Crítica de Norbert: sencillez y color al servicio del público infantil

Disney

Crítica de la película de animación Norbert escrita y dirigida por José Corral Llorente y estrenada en España en el marco del Festival de Sevilla de 2024. Estreno el 17 de enero en salas.

A menudo es difícil encontrar películas destinadas al público infantil que sean adecuadas para un rango de edad por debajo de lo 8 años y que por su duración y contenido sean aptas enteramente para ellos.

Máxime en un mercado audiovisual que ha ido apostando cada vez de forma más decisiva por desarrollar proyectos de animación centrados tanto en el público adulto como en el juvenil. Hubo un tiempo en el que la industria relacionaba de forma prácticamente directa animación e infancia, hoy hay que andarse con ojo para no patinar a la hora de elegir qué peli ver con los peques.

Con Norbert, el guionista y director José Corral Llorente se dirige de forma unívoca al público menudo, es una de esas raras excepciones: no es una franquicia, sino un trabajo original y netamente infantil. No en vano su presentación mundial tuvo lugar en la 21 edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla dentro de la sección Europa Junior especialmente dedicada a los públicos más jóvenes.

Se trata de su segundo largometraje tras haber creado cortos como Down by Love o Un cuento familiar y su primer largo, Contando ovejas.

La película Norbert nos propone un juego de contrastes en el que hay un predominio de un lenguaje por todos conocido sacándole el jugo a los tropos de las películas de espías.

Graylandia es un país gris y violento en el que impera la enfermedad y el agotamiento de la población. Los individuos están atados a un consumo desmedido, las fábricas contaminan el aire y el agua, no hay zonas verdes por las que pasear o en las que descansar y, en suma, sus dirigentes solo se preocupan de seguir drenando la energía de las personas en su propio beneficio y para que nada cambie.

Colorlandia es justo lo contrario: un mundo alegre y colorido en el que no hay más normas que las que impone una niña de cinco años que ha abolido la ley de la gravedad, permite que los elefantes hablen y que sea posible desplazarse cogiendo unos cuantos globos.

Todo el mundo es feliz allí porque ella se encarga de velar porque así sea, de manera que, cuando un conocidísimo espía se infiltra en Colorlandia para raptarla y quitarle su poder, será el funcionario Norbert quien se implique de manera activa para desbaratar los maquiavélicos planes de su propio gobierno de anexionarse Colorlandia convirtiéndolo en una extensión de Graylandia.

Argumento sencillo, mensaje unívoco

Si hay algo que se le puede echar en cara a la película es el hecho de que no haya un término intermedio. Es lógico hasta cierto punto que así sea por el target específico de Norbert, pero en la vida real las cosas no son grises o de colores, buenas o malas sino que suele ser ideal encontrar un término medio.

En este sentido el argumento de la cinta es muy maniqueo y no tiene matices, de ahí que la audiencia con mayor nivel de madurez vaya a bajarse pronto de la historia. Tampoco se profundiza demasiado en las motivaciones de unos y otros para actuar como lo hacen, a veces se rigen por ventoleras, de manera injustificada, "porque sí".

Respecto a los valores de producción destaca tanto la música de Micaela Carballo como el diseño de sonido, que son algo más que un ejercicio de expresividad para completar las imágenes: cuentan en sí mismos la historia. Y esto tiene una importancia radical si tenemos en cuenta que Norbert no cuenta con excesivos diálogos.

Por lo demás, las formas poligonales son una constante en la construcción de los personajes, con las fuerzas de seguridad de Graylandia representadas prácticamente como cubos andantes. Encontramos formas más regulares en el lado gris y más complejas en el lado de Colorlandia. Es fácil deducir que esto simplifica bastante una animación de por sí sencilla.

En resumidas cuentas, Norbert cumple su cometido sin reinventar la rueda. Tiene una clara vocación de ser distribuida ampliamente en el mercado internacional y en especial en el anglosajón y ningún espíritu local. Eso sí, ofrece 73 minutos de aventuras en las que hay tiempo para mensajes ecologistas y una decida defensa de la paz y la diversión.

Valoración

Nota 55

Una propuesta competente para los más pequeños de la casa en la que prima un potente mensaje antibelicista y una decidida apuesta por el color y la imaginación.

Lo mejor

La banda sonora, el diseño de los personajes, los mensajes de trasfondo y la originalidad de la propuesta.

Lo peor

La calidad de la animación y la sencillez del argumento. Muchas cosas suceden "porque sí"

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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