Crítica de Una película de Minecraft: ideal para ir en bloque al cine

Crítica de Una película de Minecraft, la esperada adaptación del popular videojuego de Mojang con Jack Black, Jason Momoa y Jennifer Coolidge entre sus protagonistas. Estreno en cines el 4 de abril de 2025.
Tan esperada como temida: Una película de Minecraft ya ha pasado por nuestro filtro y podemos hablaros largo y tendido sobre ella. No está de más decir, antes de entrar en materia, que el reto era bien difícil en la medida en que no se trata de un videojuego con una historia como tal que contar.
Por el contrario, el nutrido equipo de guionistas compuesto por Chris Bowman, Hubbel Palmer, Neil Widener, Gavin James y Chris Galletta ha tenido que lidiar con la búsqueda de un hilo argumental que diera coherencia a la historia mientras que los gags pudieran adornarla de manera que sus 101 minutos de duración merecieran la pena y no fueran una mera colección de ocurrencias y guiños.
Reto también en la dirección para Jared Hess, responsable del aspecto final de la película, que se enfrentaba asimismo a un problema adicional por la forma pixelizada de las figuras y los personajes.
¿Cuándo y hasta dónde deformarlos? ¿Cuándo tirar de animación? ¿Cómo dirigir a los actores para poblar un mundo exótico y en construcción que habrán catado en buena medida como una pantalla verde?
Si por algo se caracteriza Minecraft es por permitir a los usuarios desarrollar todo su potencial como creadores, algo que evidentemente la película no puede otorgarle a una audiencia como experiencia. La gran pregunta es si, al menos como espectadores, vamos a contemplar un espectáculo ingenioso y la respuesta es... que sí y no.
Intentar analizar la película desde el punto de vista racional está de más porque se pierde ella misma en su falta de lógica. Casi todo sucede "porque sí", pero es lo suficientemente absurdo como para que dé lo mismo. La gran baza que juega la película no es la de hacer un alarde creatividad sino arrojarse a los brazos de la comedia y confiar en sus dos gemas: Jack Black y Jennifer Coolidge.
Pero ¿de qué va esto?
El punto de partida es casi el de un viaje iniciático: cuatro inadaptados llamas Garrett Garrison, alias "el basurero" (Jason Momoa), Henry (Sebastian Hansen), Natalie (Emma Myers) y Dawn (Danielle Brooks) van lidiando con su día a día cuando se ven arrastrados a través de un misterioso portal a la Superficie: un extraño "país de las maravillas cúbico" que se nutre de la imaginación.
Para poder regresar van a necesitar trabajar en equipo evitando amenazas como las de Piglins y Zombies pero también "dominar" ese mundo, para lo que contarán con la inestimable ayuda de Steve (Jack Black), un experto artesano curtido en el mundo de la minería, su pasión, que cuenta con una mesa de crafteo en la que puede crear todo tipo de artilugios.
Los cinco tendrán que cultivar su audacia e imaginación tratando de hacer lo posible para soslayar los problemas que emergen del Nether y descubriendo que, en suma, son las mismas habilidades que van a necesitar en el mundo real para encontrar la felicidad.
Como era de esperar, Una película de Minecraft es una propuesta dirigida al público infantil-juvenil. Su humor blanco y disparatado, su aspecto colorido y la inocuidad de cualquier tipo de violencia (hay muchas peleas que se traducen en culetazos y trompazos de toda clase y condición, pero sin repercusiones reales para los personajes humanos), hace que sea una apuesta familiar entretenida.
Más difícil lo van a tener los espectadores que busquen algo más allá de eso. Hay momentos humorísticos más afortunados que otros, pero en general la película se beneficia de su carencia de complejos y de un reparto que defiende cada decisión creativa con uñas y dientes.
Del diseño de personajes podrían correr ríos de tinta: ya decíamos al comienzo de esta crítica que el reto de casar la lógica de los bloques con criaturas que están llamadas a despertar ternura como lobos, cabras, patos o pandas, era complicado y damos fe de que la fealdad se ha adueñado no solo del Nether sino también de la Superficie. Las intenciones son buenas, los resultados no tanto.
No obstante, la apuesta es alta y hay una secuencia postcréditos muy al final que, siguiendo el modelo de las películas de Sonic, introduce a un nuevo personaje que podría explorarse en una secuela.
El juego de construcción de mundo abierto es uno de los más populares del mundo, así que aunque solo sea por haber espoleado la imaginación de varias generaciones de jugadores, es probable que la taquilla acompañe para que esa continuación llegue a materializarse.
Habrá que ver si consigue hacerse con un lugar en el corazón de los fans del juego y, sobre todo, de los peques de la casa, que serán quienes disfruten de esta loca dosis de aventuras.
En fin, si te has quedado con ganas de más y no te conformas solo con ver Una película de Minecraft recuerda que hasta el día 6 puedes acceder a la Superficie mediante La experiencia que ofrece el Flagship de Movistar en Madrid.
Valoración
Nota 62
Aceptamos bloque como animal de compañía. Con todos sus defectos, si tenemos en cuenta al público al que va dirigida, Una película de Minecraft es razonablemente satisfactoria: entretiene con su disparatada propuesta, despierta en varias ocasiones las carcajadas y cumple con las expectativas.
Lo mejor
Jack Black y Jennifer Coolidge (cómo la echamos de menos en The White Lotus) son descacharrantes. Es una película muy dirigida al público infantil.
Lo peor
Es simplona y no hace justicia a la creatividad que caracteriza al videojuego. Se conforma con unas bajas aspiraciones.
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Título original
Minecraft
Género
Acción, Aventura
Lenguage original
Inglés

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
