Kin
Análisis

Crítica de Kin, película de ciencia-ficción de los hermanos Baker

Por Raquel Hernández Luján

Kin es una película de ciencia-ficción dirigida por los hermanos Baker en base a su cortometraje Bag Man y protagonizada por Jack Reynor, Myles Truitt, Zoë Kravitz, Dennis Quaid y James Franco.

Puede que llegue un momento en el que, viendo la película Kin, la audiencia se aburra y bostece. No es para menos: después de un intrigante arranque, prácticamente aparca la premisa de la ciencia-ficción, que es la más interesante y enigmática, para retomarla justo al final. Todo el desarrollo de la cinta podría extractarse de cualquier producción de sobremesa vista mil veces ya. La cuestión es que el giro del desenlace es tan curioso que consigue atrapar el interés.

Queda, por tanto, muy claro cuál es el corazón de la historia, que parte de un cortometraje anterior de los directores, Josh y Jonathan Baker titulado Bag Man. El punto de partida de inspiración para ambas obras es la de un niño escudriñando un arma futurista en el baño de un hotel, una estampa que se dibujó en sus mentes en un sueño y que terminó incorporándose a la película. 

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¿Qué pasa en Kin?

Eli (Myles Truitt) es un niño afroamericano de 14 años que vive en Detroit con su padre adoptivo, Hal (Dennis Quaid), un compasivo a la par que estricto viudo que percibe que Eli está cayendo en la delincuencia, metiéndose en líos periódicamente e incluso robando cobre para conseguir unos ingresos extra.

Mientras explora un edificio abandonado en una de sus escapadas, Eli se topa con los restos de lo que parece un impacto de otro mundo. Entre los escombros, además de cuerpos de soldados sin vida, encuentra una extraña caja metálica que se lleva a casa. Desconoce qué es, pero al cogerla parece activarla desvelándose así el misterio: es un arma.

Por su parte, su hermano político sale de la cárcel, si bien está lejos de conseguir la preciada libertad que ansía dado que debe una buena suma de dinero a un mafioso local. El regreso de Jimmy (Jack Reynor) será el detonante de una serie de acontecimientos que se saldarán con importantes cambios en la vida de Eli. El más importante de ellos que deberá huir con lo puesto para salvar su vida... Aunque siempre puede acudir a ese curioso objeto que ha encontrado para defenderse...

Pero... ¿de qué va en realidad la película?

Habrá más de dos que terminen de ver Kin y se pregunten a santo de qué el título es el que es. Vamos a empezar por el principio, viendo las implicaciones argumentales y las posibles referencias a otras películas para dar respuesta a esta pregunta.

"Kin" puede traducirse del inglés como "pariente próximo" o "allegado". Es evidente que hace referencia a la relación que hay entre Eli, un niño afroamericano adoptado, y su hermanastro Jimmy con quien, en principio, no comparte nada.

De hecho, lo que se explora en la película son las estrechas relaciones que se pueden llegar a fraguar sin que medien lazos de sangre. Desde el padre de familia, interpretado por Dennis Quaid, que no por no ser el padre biológico del niño se toma menos a pecho su educación, hasta la bailarina de striptease Milly que se une a ellos en su huida. El concepto tiene una nueva vuelta de tuerca al final, que preferimos guardarnos para no reventaros la sorpresa.

Pero, además, tenemos que hablar del envoltorio, que también tiene su parentesco particular: puro cine ochentero, con referencias clarísimas a James Cameron y sobre todo, a Terminator 2. No solo hay algunos aspectos que se comunican con la película claramente, sino que incluso vemos al protagonista jugar en una recreativa al videojuego. Jack Reynor, además, fue escogido para el papel porque tanto sus expresiones como su voz recordaba a los directores a Bill Paxton, que habría trabajado en la película de no ser por su muerte prematura en 2016. También se cuela algún nombre que nos trae a la cabeza su película Aliens: el regreso de 1986 como el del Condado de Sudaco, que hace referencia a la nave USS Sulaco.

Puede que Kin sea menos entretenida y redonda de lo que debería y que casi te deje al borde de tirar la toalla en algún momento concreto (sobre todo cuando entra en escena un James Franco nada creíble como matón sobrecaracterizado), pero despierta interés de cara a saber hacia dónde podría ir desenvolviéndose en el futuro. Eso es más de lo que consiguen muchas producciones similares... pero la película tendrá que recuperar los 30 millones de dólares de inversión en taquilla antes de que los hermanos Baker puedan soñar con una secuela (y saciar nuestra curiosidad).

Valoración

Kin se dirige al público joven con un relato en el que, cuando se abre paso la ciencia-ficción, hay motivos para quedarse prendado de la cinta. Lástima que lo que más abunde sea el drama familiar y la road movie sin pies ni cabeza, porque podría aspirar a convertirse en la primera piedra de una franquicia, mirando de soslayo a la saga Terminator.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Con diferencia, todo lo que atañe a la trama fantástica y su plasmación visual (será un 10% de la peli, a lo sumo).

Lo peor

Se nota que parte de un corto y lo alarga. El relamido mensaje buenista junto con giros de guión que no aportan nada y solo sirven de relleno.

Y además