Anteriores diseñadores de Destiny 2 denuncian que Bungie es "un lugar tóxico y disfuncional" y cargan contra la directiva

Varios exdiseñadores de Destiny 2 corroboran los rumores de toxicidad en Bungie, además de señalar las carencias de los directivos.
En los últimos tiempos, Bungie ha encadenado una serie de tropiezos, que culminan ahora en importantes despidos. Una situación que, pese a lo predecible, no resulta menos triste.
Marathon no está obteniendo la repercusión esperada, lo que se suma al cese de contenido en Destiny 2, anterior buque insignia de la compañía.
¿Pero hasta qué punto es responsable la propia Bungie de su situación? Extrabajadores de la desarrolladora han puesto en muy mal lugar al estudio y a sus directivos.
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Bungie "es tóxica y disfuncional"
Con motivo de la despedida del juego, Aftermath ha querido reunir testimonios de anteriores desarrolladores de Destiny 2. Y no todos tienen palabras amables.
Michael Zenke, guionista y responsable narrativo entre 2015 y 2017, recuerda con cariño a sus compañeros y los personajes que crearon para el contenido de mundo abierto, pero no habla igual del estudio.
“Trabajar en Bungie fue la experiencia más tóxica y disfuncional de toda mi vida profesional. Pero la gente increíble con la que trabajé son los mejores del mundo en lo suyo, y les sigo considerando amigos hoy día”.
En la misma línea se expresa Uriah Belleto, responsable de control de calidad (2017-24). En su caso, se dirige a los responsables de Bungie.
“Por más que me duela decirlo, tengo claro que la gente al cargo dejó de tener en cuenta que la gente disfruta de los videojuegos para divertirse”, asegura.
“Las cosas más nimias se seguían disfrutando, pero ellos no entendían que muchas personas solo jugaban a Destiny 2 para customizar a su personaje, y poco más”.
Estos y otros testimonios dan veracidad a rumores previos, que ponían en entredicho al CEO Pete Parsons y señalaban el ambiente tóxico de Bungie.
Despidos improcedentes, abuso del crunch, machismo y discriminación han sido algunas de las acusaciones contra la desarrolladora, produciéndose desde hace varios años.
El CEO Pete Parsons prometió cambios en 2021, pero los testimonios más recientes reflejan que la situación no ha mejorado y puede ser una de las claves en la situación de Bungie.
Aunque el fantasma del cierre se aleje de momento, Bungie tratará de reflotar Marathon para garantizar su continuidad bajo el ala de Sony.
