Crítica de La vida de Chuck: inesperado tono para una adaptación de Stephen King a manos de Mike Flanagan

Diamond Films

Crítica de La vida de Chuck, la nueva adaptación de una obra de Stephen King por parte de Mike Flanagan con Tom Hiddleston, Karen Gillian, Chiwetel Ejiofor y Jacob Tremblay. Estreno el 17 de octubre.

Antes de escribir una sola de esta crítica de La vida de Chuck tenemos que aclarar qué tipo de película podéis esperar, porque asociamos a Stephen King y a Mike Flanagan inmediatamente al terror y no estamos ante una propuesta de género.

¿Es inquietante? ¡Desde luego que sí! ¿Hay elementos sobrenaturales? También, de esos que marcan a los personajes, la narrativa de la película y todo lo que quiere contar. Pero en sí, no es una cinta que busque ser perturbadora sino que es una reflexión sobre la naturaleza humana.

Muestra el microcosmos de un hombre, por decirlo de alguna manera, sin aventurar demasiados detalles.

La vida de Chuck se despliega de manera que puede resultar desconcertante porque durante buena parte del metraje los espectadores no van a tener ni idea de lo que sucede. Sin embargo, está repleta de detalles que, a posteriori, cobran sentido (muy recomendable un segundo visionado). Demanda paciencia, por tanto, y dejarse llevar por las imágenes, hasta que cobren sentido por sí mismas.

Es por eso que la película es un viaje que vamos a recorrer de la mano de nuestro protagonista, desde su infancia y los momentos que le marcaron hasta el punto de inflexión en el que le dio un sentido a su devenir vital y decidió abrazar los momentos más felices de su existencia.

Como curiosidad, las versiones más jóvenes del protagonista han sido interpretadas por Cody Flanagan (el hijo de Mike Flanagan) y Jacob Tremblay.

Come, baila, ama

La vida de Chuck nos cuenta, de manera desordenada, tres historias relacionadas con Charles Krantz, un hombre que al comienzo nos resulta misteriosamente omnipresente y al que iremos conociendo a medida que recorramos su vida de forma cronológicamente inversa. 

Así, sabremos que fallecerá a los 39 años a causa de un tumor cerebral pero también conoceremos su infancia en una suerte de casa encantada en la que hay un "desván prohibido" y su afición por bailar y degustar los platos de su abuela.

Y hasta aquí podemos leer para no desvelar ninguna sorpresa antes de tiempo, porque lo primordial es experimentar el visionado sin saber demasiado, permitiendo que se revele en toda su extensión e impacte a cada cual en función de cómo se la lleve a su terreno y quiera interpretarla. Aventuramos que es una propuesta diferente, arriesgada, inspiradora y luminosa.

Dividida en tres capítulos, la película explora ideas como la importancia de vivir la vida hasta sus últimas consecuencias, disfrutando y aprovechando cada instante y evitando anticipar lo que está por llegar. 

Tomar las riendas por tanto, dejando que los momentos agradables, hermosos y plácidos que marcaron nuestro periplo sean los que definan nuestra identidad y cómo queremos sentirnos antes de apagarnos de forma definitiva llevándonos con nosotros todo aquello que gira a nuestro alrededor. Como una estrella que se apaga.

En verdad estamos ante un canto del cisne con una estructura circular: el final nos remite al principio y viceversa. La conclusión es que somos lo que el tiempo y las experiencias que hemos tenido nos han llevado a ser y la película le extrae todo el jugo a esta premisa existencialista sin caer en un sentimentalismo barato, pero echando mano de momentos potentes a nivel emocional.

Será objeto de debate si la estructura es un acierto o un fracaso. Es satisfactoria si nos dejamos y llevar y entramos en el torrente narrativo porque se va desvelando poco a poco y todo cobra sentido de manera paulatina, pero también a veces da la sensación de ser premeditadamente enrevesada de más: podría haber sido más asequible y sencilla sin tantos quiebros temporales.

Lo que sí podemos decir sin ambages es que, del puñado de "novelas amables" de Stephen King entre las cuales están también La milla verde o Cadena perpetua, La vida de Chuck no es la más profunda ni la más conmovedora, pero ha encontrado una digna adaptación gracias, en gran parte, a la fidelidad al texto original y al entregado reparto en el que Tom Hiddleston se deja la piel.

La vida de Chuck forma parte del compendio de relatos If it bleeds y El teléfono del señor Harrigan fue el anterior que fue adaptado. Los otros dos, If it bleeds y Rat, saltarán a la pantalla más pronto que tarde. De hecho Ben Stiller ha mostrado interés por producir, protagonizar y dirigir Rat

Valoración

Nota 75

Imaginativa, compleja, sorprendente... La vida de Chuck se sale de la norma en todos los sentidos ofreciendo al espectador una lectura luminosa e inspiradora.

Lo mejor

Tom iddleston se come la cámara haga lo que haga: rezuma carisma en un papel de los que tienen el potencial de marcar su carrera.

Lo peor

No es lo que uno se espera cuando ve el equipo implicado, es una cinta que puede llamar a engaño.

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Título original

The Life of Chuck

Lenguage original

Inglés

Duración

1h 50m

Ingresos en taquilla

9.615.683,00 $

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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