White Lines
Crítica de White Lines, el thriller insular de Álex Pina, el creador de La casa de papel, que ya podéis encontrar al completo en Netflix con sus diez episodios.

Desde que Netflix estrenara el pasado 15 de mayo la serie White Lines ha ido remontando posiciones hasta estar en el número 1 del top de lo más visto en la plataforma en nuestro país, asentándose incluso varios días seguidos en el trono.

Sin embargo, tras visionar los diez episodios que componen la primera temporada, la sensación es de profunda decepción. Esto parte de que había ciertas expectativas, dado que se trata de una serie escrita por Álex Pina, el creador de La casa de papel.

Además, la sinopsis y el tráiler nos llevaron a pensar que estaríamos ante un thriller que se desarrollaría en la isla de Ibiza sobre un asesinato.

Y en parte así es, aunque hay tantísimo relleno que todo eso queda difuminado y relegado al último episodio en el que se esclarece la gran pregunta que repiten una y otra vez los personajes: ¿quién mató Axel Collins?

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Tráiler de White Lines, la nueva serie de Netflix del creador de La casa de papel

Cuando el cuerpo de un legendario DJ procedente de Manchester es descubierto veinte años después de su misteriosa desaparición, su hermana regresa a la isla para tratar de descifrar qué ocurrió.

Su investigación le conducirá a través de un emocionante mundo de música dance, yates de lujo, mentiras y encubrimientos, obligándola a enfrentarse al lado más oscuro de su propio carácter en un lugar donde la gente vive al límite y está acostumbrada a cruzar las líneas de lo considerado como lo decente.

Hay varios errores de base en White Lines que dinamitan toda posibilidad de que el espectador empatice con los personajes: no son creíbles, sus decisiones parecen siempre las más absurdas posibles y encima están gobernados por los clichés de una forma tan burda que es imposible caminar en sus zapatos.

Por otra parte, la imagen que se ofrece de la isla es bochornosa como si se rigiera por sicarios, narcotraficantes y familias corruptas y no hubiera nada "real" más allá de sus intereses económicos en torno a clubs en los que la música es una excusa para dilapidar fortunas en sexo y drogas.

A esto hay que añadirle una cronología incoherente, ya que los flashbacks dan la sensación de estar más ambientados en los 90 que en el año 2000 en todo lo que se refiere a los looks de los personajes.

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Es tal el despropósito que ni siquiera lucen bien las localizaciones de rodaje, algo imperdonable si tenemos en cuenta que se desarrolla en un verdadero paraíso terrenal, y que para colmo de males, tampoco sirve como denuncia de los excesos que de facto se han cometido a la hora de explotarla porque siempre se adopta el enfoque más morboso y enfermizo posible de todas las relaciones que se muestran.

Obra en su contra la dirección de actores, a menudo muy sobreactuados sobre todo Pedro Casablanc, Belén López, Juan Diego Botto y Marta Milans o, lo que es lo mismo, el corazón de la familia Calafat, que vienen a ser los peces gordos que rigen en lugar y en torno a los cuales continuaría la serie de tener una segunda temporada.

Credibilidad nula, fotografía plana, malas interpretaciones y líneas de diálogo incoherentes... Poco hay que salvar en este despropósito de serie, inflado a más no poder a base de hilar secuencias impactantes e incoherentes que llevan a un clímax final bastante bochornoso y predecible.

Tremendos los segmentos de la foto enviada por error, el tatuaje de Oriol o el momento sensible de Boxer, un enamorado de la nouvelle vague que se deja atropellar de la manera más ridícula del mundo a pesar de estar acostumbrado a cargarse a quien se le ponga por delante. De los estereotipos mejor no hablamos porque la comunidad rusa y rumana también debe estar contenta.

A su favor habla la melomanía de Álex Pina, que se ha dejado traslucir a menudo en otros trabajos y que aquí se explota al máximo poniendo en comunión la música tecno con el rock suave o la ópera y por tanto poniendo a un mismo nivel obras clásicas y grandes hits populares. 

Conste también que hay algo de interesante en su premisa principal de White Lines de que hay "líneas" que delimitan tu vida en función de si decides cruzarlas o no y en la deconstrucción del personaje principal Axel Collins al que conocemos desde la mirada de una niña hasta meternos en su piel, pero esto se abandona a ratos en favor de profundizar en las historias de secundarios que al final no van a ninguna parte porque solo redundan en las mismas ideas de contraponer una vida ordenada con el desmadre radical, como si el término medio no existiera, como si en una pareja exclusiva fuera imposible disfrutar del sexo, como si vivir al margen de las drogas y del mundo de la noche fuera estar muerto en vida, etc, etc.

En fin, es tan maniquea y poco robusta a la hora de componer su narrativa que va de lo tedioso a lo morboso constantemente olvidando qué quiere contar y cayendo en su propia trampa del amor romántico y lo que se supone que tiene que ser la madurez emocional. Hablando en plata, independientemente de su edad, a todos los personajes les falta un hervor. ¡Menuda ocasión perdida!

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VALORACIÓN:

El visionado de White Lines es casi tortuoso con una trama sencilla que podría resolverse de forma mucho más fácil y un puñado de morbosos leit motiv que retratan una Ibiza que se parece más a Las Vegas que al paraíso hedonista en el que se fue convirtiendo en los 2000.
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LO MEJOR:

La selección musical de la serie, que incluye óperas, tecno, rock suave y un montón de grandes hits, tratando de "elevar" la música popular.
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LO PEOR:

Casi todo lo demás: malas interpretaciones, diálogos ridículos, personajes sin pies ni cabeza y una trama estiradísima y absurda.
Hobby

45

Malo

Y además

White Lines (Serie TV)

Argumento:

White Lines esla nueva serie de Álex Pina, el creador de La casa de papel:un thriller que se desarrolla en la isla de Ibiza sobre un asesinato. Cuando el cuerpo de un legendario DJ de Manchester llamado Axel Collinses descubierto 20 años después de su misteriosa desaparición en Ibiza, su hermana regresa a la hermosa isla española para tratar...