Crítica de Los tipos malos 2, una secuela que apunta a un futuro brillante

Universal Pictures

Crítica de Los tipos malos 2, la secuela de la película de animación que explora la evolución de la banda de Lobo después de pasarse al lado del bien. Estreno el 1 de agosto.

Hace tres años, en 2022, Los tipos malos nos sacaron muchas carcajadas con la redención de un grupo muy particular de ladrones. El material de origen, los libros de Aaron Blabey, encontraban un envoltorio atractivo, perspicaz y entrañable gracias a la factoría DreamWorks, que con mucho tino supo conquistar a grandes y pequeños.

Lobo, Serpiente, Piraña, Tarántula y Tiburón están de vuelta en Los tipos malos 2, una nueva aventura animada en la que se pondrá a prueba su lealtad al lado "bueno". Son ahora Pierre Perifel se une JP Sans para la dirección de la película, con guión del propio Blabey.

Y lo primero que hay que decir es que esta secuela no escatima en medios, pero sí es un puntito más oscura y madura en sus mensajes. Además de mostrar relaciones más maduras y complejas y tentar a nuestros protagonistas de manera muy realista con la vida que tanto echan de menos, sabe apuntar hacia el futuro: nos quedan tipos malos y tipas malas para rato.

Destino: el espacio

El arranque de la película es espectacular, con una secuencia de acción que nos remite a uno de los golpes de la banda de los viejos tiempos, que culmina con una persecución a toda velocidad por El Cairo.

Sin embargo, la vida actual es muy diferente para este grupo de incondicionales amigos: tras decidir ser buenos, tienen el reto de encontrar un trabajo legal para integrarse en la sociedad aunque sus posibles empleadores son muy escépticos respecto a sus verdaderas intenciones. También es cierto que buscar empleo en bancos y museos es... arriesgado.

Por su parte, la gobernadora Diane Foxinton trata de no mezclar su nuevo rol repleto de responsabilidades con su vida personal ni con su pasado de Garra Escarlata, que trata de esconder a toda costa. Sin embargo, la atracción entre Lobo y ella es palpable y van a tenerlo complicado para superarla.

Mientras las facturas y los avisos de embargo se acumulan, Lobo y sus colegas tienen que hacer frente a otro grave problema. El denominado "ladrón fantasma" copia su modus operandi y se dedica a planificar grandes robos que ponen a la opinión pública, una vez más, en contra de los tipos malos.

La única solución que ven a esta situación es colaborar con la agente de policía Misty Luggins para atraparlo, poniendo todas sus habilidades al servicio de la justicia. Las pistas les llevarán a pensar que lo que quiere el "ladrón fantasma" es la mcguffanita, un metal raro y muy preciado por sus propiedades.

Definir su próximo objetivo les ayudará a destapar a uno de sus esbirttos en un ring de wrestling y de paso intentar malograr sus planes cósmicos porque quiere perpetrar el robo más grande y ambicioso jamás ideado... desde el espacio.

Las señas de identidad de Los tipos malos se mantienen en esta segunda entrega: la calidad de la animación, el agilísimo montaje y la expresividad de los personajes funcionan como un tiro

Se suman otros nuevos, con sus propios rasgos y formas de actuar que también aportan un refresco a la historia, pero lo que se resiente definitivamente es el ritmo de la narración, con algunos momentos valle de los que cuesta salir para volver a alzar el vuelo.

Las persecuciones son de largo las secuencias mejor trabajadas y más disfrutonas mientras que la nueva villana se torna demasiado desagradable como para dejar espacio a la diversión. Habría sido genial que las inclusiones femeninas fueran tan potentes como las del grupo principal y no tan planas. Dicho lo cual, el romance entre Serpiente y Doom es uno de los mejores puntos de la historia.

No hay limitaciones técnicas: los movimientos de cámara son brillantes y la calidad de la cinta es indudable, pero habría necesitado un poco más de cohesión interna para alcanzar a su predecesora. A pesar contar solo con 104 minutos de metraje, encuentra sus dificultades para llegar al desenlace.

También se echa en falta algo más de sentido del humor: sigue siendo divertida, pero no tanto y apunta, eso sí, a un importante cambio que puede suponer exactamente el giro que necesitaba la trama. Parece ser que nuestros amigos tendrán la ocasión de deleitarnos con nuevas aventuras pero manteniéndose dentro de la ley... 

Y eso tiene mucho potencial, porque no van a necesitar demasiadas excusas argumentales para que los veamos en plena acción, tirando de sus habilidades y su carisma. 

Valoración

Nota 67

Un peldaño por debajo de la primera película, pero sin perder sus señas de identidad y apuntando maneras de cara al futuro: Los tipos malos 2 merece la pena.

Lo mejor

Las persecuciones y la agilidad del montaje en los momentos de acción. Da la sensación de ser más adulta que su predecesora, con relaciones complejas.

Lo peor

Tiene algunos altibajos, a pesar de lo curradísima que está la animación.

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Los tipos malos (2022)

Los tipos malos (2022)

Título original

The Bad Guys

Género

Acción, Aventura, Animación, Comedia, Crimen

Lenguage original

Inglés

Duración

1h 40m

Ingresos en taquilla

248.000.000,00 $

Presupuesto

80.000.000,00 $

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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