Crítica de Los supervivientes, la enigmática serie australiana de Netflix

Netflix

Crítica de Los supervivientes (The Survivors), la serie que adapta la novela de Jane Harper con Charlie Vickers, Yerin Ha, Robyn Malcolm y Shannon Berry como protagonistas. Estreno el 6 de junio en Netflix.

La gran locomotora audiovisual de Netflix no se detiene y, a pesar de tener en el horizonte verdaderos bombazos con los que espera arrasar en audiencia, como la segunda temporada de Miércoles o el desenlace de El juego del calamar, no levanta el pie del acelerador y sigue estrenando cada semana nuevas series originales.

Hoy venimos a hablaros de Los supervivientes (The Survivors), una producción australiana que adapta la novela superventas de Jane Harper y nos lleva a conocer un traumático caso en el que tres personas pierden la vida.

A medio camino entre el drama social con la comunidad lidiando con las consecuencias de la pérdida y la investigación policial, que se reabre años después cuando se produce un asesinato y hacen acto de presencia nuevas pistas, la serie nos lleva a pensar acerca del duelo, del recuerdo y sobre todo de las dificultades para pasar página cuando no se esclarecen las causas de una desaparición.

Lo que nos devuelve el mar

Seis episodios de entre 45 minutos y una hora de duración componen la miniserie Los supervivientes que nos desplaza a un tranquilo pueblo costero de Australia. A pesar de que han pasado 15 años desde la tragedia, las heridas están lejos de cerrarse.

La embarcación de Tobey y Finn, dos jóvenes valientes, se hundió cuando trataban de rescatar al hermano de este último en pleno temporal. Kieran nunca pudo superar la muerte de su hermano y su amigo y se marchó tan pronto como pudo a Sydney para estudiar en la universidad.

Allí se reencontró con Mia, con quien inició una relación estable y tuvo una hija. Los tres viajan de regreso para que la pequeña conozca a sus abuelos y también para estar presentes en un homenaje que se hará a los dos chicos. 

Pero el mismo día que ellos perdieron la vida, también hubo una joven de catorce años que desapareció. Se llamaba Gabby Birch y su cuerpo nunca fue encontrado, de manera que su madre nunca ha llegado a cerrar ese episodio de su vida. El homenaje le despierta sentimientos encontrados: quiere saber qué le pasó a su hija.

Y no es la única: hay una joven que está preparando un video-reportaje sobre la localidad y empieza a investigar por su cuenta. Cuando su cuerpo aparece a la orilla del mar sin vida, los ánimos se tensan más que nunca. Kieran y Mia tendrán que revivir el calvario del pasado y tratar de dilucidar qué sucedió, exponiendo algunos secretos que habrían preferido dejar enterrados.

En Los supervivientes las localizaciones de grabación son un personaje más: la fuerza arrolladora de la naturaleza se deja ver en las fuertes mareas que azotan las cuevas que sirven de marcó al misterio.

Pero en el corazón de la serie lo que late es el drama por la injusticia de no poder dejar atrás una desaparición mientras que otras, sí resultas y concluyentes, son motivo de un recuerdo caluroso por parte de la población.

Inesperadamente asedia el relato una suerte de feminismo real, del que surge de manera espontánea por la desigual comparativa. Pero también hace acto de presencia la importancia de la resiliencia: lo que no te mata, te hace más fuerte pero no significa que no duela.

Destaca en el reparto el trabajo de Charlie Vickers, que saltó a la fama por su papel en Los anillos de poder y se desmarca aquí con un papel muy contenido pero también muy emocional, de los que no se olvidan con facilidad.

Los supervivientes, en suma, es una serie que funciona muy bien. El ritmo se habría beneficiado de episodios más breves pero nos invita a sumergirnos en la atmósfera de dolor y desesperación de los personajes. Funciona y deja poso.

Valoración

Nota 75

Drama e intriga se dan la mano en una serie australiana que subvierte un poco los códigos habituales del género para dejar un poso diferente. Tiene alma y respira de forma independiente a otras obras del panorama actual.

Lo mejor

La dosificación del misterio, el trasfondo y la calidad de las interpretaciones. Las localizaciones también son fundamentales para la serie.

Lo peor

Está un pelín alargada, si fuera antes al grano ganaría en ritmo.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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