Crítica de The Last of Us 2x06: Resumen y análisis del episodio que muestra la evolución de la relación de Joel y Ellie

Resumen y análisis del episodio 2x06 de la serie The Last of Us de Max disponible desde el lunes 19 de mayo en la plataforma.
Recién estrenado en Max, el penúltimo episodio de la segunda temporada de The Last of Us pone la piel de gallina cambiando la perspectiva de los acontecimientos y metiéndonos en la piel de Joel.
No es uno de los más importantes en lo que se refiere a aporte de información y carece de secuencias de acción pero sí que es fundamental para comprender el arco emocional de los personajes: el deterioro de la relación de Ellie y Joel que pasa por la desconfianza progresiva y un proceso de autonomía difícil de gestionar por parte de ambos.
A partir de este momento, encontraréis spoilers del episodio 2x06 de The Last of Us, que cuenta con Neil Druckmann como director y Neil Druckmann, Craig Mazin y Halley Wegryn Gross como guionistas y ha sido titulado The Price (El precio), de modo que os recomendamos seguir leyendo solo si vais al día y bajo vuestra responsabilidad.
Regreso al pasado
Flashback que nos lleva al Austin de 1983. Joel trata de proteger a su hermano de su padre, que trabaja como policía porque quiere evitar que le pegue.
Para su sorpresa, su padre se muestra dialogante: le abre una lata de cerveza y abre otra para él. Le cuenta que en una ocasión, cuando era pequeño, robó una chocolatina. Su abuelo le hizo disculparse y le pegó tal paliza que le rompió la mandíbula y su madre llegó a darlo por muerto. Pasó meses sin poder hablar sintiéndose abochornado.
Le explica que nunca les ha pegado así y siempre ha querido ser mejor que su padre. Y le dice que espera que cuando le toque a él sepa hacerlo mejor. Se va sin tocar a Tommy.

Tras los créditos iniciales volvemos al local de Seth justo cuando llevan un mes viviendo en la comunidad. Joel le lleva material del que ha ido acaparando en Hoback. Seth le explica que era policía en Milwakee. A cambio pide dos cosas: algo de manera urgente y algo abundante.
De regreso a casa descubrimos de qué se trata: se dedica a labrar un hueso para hacerle el puente a una guitarra y le hace un grabado.
Tommy aparece con Ellie, que se ha quemado contra un brazo en la cocina simplemente por probar qué sentiría. Joel la consuela mientras esperan al doctor para que le ponga una inyección que la ayude con el dolor.
Seth se equivoca con el nombre, pero tiene a tiempo la tarta de cumpleaños de Ellie, de vainilla. El otro regalo es la guitarra, claro. Le cuenta que se la ha restaurado y que está dispuesto a enseñarle a tocarla como le prometió. Ella le pide que cante, así que se pone a ello.
Interpreta los primeros versos de Future Days, de Pearl Jam: “Si alguna vez te perdiera, seguramente me perdería a mí mismo. Todo lo que he encontrado, querida, no lo he encontrado por mí mismo. Inténtalo y a veces lo lograrás, para hacer de mí este hombre. Todas las partes robadas que me faltan, ya no las necesito. Creo y creo porque puedo ver nuestros días futuros, nuestros días”.
Ellie se burla diciéndole que “no ha dado asco”. Joel le dice que entiende lo que le ha pasado y le desea un feliz cumpleaños.

Un año después Joel y Ellie están fuera tratando de encontrar un lugar que Joel conoce de sus patrullas. Está tratando de prepararla para patrullar ella misma porque acaba de cumplir 16 año y considera que necesitará paciencia. Le va preguntando si hay algo entre ella y Essie y si le han contado lo de las “flores y las abejas”. Ella le responde que lo sabe todo sobre “pollas y vaginas”.
Llegan al lugar: es la escultura de un dinosaurio. Ella se sube y avista un museo. Joel le dice que la llevará a continuación si quiere.
Ellie alucina dentro con todo lo que ve. Llegan a una suerte de representación gigante del sistema solar. Joel le pregunta si le gustaría ir al espacio y le enseña la Apolo 15, del 71. Está comida de hierba pero se puede entrar. Joel le dice que vaya más despacio y se ponga un casco.
Ellie rompe una vitrina, coge un casco se lo pone y ambos se meten en la nave. Joel le da un cassette y le felicita el cumpleaños. Ella lo pone en su walkman: es la grabación de la cuenta atrás de la secuencia de ignición y el despegue del Apolo 11. Ellie cierra los ojos y se imagina la sensación de estar ahí dentro de verdad.

De regreso, Joel le dice que le ha gustado la sensación y que deberían hacerlo más. Un año después, Joel le ha conseguido a Ellie una nueva tarta y se dispone a llevársela.
Irrumpe en su cuarto justo cuando se va la tatuadora que le ha hecho un dibujo sobre la marca de la quemadura. Joel la reprende por hacer todas las tonterías de la adolescencia a la vez: tatuajes, drogas y sexo. Y experimentando con chicas. Ellie le dice que no era ni sexo ni un experimento y que no se arrepiente. Él se va dando un portazo.
Ellie decide sacar el colchón por la puerta para irse a vivir al garaje. Está lloviendo y allí no hay ni agua ni calefacción- Joel le dice que es su casa, pero Ellie le recuerda que no, que se la dieron. Joel transige y le dice que quizás le venga bien tener su propio espacio, pero que le dé tiempo a arreglarlo para que esté adecentado y en condiciones.
Joel le pide ver el tatuaje y le pregunta si le ha dolido. Le dice que está bien, mejor que lo que él le grabó en la guitarra. Le pregunta por qué escogió una polilla. Ella le cuenta una trola sobre el significado de los sueños.

Joel va por primera vez a ver a la terapeuta Gail para preguntarle cuál es su significado, si están relacionadas con el cambio. Ella le dice que no, que son las mariposas, que las polillas están vinculadas al significado de la muerte.
Dos años después la relación entre Joel y Ellie se ha ido enfriando. Ella se prepara para hablar con él y formularle preguntas sobre Salt Lake City.
Joel va a por ella y le dice que ya tiene 19 y ha sido paciente, así que ya puede patrullar. Puede coger un arma y salir con él. Ellie busca algo de riesgo pero Joel le dice que coja los primáticos y observe, que es una ruta sencilla y segura pero que también está bien que pasen tiempo juntos como antes. Ellie no muestra mucho entusiasmo.
Joel recibe una llamada de radio: hay infectados cerca de Eugene y Adam y ellos están próximos al lugar. Joel le dice que regrese, pero Ellie insiste en acompañarlo.Joel le recuerda que deben cubrirse el uno al otro cuando llegan a pie a las inmediaciones.

Aparece un caballo galopando desbocado y arrastrando a su jinete. También encuentran cadáveres de infectados. Eugene está apoyado en un árbol. Ha sido atacado, así que no está limpio
Eugene le propone que regresen y Gail salga a despedirse de él antes de que se complete el proceso. Ellie le dice que pueden atarlo para llevarlo a ver a su mujer porque calculan que le queda un tiempo antes de transformarse.
Joel le promete que lo mantendrá con vida mientras Ellie va a por los caballos. Joel vigila a Eugene y van caminando hacia el sendero. Le dice que siente frío, que no lo esperaba. Llegan a un lago. Joel le dice que no se gire y que si tiene algo que decirle a su mujer, es el momento de saberlo para transmitírselo.
Eugene le dice que tiene miedo y que su cara es lo último que quiere ver porque necesita sus últimas palabras. Joel le dice que cuando amas a alguien puedes ver su cara siempre. Eugene cierra loso ojos, se concentra y le dice que puede verla. No se oye el disparo, pero los pájaros salen huyendo de los árboles anunciando que lo ha matado.
Cuando Ellie llega hasta ellos con los caballos, Joel se disculpa y regresan. Él le dice que no tenía elección y que Gail solo debe saber lo necesario. Llevan el cuerpo de Eugene a rastras.
Ya en la comunidad, Joel le dice a Gail que quería despedirse en persona pero que no quería ponerla en peligro. Que no tenía miedo y se ha quitado la vida él mismo. Gail le abraza, desconsolada. Ellie le dice que no fue así: que le reventó la cabeza a pesar de haber prometido traerlo de vuelta. Gail abofetea a Joel y le dice que se vaya. Ellie le echa en cara que faltara a su palabra.
Nueve meses después nos situamos en la fiesta de Navidad y se activa el detonante de todo. Tommy se va a acostar a su pequeño. Joel ve a Ellie y Dina bailar y se abalanza sobre Seth cuando él molesta a las chicas. Ellie le dice que no necesita su ayuda y se va. Se pone a tocar la guitarra en el porche.
Ellie pasa por allí y somos testigos de su última conversación: Ellie le dice que no quiere que la saque de las patrullas y que tenía a Seth controlado. Joel le pregunta si Dina es su novia. Ellie le dice que fue solo un beso que no significa nada. Le pregunta si ella le gusta y le dice que sería afortunada si estuviera con ella.

Ellie le dice que es un capullo y que le mintió: puso la misma cara con Eugene que cuando sucedió lo de Salt Lake City. Que en verdad siempre lo ha sabido. Le dice que le dará una última oportunidad: quiere saber lo que pasó con los luciérnagas y que si vuelve a mentirle se acabó.
Le pregunta si había más personas inmunes y él lo niega. Pregunta si habla saqueadores y lo vuelve a negar. Le pregunta si habrán hecho una cura y asiente. Admite haberlos matados a todos y a Marlene. Es consciente de que pagará el precio: ella se distanciará de él por esta razón, pero está dispuesto a pasar por ello.
Joel le explica que para hacer la cura tenían que haberla matado. Joel admite que le quitó ese propósito y le ha quitado una oportunidad a todo el mundo. Pero también que lo volvería a hacer. Ellie le dice que porque es un egoísta pero él le dice que no, que porque la quiere de un modo que no puede entender. Le dice que si forma su propia familia, quizás entonces lo haga mejor que él.
Ellie le dice que no cree que pueda perdonarle, pero que quiere intentarlo. El siguiente plano la muestra saliendo del hospital bajo una manta de lluvia.
Desgarrador, pero redundante
Recuperar a Pedro Pascal en The Last of Us es uno de los puntos fuertes de este episodio que, por medio de saltos en el tiempo, nos lleva a los últimos cumpleaños de Ellie y cómo Joel se esforzaba por ser un buen padre adoptivo con ella, cuidándola, protegiéndola y agasajándola, a pesar de los muchos errores que comete a lo largo del tiempo: el peor de todos ellos, perder su confianza.
Para asumir estos giros en su relación, es fundamental comprender su propio vínculo con su padre, no siempre fácil, pero en el que él puede reconocerse mucho tiempo después, cuando llega a ponerse en su lugar tal, como él le avanzó y del mismo modo que él le dice a Ellie. Hay de este modo una suerte de eterno retorno en el que padres e hijos reconocen las dificultades para acertar en la crianza.
Así pasamos de que Ellie pueda cumplir su sueño de "viajar al espacio" aunque sea con su mente en Museo de Ciencia e Historia de Wyoming a ver el abismo que se abre entre ambos.

Por lo demás rellenamos también el hueco del conflicto entre Joel y Gail a propósito de la muerte de su marido Eugene. De nuevo lo que le pasa factura a Joel no es la acción en sí misma de matarlo, algo que habría sido comprensible dada la situación, sino tratar de encubrir la verdad con una mentira zafia. Es además el factor detonante de que Ellie corrobore su anterior mentira.
El gran defecto del episodio no es solo su duración (alcanza la hora), sino que como espectadores, ya habíamos ido dando por hecho muchas cosas que aquí se constatan, pero aportando pocas novedades. Se genera una sensación de estiramiento de la trama que redunda en algo de fatiga, lo que le sienta regular a la serie si tenemos en cuenta que es el penúltimo episodio de la temporada.
De facto, solo hemos visto a Abby en un episodio y no tenemos el más leve efecto antesala de ver de nuevo a Kaitlyn Dever en el último, aunque es inevitable que así sea. Nos tenemos que conformar con el breve instante de ver a Ellie bajo la lluvia, llegando a su destino.
Aunque resulte demasiado explicativo, vamos a llegar al desenlace con el puzle armado por completo, sin necesidad de sobreinterpretar nada. Todas las expectativas puestas en un final que promete el gran duelo entre ambas.
Valoración
Nota 75
A pesar de mostrar algunos de los momentos más bonitos y emblemáticos del videojuego la trama se estanca en el pasado y rellena huecos que ya habíamos ido completando por nuestra cuenta.
Lo mejor
La contención de las interpretaciones y la estructura circular del episodio: a nivel de guión es redondo.
Lo peor
Mucha información es repetitiva y, aunque la construcción dramática es eficiente, como espectadores nos hace sentirnos estancados.

