Crítica de LocaMente: Paolo Genovese, director de Perfectos desconocidos, lanza otro hit de humor que pide a gritos fotocopias

Crítica de LocaMente (FolleMente), la nueva comedia romántica de Paolo Genovese que explora los pensamientos que se agolpan en nuestras cabezas. Estreno el 29 de agosto.
Llega a la cartelera española con bastante retraso, puesto que se estrenó en Italia en el mes de febrero, pero LocaMente (FolleMente) viene precedida de una fama envidiable: es la película italiana más taquillera del año con más de 20 millones de recaudación y altas probabilidades de ser el próximo bombazo en materia de remakes de distintos sabores locales.
Su director y creador del concepto original, en base a un anuncio de 1999 que rodó para la televisión pública, ostenta un récord Guinness muy especial: la película de Paolo Genovese de 2016 Perfectos desconocidos ha tenido hasta 24 remakes en distintos idiomas, incluyendo la versión española de Álex de la Iglesia. Y este nuevo trabajo se presta muchísimo a tener nuevas versiones como aquella.
La idea original de LocaMente puede recordar a la de Del revés, porque la historia se desarrolla en dos planos: lo que los personajes viven y lo que se cuece dentro de sus cabezas. Pero en esta ocasión no son las emociones las que entran en colisión sino las distintas facetas de sus personalidad.
Algo así como "distintas versiones de sí mismos", que puede recordar también a los "sombreros para pensar" de Edward De Bono. Y es que todos tenemos en nuestro interior una parte más racional, otra más tierna, otra impulsiva y otra creativa. Ponerlas de acuerdo parece imposible, pero es imprescindible para tomar decisiones y avanzar.
Hora de reírnos de nosotros mismos
LocaMente pone sobre la mesa las inseguridades de Piero y Lara, un hombre y una mujer que están a punto de tener su primera cita. Desde el modelo de condón hasta las flores, la ropa o la luz, ambos saben que cada elección será examinada con lupa y no quieren decepcionar ni decepcionarse a sí mismos.
Los consejeros que les ayudan viven en sus mentes: la parte romántica pelea con la racional, la insegura y la pasional en un pulso desigual que va cambiando de peso a medida que avanza la noche. Pelean por el control de la situación, se sabotean entre ellos, discuten, colaboran y a veces incluso se les va todo de las manos.
Fuera de sus cabezas, la noche también promete sorpresas con distintas interrupciones que les darán pistas a ambos de quiénes son, qué es lo que quieren y si tienen la posibilidad de alcanzar un futuro juntos.
En palabras de Genovese: "El juego de explorar la mente de los personajes se ha utilizado muchas veces —pienso, por ejemplo, en Woody Allen—. Pero en LocaMente el enfoque está en la relación de pareja, así que era fundamental tener en cuenta que, en este momento histórico, el rol del hombre y de la mujer ha cambiado de forma rápida y profunda, hasta redefinirlo todo".
De hecho, LocaMente es un buen estudio de personajes en el momento en el que vivimos. Es decir, es una obra de su tiempo que examina el tira y afloja entre ambos teniendo muy en cuenta las reivindicaciones sociales, los prejuicios, los clichés en los que ellos mismos no quieren caer y las expectativas que hay puestas en ellos por su género, edad o condición social.
Saben que sus vidas van a ser examinadas y sopesadas... puede que no a un nivel tan frívolo y frío como en Materialistas pero desde luego sí en el sentido de ser juzgados como candidatos viables para mantener una relación, un lío o simplemente mucha distancia.
Genovese abunda en esta idea: "Hoy, un encuentro entre dos personas se parece un poco a una escape room: tienes todas las pistas, pero si fallas en una sola cosa, estás fuera. Y eso, para mí, era perfecto para ironizar. La comedia tiene el poder de observar la sociedad con sarcasmo, y es tanto más potente cuanto más nos afectan directamente esos cambios".
LocaMente cuenta con dos de los actores más queridos de Italia, el ganador del David di Donatello Edoardo Leo (La diosa fortuna) y Pilar Fogliati (Odio la Navidad), que se hizo cargo del doblale de Ansiedad en Del revés 2, casualmente.
Les acompañan a cada uno "sus cuatro personalidades": Claudia Pandolfi, Marco Giallini, Emanuela Fanelli, Claudio Santamaria, Maria Chiara Giannetta, Rocco Papaleo, Vittoria Puccini y Maurizio Lastrico. La plasmación visual de sus acciones es una de las grandes fuentes de carcajadas de la película: de buscar una palabra en los archivos de la mente a lanzar una picardía o alcanzar el clímax.
En suma, Genovese ha vuelto a hacer una película en apariencia sencilla, que no requiere de grandes alardes de producción pero que funciona como una máquina bien engrasada gracias a su reparto y su sentido del ritmo. Es pura evasión: divierte y canaliza también un bonito mensaje sobre lo necesario que es empatizar con otras personas, a pesar de sus zonas grises, sus zozobras y áreas de mejora.
Adaptarla para otras regiones con sus propias referencias a y su idiosincrasia va a ser un verdadero caramelo porque rezuma carácter local y cada país en el que se haga un ramke va a poder aportarle su sabor local para conquistar a su propia audiencia. Raro será que no recorra el globo.
Valoración
Nota 78
Juego, set y partido para Genovese y su mente loca: normal que se haya convertido en el taquillazo del año en Italia porque además de rezumar italianidad es divertida y aguda.
Lo mejor
El sentido del ritmo de Genovese, sobre todo con los gags clave de la película y la idea original, tan simpática como maleable.
Lo peor
Se desinfla un pelín en la recta final.


