Análisis de Dispatch, una "serie interactiva" de superhéroes que entra en el Olimpo de 2025

Análisis y opinión de Dispatch, la aventura episódica creada por veteranos de Telltale y Ubisoft en la que hemos de asignar misiones a un grupo de villanos reconvertidos a héroes.
La fórmula de las aventuras narrativas que tanto éxito dieron a Telltale Games regresa con una fuerza renovada con Dispatch, hasta el punto de convertir a este juego en uno de los más interesantes de todo el año. Y eso, que ha llegado casi sin hacer ruido.
Dispatch tiene lugar en un universo superheroico creado para la ocasión. En el juego controlamos a Robert, un humano que vivió como superhéroe gracias a su exoarmadura de Mecha Man (en un claro homenaje a los cómics de Iron Man).
Tras un fatídico combate, Robert tiene que retirarse y conformarse con ser un operador en una agencia que intenta reconvertir a villanos en héroes que salven la ciudad.
Ahí arranca la historia de verdad. Al estilo de las típicas "películas de inadaptados", hemos de intentar conformar el equipo a partir de un hombre murciélago taciturno, una chica invisible malhablada o un tipo que lanza fuego, nos odia y tiene problemas de ira.
La narración del juego se divide en 8 episodios, que de hecho se han ido lanzado de dos en dos en estas últimas semanas, pero ya están todos online y, por tanto, podéis vivir la experiencia completa.
Esta estructura episódica hace que siempre nos animemos a jugar (cada episodio dura cerca de una hora, dependiendo de cómo juguemos) y que, además, los acontecimientos estén muy bien narrados, haya sorpresas o los inevitables cliffhangers del final.
La jugabilidad se divide en dos partes. En la estratégica, tenemos un mapa de la ciudad, en el que nos van llegando llamadas de ayuda (desde derrotar a un supervillano hasta hacer cola en una cafetería) y hemos de elegir qué héroe o héroes enviamos para resolverlo.

Cada caso es diferente: si hay que desactivar una bomba, mejor mandar un héroe con inteligencia, por ejemplo. Si hay que resistir ataques, enviamos a uno con más resistencia...
Cada personaje tiene sus estadísticas propias, basadas en 6 elementos clave: inteligencia, carisma, ataque... Además, cada uno tiene su carácter y trasfondo (Malévola sabe sobre sectas y demonios, por ejemplo), que hemos de tener en cuenta en el contexto del encargo.
Dentro de ti hay una estrella. Si lo deseas...
Una vez elegimos quiénes se encargarán (podemos mandar de uno a cuatro personajes), estos tardan unos instantes en llegar, otro tanto en completar la misión y otro tanto en volver a la base y descansar.
Esto es importante porque no sabemos cuándo va a brotar el siguiente encargo y puede que nos pille con varios héroes no disponibles... Hay que administrar los tiempos.
Las misiones solo están disponibles durante unos segundos y, si no mandamos a nadie, contarán como un fracaso... Aunque es muy difícil conseguir mandar héroes a todas y cada una de ellas.

Cuando completamos la misión, toca ver el resultado: un gráfico muestra qué cualidades eran necesarias para cumplirla y cuáles hemos aportado. Sobre eso, calcula un porcentaje de éxito.
Ahí entra un poco la suerte: puede que fracasemos en una misión con un 75% de posibilidades de éxito, pero es poco probable. Una misión con un 100% de posibilidades es una éxito automático, claro.
Si fracasamos en la misión, nuestros héroes pueden perder moral y ser menos efectivos o incluso lesionarse.
¿Y si ganamos? En ese caso, acumulan experiencia, que los puede llevar a subir de nivel. Si eso pasa, podemos otorgar un punto extra a una de sus características, para ir moldeándolos a nuestro gusto.
Además, si fue una misión en equipo, puede que la sinergia entre compañeros mejore.
A medida que tanto ellos como nosotros subamos de nivel, podremos tener más ayudas: café para hacer que el tiempo de descanso sea menor, habilidades únicas para los héroes según el orden en que los coloquemos... Las posibilidades estratégicas van aumentando.

Cada episodio tiene un par de momentos de estrategia, pero lo que más vemos es la parte narrativa, construida a base de escenas de vídeo (movidas en tiempo real con un estupendo cel-shading) que van cambiando en función de nuestras decisiones.
En muchas ocasiones nos toca elegir respuestas contra reloj. Pueden ser cosas sencillas como gastar alguna broma o cosas más trascendentes: ¿despedimos a un héroe que lo ha hecho mal o le damos otra oportunidad? ¿Besamos a esa chica que parece “querer tema”?
Como supondréis, muchas de estas decisiones afectan no solo a nuestro relación con los personajes (veremos mensajes del tipo "este personaje recordará eso") sino que ramifican la historia hasta dar pie a experiencias muy dispares de una partida a otra.
El juego no pretende que intentemos averiguar la "forma correcta" de pasarnos la historia, pero sí que seamos conscientes de que nuestras decisiones alteran lo que pasa.

Aquí es donde la experiencia brilla especialmente, porque hay giros de guion muy interesantes, además de unos personajes que, al margen de sus poderes, son muy humanos: no saben expresar a veces lo que sienten, se frustran con algunas cosas que decimos, bromean...
Oh, capitán, mi capitán
Es inevitable acabar cogiendo cariño a sus historias e ir viéndolos cada vez más como personas que son como tú y como yo: tienen aspiraciones, tienen frustraciones y, claro, necesitan el contacto humano, cada uno a su manera.
Al terminar cada episodio, vemos los típicos créditos y, al lado, podemos ver estadísticas sobre cuántos jugadores han tomado las mismas decisiones que nosotros o cuánto hemos acertado enviando héroes. Resulta tan morboso como divertido comprobar esto.
Todo esto hace que nos enganchemos a su formato episódico como si fuera la mejor serie de la TV, solo que aquí nosotros elegimos el destino. No contaremos más, pero todo se encamina a un par de episodios finales que son la bomba de intensos.

Seguramente, notaréis similitudes con películas o series como Invencible. Sí, las hay. Aquí también se apela más a un público adulto, con reflexiones sobre la muerte, pero también muchas referencias sexuales y humor sobre drogas y otros vicios.
La narración tiene más de "comedia de oficina" en un principio, para ir ganando dramatismo a medida que avanzan los acontecimientos, pero siempre vemos a los personajes desde una perspectiva cercana.
En ese sentido, es fundamental el doblaje a cargo de actorazos como Aaron Paul (Breaking Bad) o Jeffrey Wright (Westworld).
Hacen un magnífico trabajo para poner voz a unas animaciones también muy humanas, aunque claro, estas voces están solo en inglés.
Los subtítulos en castellano son muy buenos, pero en una experiencia tan basada en lo que dicen los personajes, andar leyendo subtítulos puede ser un lastre para algunos jugadores.
La jugabilidad se termina de formular con algunos momentos de quick time event muy básicos (solo basados en un par de botones y el stick), pero que requieren buenos reflejos, especialmente en los momentos de pelea.
Por último, tenemos algún minijuego de hackeo en el que hemos de llevar un objeto a un nodo clave, esquivando antivirus, averiguando passwords contra reloj... Al igual que el resto de elementos, no es nada novedoso, pero todo está muy bien implementado.

Y es que Dispatch tiene un ritmo magnífico, que pasa de los momentos de tomar café por rutina a batallas a vida o muerte casi sin que nos demos cuenta y mientras nos dejamos llevar por unos diálogos magníficamente construidos.
A nivel visual, su estilo limpio y colorido hace que disfrutemos de esa fusión de comic book y realidad, gracias a unos diseños artísticos que buscan la identificación directa con los códigos de los superhéroes, con un pequeño toque de modernidad.
En definitiva, Dispatch es una de las últimas grandes sorpresas de 2025. No inventa la rueda, pero tiene tan pulido su método que es difícil no quedar enganchado de principio a fin.
Esta historia nos cuenta que no todos los héroes llevan capa y que los que la llevan también son personas. Bravo, Adhoc Studio.
Valoración
Nota 91
Solo los textos en inglés pueden echar para atrás a parte del público, pero ese público se perdería una de las mejores aventuras del año y una master class sobre narrativa y desarrollo de personajes. Es simple en su esencia, pero engancha de principio a fin. ¡Más experiencias así, por favor!
Lo mejor
Sus personajes y lo bien escritos que están. Su formato episódico engancha y es cómodo. Las elecciones morales.
Lo peor
Al estar las voces en inglés, muchos se verán "obligados" a leer subtítulos y eso lastra algo la experiencia, sobre todo a la hora de despachar.
Plataforma comentada: Ps5

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
