Yucatán
Análisis

Crítica de Yucatán, la nueva comedia española de Daniel Monzón

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Yucatán, la nueva película de Daniel Monzón protagonizada por Luis Tosar, Stephanie Cayo, Rodrigo de la Serna y Joan Pera. En cines a partir del 31 de agosto.

Leer que el flamante director de Celda 211 y El  niño, Daniel Monzón, y Luis Tosar vuelven a reunir sus respectivos talentos siempre es motivo de celebración, por más que el resultado final de Yucatán diste de ser el esperado.

En colaboración con Jorge Guerricaechevarría (El cuaderno de Sara, El aviso), Monzón ha escrito el imperfecto guión de esta película que tiene más de drama que de comedia y que emplea demasiado tiempo en cuestiones que no llega a desarrollar.

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Yucatán nos presenta a un variado conjunto de timadores que se dedican a estafar a los turistas que se alojan en un crucero de lujo. Lucas (Luis Tosar) y Clayderman (Rodrigo de la Serna) son viejos amigos y rivales: después de haber ejercido juntos durante años, ambos se enamoran de la misma mujer, la cantante y bailarina Verónica (Stephanie Cayo), lo que les lleva a separarse. Acuerdan que Lucas ejercerá en el Mediterráneo y Clayderman en el Atlántico, pero un jugoso botín los reunirá en el mismo barco, dispuestos a saltarse el pacto.

En él se aloja un hombre honrado que se hizo con una suma importante jugando a la Lotería y los tres, cada uno por su lado, tratarán de quedarse con su dinero mientras el crucero pasa por Casablanca, Tenerife, Brasil y Cancún.

Como comedia, Yucatán es muy insatisfactoria porque no consigue servir su premisa sazonada de humor: el planteamiento es más bien dramático y aunque hay algunos momentos puntuales más simpáticos, nunca consigue alcanzar un ritmo que favorezca la distensión.

Por otro lado, hay aspectos como todo lo que atañe a las picardías de los timadores que tampoco consiguen explotarse de forma adecuada: no hay un juego de gato y ratón con el espectador que le lleve a plantearse qué aspectos de los que está viendo son reales y cuáles figurados porque el guión lo da todo mascado de antemano dinamitando cualquier posibilidad de sorprender.

Lo que sí está más pulido es algo que en principio "se sale" el área de interés de la película por el género abordado: los números musicales que ofrece el crucero y en los que la actriz principal se luce. En general la fotografía, la música y la puesta en escena se han cuidado con verdadero detallismo y en un principio da la sensación de que va a resultar algo fundamental para la trama, pero no es más que luz de gas.

Siempre se agradece ver una película bien cuidada en el aspecto visual y con un diseño de producción tan minucioso, pero por desgracia en esta ocasión no está al servicio de una historia lo suficientemente interesante como para ser un plus, sino casi como un chaleco salvavidas para rescatar al buque del naufragio. De no ser por él, de hecho, podríamos catalogar a Yucatán como un telefilm sensiblero.

El reparto es muy coral, pero destacan en él Rodrigo de la Serna y Stephanie Cayo y sorprende lo poco que se explota el potencial cómico de Agustín Jiménez o Toni Acosta. La película podría haber seguido dos caminos distintos para funcionar como la seda: dar pie al cachondeo y dejar que el enredo mandara (y ya veis que en el plantel había semillitas) o tratando de engañar al espectador con un giro final magnífico, pero no consigue jugar ninguna de estas dos bazas con acierto. Una pequeña decepción para decirle adiós al mes de agosto.

Valoración

Demasiado larga y poco juguetona con el espectador: esta película pedía a gritos o bien más humor o bien un giro final sorprendente. Se queda coja en todo, salvo en el magnífico aspecto visual, lo único que la salva de ser catalogada como un telefilm.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

El acabado visual de los números musicales: no se ha escatimado en medios para que luzcan de forma espectacular.

Lo peor

Algunas interpretaciones son demasiado teatrales y la historia es muy floja en dos sentidos: por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. ¡Falta humor!