: de la comedia negra al terror pasando por situaciones más ligeras y otras bastante dramáticas. El mix de tonos es uno de sus puntos fuertes y el rasgo que hace que sea tan identificable con el cine de los hermanos Coen.
El espíritu de Fargo, está atrapado en esta botella pero pierde pegada en el desarrollo. El desenlace en una película de estas características está llamado a ser, además, uno de los puntos fuertes. Fuera de la ley opta por una estructura circular y por un cierre que tiene que ver más con el drama que con el género principal al que se adscribe la película.

En suma, es una película con momentos estelares y otros valle que se alargan cada vez más. Todos los miembros del plantel tienen su momento de gloria y su función en la evolución de los acontecimientos, pero es mejor no encariñarse con ninguno de ellos. Gordon-Levitt es, muy por encima del resto, el que está más pasado de vueltas, pero le sienta bien al personaje.
Y no podemos terminar esta crítica de Fuera de la ley sin señalar uno de sus grandes talones de Aquiles: una banda sonora que le confiera carácter y personalidad a la cinta. Es uno de esos factores decisivos que tienen la capacidad de meterte tensión en el cuerpo y acompañar a las imágenes para hacerlas más explosivas. Marcaría una enorme diferencia.
Valoración
Nota 62
Fuera de la ley va de más a menos: a pesar de emular con fortuna muchos de los aciertos de las películas de los Coen como la subversión del costumbrismo, el crimen chapucero y los golpes de suerte, a Fuera de ley le falta uno de los motores fundamentales para que ligue la masa: una cadencia adecuada que no estanque la trama.
Lo mejor
Que la película tenga el tono de las mejores comedias criminales de los Coen.
Lo peor
Que no consiga tener el ritmo ni el tempo interno ágil que pide a gritos la trama. Termina por perder fuerza y alargarse demasiado.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.