Crítica de Silo temporada 2: la serie liderada por Rebecca Ferguson amplía su escala

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Crítica de la segunda temporada de Silo, la serie de Apple TV+ protagonizada por Rebecca Ferguson y creada por Graham Yost en base a las novelas de Hugh Howey. Estreno el 15 de noviembre.

Adaptar una saga de novelas distópicas como Silo es un verdadero reto. No se trata solo de la necesidad de hacerle justicia con un diseño de producción potente (algo en lo que se puede confiar a ciegas si tenemos en cuenta que está detrás Apple TV+, que siempre se esmera en deslumbrar), sino también de la propia estructura narrativa de la historia creada por Hugh Howey.

En pocas palabras, hay aspectos que no se pueden trasladar a las imágenes porque perderían toda su gracia. Lo que funciona en un libro, en tanto que tiene que obrar la imaginación del lector, se traduce en imágenes delatoras en formato televisivo. No hay dónde esconder ciertos secretos.

De modo tal que aquellos que consumimos la primera temporada con devoción y nos lanzamos a devorar los libros para calmar nuestras ansias de saber, estábamos expectantes ante la idea de cómo Graham Yost recogería el guante para conseguir mantener la curiosidad de los espectadores dosificándoles el misterio.

Y esto es todo un arte: hay que conseguir que los giros se produzcan con el tempo adecuado para no aburrir ni estirar la historia de más, pero sin descuidar tampoco el desarrollo de los personajes dándoles un arco argumental que nos lleve a seguir su periplo con interés y asombro. En suma, que haya estímulos suficientes para no hacer decaer el atractivo de la propuesta.

Todo esto está en las novelas en las que, una vez que metes la nariz no puedes despegarla de las páginas y se reproduce con éxito en la serie Silo, que sigue siendo absorbente y cautivadora. Los motivos son variados: el primero de ellos es que la hipnótica Rebecca Ferguson (que ejerce asimismo de productora) sigue siendo nuestra protagonista.

Ella, Juliette, es la columna vertebral de la narración y los ojos a través de los que desvelaremos muchos misterios... pero no el único punto de vista que adoptaremos a lo largo de esta segunda temporada en la medida en la que se expande el universo que nos presentaron en la primera.

Nos vamos a mover en el espacio y en el tiempo, con flashbacks al pasado que terminan de dibujar el carácter de los personajes para que comprendamos cómo se forjaron sus personalidades y formas de comprender el mundo, sus miedos y los límites que se autoimponen.

Pero es que además, la serie se despega de la letra impresa lo bastante como para ofrecer una experiencia nueva. Es decir que, a pesar de que hayas leído "Espejismo", "Desolación" y "Vestigios" y creas que sabes lo que va a suceder a cada instante, hay margen para sorpresas, añadidos y cambios tanto en lo que a la trama como a los personajes se refiere.

Estamos por tanto ante una vivencia distinta que recala en los mismos temas seminales: la constante de que el hombre es un lobo para el hombre, la enorme dificultad de recuperar el pasado cuando se rompe la cadena de conocimiento, el oscurantismo propio de los sistemas proteccionistas y el espejismo de una realidad esquiva.

Se añade también el daño que puede llegar a infligir la soledad, cuando estamos programados como seres sociales. La pimienta de esta historia es que se toma el tiempo para ir abriéndose ante nosotros poco a poco, dándole a cada revelación el calado que debe tener.

Ya conocemos el silo: sabemos cómo funciona pero seguimos sin conocer quién y por qué lo creó y qué hay más allá... Escalamos de nivel para ir abriendo nuevos horizontes y es un verdadero viaje emocional de descubrimiento y terror. Se unen una curiosidad voraz, un instinto de supervivencia primitivo y la espoleante necesidad de dar respuesta a muchos interrogantes.

Por lo demás, el reparto sigue siendo uno de los grandes atractivos de la serie: Rebecca Ferguson está muy bien acompañada, de nuevo, por Tim Robbins, Common, Harriet Walter, Shane McRae, Remmie Milner o Iain Glen a los que se suma esta temporada Steve Zahn (The White Lotus) en un papel muy especial.

Parece que hubiera tantos secretos inconfesables en las profundidades del silo como en el pasado de nuestra Juliette y del nuevo personaje con el que va a relacionarse (del que no daremos pistas para evitar spoilers). Cada nueva capa de información dibujará un pasado sobrescrito con torpeza en una cadena que solo puede romperse por su fragilidad.

Estamos, como ya afirmamos con rotundidad tras ver la primera temporada, ante una serie de ciencia-ficción monumental, con discurso y recursos para darlo a conocer, que se sitúa entre lo mejor del catálogo de la plataforma

Eso sí, Silo nos va a exigir mucha paciencia: el primer episodio de esta segunda temporada se estrena hoy 15 de noviembre y el resto irán lanzándose a razón de uno por semana cada viernes hasta completar la emisión el próximo 17 de enero de 2025. 

Valoración

Nota 87

Silo vuelve echando toda la carne en el asador: hay riesgo y esfuerzo por contar una historia subyugadora de una forma interesante y visualmente muy intrigante aunando una escala mayor con un desarrollo de personajes bien planificado para mantener la verosimilitud.

Lo mejor

La dosificación de la información, el esfuerzo del diseño de producción por ampliar la escala del espectáculo y las implicaciones de cada revelación.

Lo peor

La banda sonora se sigue quedando muy corta para acompañarnos en este viaje. 

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Plataforma

Apple TV+

Título original

Silo

Género

Ciencia ficción, Drama

Duración

46 min.

Temporada

2 temporadas (abierta)

Pais

Estados Unidos

Hobby86Muy bueno

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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