Crítica de La sociedad de la nieve: Bayona vuelve a demostrar que es un gran narrador, ya en Netflix

Netflix

Crítica de La sociedad de la nieve, la nueva película de Juan Antonio Bayona, estrenada en España en los Festivales de San Sebastián y Sitges. Estreno en Netflix el 4 de enero de 2024.

Unas pinceladas rápidas antes de abordar la crítica de La sociedad de la nieve: el soberbio nuevo trabajo del director Juan Antonio Bayona, que vuelve a alcanzar cotas excelentes tocando un drama de supervivencia basado en hechos reales, como ya hiciera en Lo imposible.

La película va a llegar a los cines en el mes de diciembre (fecha exacta aún a determinar) antes de recalar en la plataforma Netflix el 4 de enero. Lo hará tras haber obtenido un gran éxito en sus proyecciones en diversos festivales. En San Sebastián se alzó con el premio del público y en Sitges se hizo con una doble ovación por parte de la audiencia.

Se trata de 144 minutos de metraje en los que falta ni sobra nada: la película se toma el tiempo necesario para ceñirse a los hechos de la forma más precisa posible recalando en los distintos hitos de la historia y rindiendo homenaje a las personas que perdieron la vida así como aquellos que la salvaron. 

No es una película fácil, pero tampoco es morbosa ni se recrea en las miserias, sino que busca aportar luz, comprensión y adopta un enfoque muy humano para que el espectador se sienta identificado y concernido por las distintas formas de afrontar el reto de los personajes. Esa es su grandeza: todo está al servicio de la narración, sin buscar emociones que no sean genuinas y sin juzgar a nadie.

El infierno helado

En 1972, el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, fletado para llevar a un equipo de rugby a Chile, se estrella en un glaciar en el corazón de los Andes. Solo 29 de sus 45 pasajeros sobreviven al accidente y el resto quedan atrapados en uno de los entornos más inaccesibles y hostiles del planeta, donde se ven obligados a recurrir a medidas extremas para mantenerse con vida.

El paso de los días, las condiciones climatológicas y la escasez de recursos les empujan hasta límites que jamás pensaron que serían capaces de cruzar. Entre tanto, el deshielo propicia que se abra ante sus ojos una esperanza para ser rescatados, lo que les llevará a jugárselo todo a una carta.

La sociedad de la nieve es la adaptación del libro del mismo título escrito por Pablo Vierci donde se recogen los testimonios de los supervivientes. Es conocida la obsesión de Bayona por ser fiel a sus fuentes de documentación así como por recrear de la forma más realista posible el devenir de los acontecimientos con un respeto enorme hacia ellos, que lo vivieron en primera persona.

Pero no solo es escrupuloso en lo que se refiere a los términos de la historia, sino que también presta una atención increíble a la puesta en escena. La película funciona de principio a fin porque consigue desde el primer momento que como espectadores sintonicemos con este grupo de jóvenes atrapados en el hielo, que caminemos en sus zapatos, que sintamos el frío en nuestros huesos.

La parte de la recreación es excepcional: no hay detalle que no esté medido al milímetro: atrezzo, caracterizaciones, vestuario, el interior de la avioneta... pero donde la película se lleva la palma es en el casting y la dirección de actores. Caer en el patetismo habría sido fácil, pero Bayona dirige a su elenco con un talento magistral.

Enzo Vogrincic se merece todos los premios del mundo por su trabajo, sin desmerecer a sus compañeros Agustín Pardella o Matías Recalt. Uno de los desafíos de la película era, precisamente, manejar un reparto amplio, consiguiendo en poco tiempo individualizarlos y convertirlos en piezas imprescindibles de un puzle de almas puestas a prueba por la desgracia.

No hay juicios de valor, no hay pensamientos mágicos, ni se recurre a frases ampulosas para dotar de filigranas a una historia cuya fortaleza reside, precisamente, en la ausencia de artificios. Es honesta, conmovedora y emotiva sin necesidad de meterle los dedos en los ojos a los espectadores ni buscar revolverles el estómago, algo que se agradece sobremanera. Se puede impactar sin arrollar.

La sociedad de la nieve es un peliculón de tomo y lomo, que no tiene vocación alguna de comercialidad pero que consigue llegar donde solo unas pocas lo hacen: al corazón mismo de las personas, independientemente de que conozcan de forma previa el relato. No es de extrañar que haya sido la elección para representar a España en los Óscar. 

Nuestro consejo es que se vea en pantalla grande, que es la forma en la que se ha concebido de base y como se le puede extraer todo el jugo.

Valoración

Nota 92

Bayona deslumbra con una odisea de supervivencia extrema rindiendo homenaje a las víctimas del suceso y alcanzando unas cotas de sensibilidad inconmensurables. La sociedad de la nieve no es solo una muy digna representante de España en los Óscar sino también una muestra de gran cine, de calado universal.

Lo mejor

Todos los apartados técnicos y humanos de la película son sobresalientes: libreto, interpretaciones, diseño de producción, ritmo de la historia...

Lo peor

No es una película para ver en una plataforma: es un crimen verla en una pequeña pantalla.

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Título original

La sociedad de la nieve

Lenguage original

Español

Duración

2h 23m

Hobby92Excelente

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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