El hijo
Análisis

Crítica de El hijo, la versión tenebrosa de Superman

Por Raquel Hernández Luján

¿Te has planteado alguna vez cómo sería la versión siniestra de Superman? El hijo, la película dirigida por David Yarovesky, explora esta idea con acierto. En cines el 24 de mayo de 2019.

¿Recordáis The Prodigy? Pues la película El hijo llega donde aquella no se atrevió a entrar. Su premisa principal es muy atractiva, dado que responde a una pregunta que cualquiera se habrá hecho alguna vez, un "what if" de manual. ¿Qué pasaría si cambiáramos los parámetros de la historia de Superman y un alienígena de poderes sobrehumanos no optara por seguir el buen camino y ayudar a la humanidad, sino destruirla?

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Tori Breyer y su marido son una pareja con problemas de fertilidad: sueñan con ser padres pero no consiguen tener un niño. Un buen día, se produce un milagro y encuentran en el bosque un misterioso bebé.

Brandon parece ser todo lo que Tori y Kyle siempre han querido: un chico listo, cariñoso y curioso que crece bajo su cuidado desarrollándose de una manera normal. Pero cuando se acerca la pubertad, una poderosa oscuridad se manifiesta en su interior y Brandon empieza a manifestar un comportamiento perturbador. Al principio, lo achacan todo a su cambio hormonal, pero pronto sus peores pensamientos se hacen realidad.

Una vez Brandon da rienda suelta a sus superpoderes y sus retorcidos impulsos, todos a su alrededor se encontrarán en gran peligro: el niño milagro se transforma en un despiadado depredador suelto en la tranquila ciudad de Kansas.

Lo primero que hay que decir de El hijo es que es una película muy honesta que da justo lo que promete, ni más ni menos. Su duración de apenas hora y media, atestigua que no es necesario estirar el chicle cuando se tiene claro el concepto. El guión de los hermanos de James Gunn (artífice de la saga de Guardianes de la galaxia), Brian y Mark Gunn, abunda en esa idea, consolidando la villanía de la criatura con escenas de alto voltaje que hacen que la calificación R sea muy merecida.

No es una película de gran presupuesto y eso es parte de su encanto, ya que ha llevado al director a tener que trabajar buscando soluciones prácticas a problemas complejos. Sí, hay deslices como cambios de textura y algún problemilla de raccord (es decir, de continuidad entre planos) que no ha podido salvarse en la sala de montaje, pero es tan ingeniosa que se le perdona con facilidad.

La idea que sirve de base para esta película de terror es sencilla, así que no es una historia que requiera un desarrollo argumental demasiado amplio. La escenografía está muy bien cuidada y las intervenciones de este maligno jovencito ponen los pelos de punta, que es lo que se esperaba. De hecho, hay varios momentos de esos en los que necesitas taparte la cara y verlos por una rendija entre los dedos de la grima que dan, lo que quiere decir que la película cumple su cometido de sobra.

Por otra parte, los fans de las películas de superhéroes van a encontrar el concepto refrescante porque no se había explorado antes o, al menos, no de esta manera. Hay muchas referencias, sobre todo, como decíamos, a Superman y una subversión de todos sus principios e incluso de su iconografía, empezando por la relación con sus padres (esto sería lo más opuesto del mundo al "momento Martha") y siguiendo por el tempo interno de la historia, más parecida a una película de terror que a otra cosa.

En este sentido, los hermanos Gunn tienen muy buen olfato para introducir elementos como la creación del atuendo del antihéroe, la utilización de su superfuerza, su capacidad para volar o su visión calorífica. Incluso el símbolo que caracteriza a Brandon y con el que firma cual psicópata sus "escenas del crimen".

Pocos ingredientes le faltan a El hijo (Brightburn, en su versión original) para funcionar como un tiro: quizás un poco más de ritmo en su tercio final y un casting un poco más depurado para llevar a la pantalla a la familia aterrada por la criaturita ante la cual casi caminan de puntillas. Y algo más de pasta, claro... Siempre y cuando se hubiera invertido en mejorar lo presente y no arruinar su aspecto con filigranas prescindibles.

Valoración

¿Te apetece una película canalla? El hijo subvierte todo lo que te han vendido siempre las películas clásicas de superhéroes y convence, a pesar de no contar con excesivos medios.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Que sea tan bestia como cabía esperar: es una pesadilla llevada a la gran pantalla y te ofrece un show nunca antes visto.

Lo peor

No esconde su carencia de presupuesto e incluso utiliza la falta de medios en su favor con ideas creativas, pero queda patente que es serie B.