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Perfectos desconocidos
Análisis

Crítica de Perfectos desconocidos, la comedia de Álex de la Iglesia

Crítica de Perfectos desconocidos, la comedia de Álex de la Iglesia protagonizada por Belén Rueda, Eduard Fernández, Ernesto Alterio, Juana Acosta, Eduardo Noriega, Dafne Fernández y Pepón Nieto. En cines a partir del 1 de diciembre.

¿Hace cuánto tiempo que no te ríes a mandíbula batiente con una película? Álex de la Iglesia dirige Perfectos desconocidos, una cinta atípica en su filmografía en la que da de lado (solo en parte) al género fantástico para centrarse en el terreno de la comedia pura y dura, casi costumbrista algo que sí que ha venido cultivando desde el comienzo de su carrera pero también más recientemente en cintas como Las brujas de Zugarramurdi o El bar... Bueno, una luna de sangre y un par de sucesos paranormales tiene que incluir, si no tendríamos que tomarle la temperatura.

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La clave del éxito: situaciones muy reconocibles, un reparto excepcional con varios exponentes dándolo todo y un guión ágil y preciso en el que los personajes tienen ocasión de brillar con luz propia. La narración vuela así que las dos horas de película se hacen bastante ligeras mientras tratas de descubrir los entresijos de las relaciones que hay entre todos ellos y, con perdón de los lectores más sensibles, la mierda que tratan de ocultar.

Se produce así un efecto morboso (en el buen sentido de la expresión) que lleva al espectador a jugar con expectativas, prejuicios y sospechas, algunas de las cuales se irán confirmando a lo largo de la proyección.

Cualquier cosa es mejor que una cena aburrida

Eso, al menos, es lo que dice Eva, la anfitriona de un encuentro que irá mutando de la comedia ligera a drama socarrón hasta transformar por completo su sentido de la diversión. En un mundo transparente y sin hipocresía, el peso de nuestras mentiras nos ahogaría, o esa parece ser al menos la tesis de una película que encuentra en su tramo final su talón de Aquiles. ¿No es este mensaje demasiado facilón? ¿De verdad es mejor vivir con los ojos cerrados? Es bastante discutible, la verdad.

¿Cuáles han sido los retos del rodaje de Perfectos desconocidos? Pues dos en especial: la planificación del rodaje (una localización principal y apenas un par de secuencias en la terraza y en los hogares de los invitados, el resto transcurre entre el salón y la cocina de Eva y Alfonso) y la continuidad. Como bien ha expresado el director en una entrevista es tan interesante e importante lo que se dice, como lo que se calla y por supuesto las reacciones de las personas que están en ese momento recibiendo la información. Y es que la historia transcurre de forma simultánea en tres niveles: lo que está diciendo un personaje, lo que está pensado y lo que están pensando los demás. Ese juego se desarrolla a un ritmo muy vivo, de modo que no hay tiempo para pestañear.

El rodaje ha tenido que ser por tanto envolvente y prestándole un mimo especial a cada pequeño detalle: era preciso asegurar la continuidad hasta en lo más nimio, así que el rol de script ha tenido que ser muy duro y puntilloso... Aplauso para Patricia Vila.

No sabemos si Perfectos desconocidos alcanzará el mismo éxito que su homónima italiana, que se estrenó en enero de 2016 y fue ganadora de los Premios David di Donatello a la mejor película y al mejor guión, además de recaudar casi 20 millones de dólares en Italia, pero hay que decir que puede que sea uno de los trabajos más redondos del director en los últimos tiempos y una verdadera gozada.

Valoración

Perfectos desconocidos es una caña bien tirada: tiene ese puntito refrescante que hará que los espectadores se echen unas risas en el cine y es probable que no padezcan resaca.

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

La agilidad de los diálogos y los gags que se suceden a toda velocidad. Ernesto Alterio y Eduard Fernández están magníficos en sus respectivos roles.

Lo peor

La conclusión final es demasiado naif y arroja un mensaje un poco peligroso: ¿conformarse con la mentira es mejor que enfrentarse a la realidad?

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