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Little Nightmares 2
Análisis

Little Nightmares II análisis - Una digna y aún más inquietante secuela

Versión comentada: PS4

Análisis de Little Nightmares II, la secuela del juego realizado por Tarsier Studios que mezcla con gran acierto plataformas, puzles y elementos de terror. ¿Pueden Mono y Six sobrevivir a sus peores pesadillas?

Tras conquistarnos con el primer Little Nightmares, Tarsier Studios vuelve a la carga con su secuela: Little Nightmares II. Y dado lo bien que funcionó el primero, este apuesta por una fórmula muy similar: plataformas, puzles y una inquietante atmósfera que pone los pelos de punta.

Pero como cualquiera que haya jugado al primer Little Nightmares sabrá, no todo es lo que parece en este universo oscuro y retorcido en el que las pesadillas cobran vida: la gran diferencia la encontramos en que en esta ocasión controlamos a Mono, un enigmático niño que viste una gabardina y oculta su rostro bajo una bolsa de papel. Six, protagonista del primer Little Nightmares y eterna niña de chubasquero amarillo, sigue teniendo un papel muy importante... como acompañante.

No es la única diferencia, pues Little Nightmares II incluye bastantes novedades y mejoras, así como una buena ración de misterio que lo convierten en una digna secuela del original. Os lo contamos en nuestro análisis de Little Nightmares II.

No le ocurre nada a su televisor, no intente ajustar la imagen

Como su predecesor, Little Nightmares II es un juego de plataformas y puzles muy en la línea de los fantásticos trabajos de Playdead (creadores de Limbo e Inside). La gran diferencia es que en lugar de estar atado por las restricciones del plano 2D, el juego de Tarsier Studios se desarrolla en entornos en tres dimensiones. Es decir, que el objetivo es siempre (o casi) avanzar hacia la derecha, pero podemos movernos con libertad por cada escenario, algo que tiene multitud de aplicaciones jugables.

Como decíamos, Little Nightmares II nos pone en el papel de Mono, un niño que despierta en mitad del bosque en extrañas circunstancias. El misterio es también una constante en esta secuela desde el principio y hasta el final, algo sin duda deliberado, pues se responden ciertos interrogantes de la primera parte, pero también se suman nuevas preguntas que darán que hablar entre los aficionados y servirán como combustible para innumerables teorías.

A primera vista, Mono no se diferencia demasiado de Six: puede saltar, correr y agarrar o empujar ciertos objetos. Un sutil pero importante cambio es que no necesita cargar con llaves para abrir cerraduras; en su lugar, una vez las recoge puede guardarlas en su gabardina, dejando las manos libres para realizar cualquier otra acción... Como agarrar un martillo.

Porque una de las grandes novedades de Little Nightmares II es el combate: en determinados momentos, debemos enfrentarnos a criaturas de nuestro (pequeño) tamaño haciendo uso de herramientas que encontraremos en los escenarios. Es un sistema de combate sencillísimo: basta con mantener pulsado el gatillo derecho para sujetar la herramienta y presionar X/B/A para realizar un único, lento y pesado golpe.

Little Nightmares 2

Esto es algo muy a tener en cuenta, porque si calculamos mal y no acertamos el golpe o lo propinamos demasiado tarde/pronto, el enemigo se abalanzará sobre nosotros. Pese a su sencillez, nos gusta mucho que sea tan crudo, pues sirve para intensificar la sensación de estar en un mundo donde somos literalmente diminutos, pero que no por ello estamos indefensos. Y de paso aporta más variedad a la fórmula jugable.

En el otro lado del espectro encontramos los puzles, que como en el primer juego, más que rompecabezas tradicionales, son puzles visuales (descubrir cómo proseguir prestando atención al escenario) o tensas secuencias de sigilo en las que debemos descubrir el truco para avanzar sin que nuestro perseguidor nos detecte. Hay algunos realmente ingeniosos, especialmente en el último tercio de la aventura, pero salimos con la sensación de que se podían haber explotado bastante más, pues ninguno nos ha resultado demasiado difícil.

Little Nightmares 2

Lo mejor de los puzles es que sacan mucho partido de uno de nuestros aspectos favoritos de Little Nightmares II: la interacción con el escenario. Ya os hemos contado que es posible recoger armas, pero lo cierto es que hay un buen puñado de elementos repartidos por el escenario con los que podemos interactuar.

A veces son cosas sencillas y sin ninguna utilidad real, como una cortina que reacciona a nuestro paso o un timbre que suena cuando lo pisamos, pero también hay objetos que podemos recoger y arrojar para presionar interruptores, por ejemplo. Es un factor que contribuye de forma espléndida a meternos en la experiencia, pues tenemos la sensación de que todo se puede tocar o mover; que los decorados no son simples decorados.

Little Nightmares 2

Por supuesto tampoco faltan intensas persecuciones en las que debemos huir de enormes enemigos, que siempre logran acelerarnos el pulso. Aquí es donde se resalta un problema que se arrastra desde la primera entrega, y es lo mucho que Little Nightmares 2 se apoya en el prueba y error. Hay bastantes situaciones que es imposible resolver sin haber fracasado antes, incluso aunque tengáis unos reflejos excepcionales. Quizás por eso el combate resulta tan refrescante, pues constituye una prueba de habilidad real.

En cuanto a la duración, Little Nightmares II es ligeramente más largo que su predecesor: nos ha llevado unas seis horas completarlo, y eso siendo bastante generosos, pues hemos explorado a conciencia los escenarios en busca de coleccionables y otros secretos. No creemos que su duración sea un problema, pues es la clase de juego que pasado un tiempo nos apetecerá volver a jugar una tarde de domingo.

La gran novedad de Little Nightmares II es la presencia de Six como acompañante. La protagonista de la primera entrega camina a nuestro lado y siempre está ahí para echarnos un cable a la hora de solucionar algún rompecabezas, ofreciéndonos un impulso para llegar a lugares elevados o tendiendo la mano para permitirnos cubrir grandes distancias con un salto. Y hay que reconocer que, dentro de lo que son los acompañantes con I.A., está realmente lograda.

Jamás supone un estorbo, de hecho es justo al revés: en más de una ocasión nos sorprende realizando acciones que nos facilitan el trabajo, como ahorrarnos un segundo trayecto transportando un fusible que nos habíamos dejado. Y tampoco es el clásico acompañante que se limita a seguir nuestros pasos; a veces, toma la iniciativa y se adelanta, marcando el camino a seguir. 

Little Nightmares 2

La única pega que tenemos al respecto es que su presencia supone la introducción de dos nuevas mecánicas a las que apenas se les saca partido: agarrar su mano (manteniendo pulsado el gatillo derecho, al estilo Ico) y llamar su atención. Salvo un par ocasiones, estas mecánicas no tienen ninguna utilidad. Y es una pena, porque probablemente se podrían haber aprovechado para potenciar los rompecabezas.

El apartado que vuelve a brillar con enorme fuerza en Little Nightmares II es el audiovisual. Estamos ante un juego que tiene una enorme personalidad estética, partiendo de lo original que resulta ver el mundo desde una perspectiva en miniatura. Pero como en el primero, el punto fuerte es la atmósfera terrorífica que logra generar en todo momento, con personajes inquietantes y escenarios retorcidos.

Little Nightmares 2

Sin duda los grandes protagonistas son los monstruos de gran tamaño a los que debemos hacer frente, y que sin necesidad de sustos fáciles, sólo con su diseño, logran ser aterradores. Como el primer Little Nightmares, no podemos decir que sea un juego que dé miedo, aunque este se queda mucho más cerca de lograrlo. Hay algunos niveles verdaderamente tensos, en especial si alguna vez habéis tenido miedo a la oscuridad.

El diseño del audio tiene mucho que ver en todo esto, y estamos ante uno de esos casos en los que se recomienda encarecidamente jugar con cascos para disfrutar plenamente de la experiencia. Y aunque no destaque por su banda sonora, el tema principal es de esos que se os incrustarán en la cabeza durante días.

Little Nightmares 2

Aunque de momento Little Nightmares II se lanza para PS4, Xbox One, Nintendo Switch y PC, en Tarsier Studios ya están trabajando en las versiones de PS5 y Xbox Series X|S. Ahora bien, si ejecutamos el juego desde cualquiera de las consolas de nueva generación, podemos disfrutar de una mejor resolución y tiempos de carga reducidos.

Esto último es especialmente interesante, pues pese a no tratarse de una versión nativa, los tiempos de carga son prácticamente inexistentes. Algo que se agradece especialmente, pues así se reduce la frustración cuando nos toca repetir numerosas veces una misma sección.

Valoración

Con una presentación que pone los pelos de punta, una premisa que sigue siendo realmente original y una fórmula jugable con varios añadidos de lo más interesantes, Little Nightmares II tiene todos los ingredientes para volver a enamorar (¿aterrar?) a los aficionados de la primera entrega.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Su inquietante atmósfera. Gran personalidad audiovisual. El nivel de interacción con el escenario. Los combates, un buen añadido.

Lo peor

Sigue apoyándose en exceso en el prueba y error. Echamos en falta algún puzle más elaborado. Ciertas mecánicas están un tanto desaprovechadas.

Y además