Crítica de No mires arriba: una mordaz sátira que refleja los grandes males de nuestro sistema capitalista

No mires arriba

Crítica de No mires arriba (Don't Look Up): una mordaz sátira escrita y dirigida por Adam McKay con Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep y Jonah Hill. Estreno en cines el 10 de diciembre y el 21 en Netflix.

Después de La gran apuesta y El vicio del poder, Adam McKay regresa a la sátira política sacándole todavía más partido a un humor acre que llevará a la audiencia a reír a carcajadas pero también a pensar en lo reconocible que es el mundo que nos presenta en su película.

La gran virtud de No mires arriba es que no deja títere con cabeza y critica a diestro y siniestro mostrando las múltiples deficiencias del sistema capitalista que nos rige: desde la corrupción política hasta los medios de masas anestesiantes, las redes sociales que magnifican cortinas de humo, el nepotismo generalizado y el peligro que suponen los gurús tecnológicos.

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Tráiler oficial de No mires arriba, la nueva película de Netflix con Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence

No hay nada ni nadie a quien no podamos relacionar de forma ipso facta con la realidad que nos rodea, lo que hace que la película sea tan rabiosamente divertida como estremecedoramente intimidante.

Y ojo, que evita adscripciones políticas: deja en cueros de igual forma al ala más conservadora como a la bienintencionada progesía, sin evitar tampoco darle un buen estacazo a los equidistantes. Esta historia nos muestra lo que sucede cuando se le da la espalda a la ciencia: se desoye a los expertos y se fulmina la revisión por pares. 

Teniendo en cuenta el momento actual en el que vivimos, aún intentando superar una pandemia y con una emergencia climática a la que como conjunto parecemos incapaces de responder, no puede ser más pertinente.

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No mires arriba arranca mostrando la labor de unos científicos que descubren que un cometa tiene una trayectoria de choque directo contra el planeta Tierra. Tras el shock inicial y la comprobación de todos los cálculos pertinentes es hora de ponerse en marcha: o se hace algo al respecto o el impacto es inminente.

Con este fin, consiguen aliarse con el representante de Defensa Planetaria e incluso entrevistarse con la presidenta de los Estados Unidos. Sin embargo, ella no parece intimidada por las noticias que le dan. Por el contrario tiene la vista fijada en las estadísticas y está "harta" de que le anuncien el fin del mundo.

Ante la evidencia de que nadie parece demasiado intimidado por lo que supondría que un cometa del tamaño del Everest chocara contra el planeta, provocando una extinción masiva e incluso desviándolo de su órbita, el profesor Randall Mindy y Kate Dibiasky deciden acudir a un programa de televisión de máxima audiencia, pero tampoco obtienen la atención que esto merece.

Las cosas se complican aún más cuando el gurú tecnológico más poderoso del mundo descubre que el objeto celeste es rico en recursos y que sería una fuente magnífica de minerales raros, lo que supone un antes y un después en la estrategia a seguir.

No mires arriba

Uno de los principales aspectos que llaman la atención de No mires arriba es el increíble reparto con el que cuenta: Meryl Streep, Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Cate Blanchett, Mark Rylance, Johan Hill, Tyler Perry... pero también en forma de cameos y en pequeños papeles Ron Perlman, Timothée Chalamet, Chris Evans, Ariana Grande o Kid Cudi. Salvaje casting sin fisuras.

No mires arriba consigue su propósito: es una película muy eficiente y oportuna. Y tiene muy mala baba al señalar ciertos aspectos de nuestra sociedad que si bien no se alejan de la realidad, no son por ello menos dolorosos: la designación de altos cargos a dedo, la espectacularización de la política, la manipulación de los datos para hacerlos digeribles, la deshumanización de la comunicación...

Pero, por encima de todo, la forma en la que se anteponen intereses comerciales a cualquier otra cuestión: incluso a la seguridad más básica. Vivimos en un mundo en el que un constructo humano como es el dinero tiene la capacidad de empozoñarlo absolutamente todo.

Al final, la película sirve como vehículo para mostrar la frustración de la comunidad científica cuando se desoye su voz y todo se hunde. No mires arriba quiere abrir desde la comedia un melón que está sobre la mesa desde hace décadas y que es cada vez más acuciante.

Si no hacemos nada, estamos muertos, pero la amenaza no va a venir del otro lado de la galaxia, sino que está dentro de casa. Mostrar estas ideas de una forma terrorífica pero hilarante es el gran éxito de una cinta que cuenta incluso con una escena postcréditos.

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VALORACIÓN:

Adam McKay nos pone delante de un espejo nada favorecedor, aunque dolorosamente realista. El humor impregna una película en la que se denuncia la corrupción política, la forma en la que los medios anestesian a las grandes audiencias, las redes sociales nos manipulan y las grandes corporaciones siempre ponen por delante sus intereses. Brutal.
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LO MEJOR:

El repartazo, el afilado guión y la forma de repartir estopa en todas direcciones: no se libran los medios, ni los negacionistas ni los equidistantes.
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LO PEOR:

Hay algunas subtramas que se podrían haber amputado sin dañar la intecionalidad del metraje. Terminas deseando la extinción del ser humano.
Hobby

85

Muy bueno

Y además

No mires arriba (2021)

No mires arriba

Lanzamiento:

Argumento:

No mires arriba es una película escrita y dirigida porAdam McKay(Bad Blood,El vicio del poder,La gran apuesta) que se estrenará en el catálogo de Netflix tras su paso por cines unas semanas antes. Esta comedia dramática de ciencia ficcióngira en torno a Kate Dibiasky, una estudiante de posgrado de Astronomía quien, junto a su profesor, el doctor...