Searching
Análisis

Crítica de Searching, un thriller narrado a través de pantallas

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Searching, un thriller narrado a través de pantallas dirigido por Aneesh Chaganty y protagonizado por John Cho, Debra Messing, Joseph Lee y Michelle La. Ya en cines.

Si habéis visto Open Windows o Eliminado (Unfriended) (que este mismo año estrenará su secuela Unfriended: Dark Web) no hace falta que os digamos en esta crítica de Searching que no ha inventado el formato: mostrarnos una historia a través de una cámara subjetiva que explora el mundo de Internet.

De hecho, tanto las dos mencionadas anteriormente como la película que hoy nos ocupa, son muy eficientes en su cometido de mantener nuestra atención fijada en la película de principio a fin, por el simple hecho de que consigue hacernos explorar una variadísma paleta de sentimientos que nosotros mismos hemos experimentado alguna vez y que se han plasmado en nuestras acciones: reconocemos la curiosidad, la preocupación, el sentimiento de culpa, el arrepentimiento, el enfado que pretendemos fingir menor al que sentimos para no provocar rechazo, el farol, el lenguaje premeditadamente ambiguo...

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Vamos con el argumento: después de que la hija de 16 años de David Kim desaparezca, se abre una investigación policial. Pero 37 horas más tarde y sin una sola pista, David decide buscar en el único lugar donde nadie ha buscado todavía y donde se guardan todos los secretos hoy en día: el ordenador portátil de su hija. Así, decide rastrear las huellas digitales de su hija para poder arrojar algo de luz sobre el caso en una carrera contrarreloj por recuperarla.

La película Searching se las apaña para no saltarse el código que se autoimpone de mostrar toda la acción a través de pantallas y lo hace además con coherencia, haciéndonos seguir las pesquisas de nuestro esforzado padre y utilizando todo tipo de recursos: por supuesto, el acceso a correos electrónicos, redes de mensajería instantánea y videoconferencia como FaceTime y redes sociales como Facebook, pero también exprimiendo el jugo a la propia configuración del escritorio y los pasos que da nuestro protagonista, cuyo punto de vista es nuestra principal referencia, lo que implica conocer también su consumo de servicios. Entre ellos, se incluyen la instalación de cámaras de seguridad, las noticias de última hora en streaming...

La película no es solo un thriller tecnológico entretenidísimo: también sabe llegarte al corazón, consiguiendo hacer un retrato de quiénes son los personajes que pueblan la película a través de lo que podemos indagar sobre ellos en redes sociales y a través del comportamiento que deja rastro en sus dispositivos móviles: desde movimientos bancarios hasta búsquedas, fotos y vídeos.

Y aún más: por una parte, tiene la valentía de conseguir sorprender al espectador con una resolución casi imposible de predecir, pero para cuya consecución nos han dejado pistas sembradas en el metraje. Por otra, tiene cierta voluntad didáctica al involucrarnos, como espectadores, en una historia en la que se pone de manifiesto que en la era de la comunicación en la que nos sobran los cauces para establecer conexiones de todo tipo, puede que nosotros mismos hayamos generado una barrera que nos impide expresarnos. Esta paradoja, junto con la relación paterno-filial de los protagonistas, es el eje vertebrador de una película que funciona como un tiro y que no renuncia tampoco al sentido del humor ni al drama.

Te sacará una sonrisa reconocer a las personas con afán de protagonismo que son capaces incluso de exponerse públicamente solo por un puñado de visitas y te pondrá los pelos de punta comprobar la hipocresía de quienes se ocultan tras una identidad falsa y la forma en la que pueden arruinar la vida de alguien.

Pero lo interesante es que Searching es un viaje emocional muy satisfactorio. Ya el prólogo en el que se narra la enfermedad, superación y recaída de la madre de nuestra protagonista, consigue que nos enganchemos a la historia, en la que este padre y esta hija "se desconectan" para superar el duelo de su pérdida cada uno por su lado. Y toda la película es un intento por restablecer esa comunicación que está rota y que hará que David Kim descubra quién es en realidad su hija y si ha hecho un buen trabajo educándola desde niña. 

Por supuesto, esto implica comprender cómo se llenan ciertos vacíos emocionales a día de hoy y cuáles son las posibilidades que nos brinda la tecnología para conectar con la gente. Una conexión a Internet es una vertiginosa ventana abierta a un mundo tan amplio como impredecible. 

Es curioso el hecho de que una película con un código tan estricto, en la que no tenemos acceso a primeros planos como tendríamos en una cinta más clásica y en la que podríamos habernos contagiado de la frialdad de las pantallas, el montaje sea tan dinámico y la trama tan palpitante y cálida. Hay que reconocer el mérito al director y guionista Aneesh Chaganty que, con Searching debuta en el largo de forma brillante y trabaja ya en su próximo proyecto, un thriller de terror titulado Run, pero también hay que señalar que cada vez nos resulta más natural "vivir en diferido" incluso nuestras relaciones más íntimas.

Como curiosidad, produce Timur Bekmambetov vuelve a estar en los créditos de producción de esta película y ojo, porque también estuvo en los de Eliminado (Unfriended) y Unfriended: Dark Web o la divertidísima Hardcore Henry y estará en los de próximas películas que seguirán explorando el formato desde distintos géneros, como Liked, en clave de comedia romántica que se ha calificado como "Cyrano de Bergerac en la era digital" o Unfollowed, una nueva cinta de terror.

Valoración

Aneesh Chaganty no ha inventado la fórmula narrativa de esta historia que se desarrolla íntegramente a través de pantallas, pero sí que sabe explotarla para mantener al espectador en tensión y emocionarlo con abundantes giros de guión inesperados.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Lo bien dosificada que está la información y la capacidad del metraje para enganchar al espectador y tocarle la fibra sensible desde el comienzo.

Lo peor

Hay alguna interpretación que cojea un poco y, si eres muy despierto y exploras bien cada pantalla, puedes llegar a anticipar el final en parte.