El CEO de Build a Rocket Boy vuelve a la carga: afirma que "se han gastado un millón de euros en sabotear MindsEye", y amenaza con demandas

Mark Gerhard, CEO de Build a Rocket Boy, anuncia demandas por un supuesto sabotaje de MindsEye, realizado con más de un millón de euros de fondos.
La persistencia de MindsEye para permanecer de actualidad es una cosa surrealista; casi tanto como todas las noticias que rodean a su estudio, Build a Rocket Boy.
La noticia más reciente tuvo un cariz muy siniestro: el director del juego, Leslie Benzies, aparece en los nuevos archivos de Epstein, algo que él niega por completo.
Mark Gerhard, CEO del estudio, amenaza con demandar a quienes difundan dicha información. No es el único pleito que planea: ahora va a ir a por los “saboteadores” de MindsEye.
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Mark Gerhard denuncia la conspiración contra MindsEye
Insider Gaming ha desvelado que el co-CEO de Build a Rocket Boy ya sabe “quiénes son” los que orquestaron una campaña de desprestigio contra MindsEye.
En una reunión interna del estudio el pasado enero, Gerhard lanzó su teoría: una compañía muy importante fue la que organizó la campaña. “No es la que pensáis”, añadió.
Ritual Network, una empresa especializada en creadores de contenidos y redes sociales, habría sido la culpable, con una inversión de más de un millón de dólares para hundir a MindsEye.
Según Gerhard, la compañía habría pagado a influencers, tres periodistas e incluso empleados del estudio, con el fin de dañar la reputación de BARB y de su primer juego.
Por todo esto, el CEO amenaza con demandar a los implicados, por cargos de espionaje, sabotaje e interferencia criminal. “Todos están en serios aprietos, esto es solo el comienzo de nuestras represalias”, añade.
Ritual Network ha contactado con Insider Gaming para negar las acusaciones: “Todo es falso. Tampoco tenemos conocimiento de medidas judiciales contra nosotros, ni se nos han presentado pruebas que las sostengan”.
Por su parte, desde BARG insisten en que poseen dichas pruebas, que desvelan “una campaña coordinada para dañar al estudio y la imagen de MindsEye”.
De esta forma, Gerhard retoma la teoría que lanzó tras el estreno del juego, cuando habló de saboteadores (e incluso insinuó que era cosa de Rockstar).
El CEO también quiere humillar a los presuntos culpables: “vamos a incluir sus nombres en la nueva misión de espionaje de MindsEye. Pienso ser el dueño de esta narrativa”.
La guinda del pastel fue bastante amarga: el estudio ha añadido un software espía a los PCs de los empleados, sin previo aviso. El programa puede registrar actividad, trabajo y hasta las teclas que pulsan.
Mientras tanto, MindsEye sigue su camino. Desde el 4 de febrero pasa a ser un juego como servicio, en PS5, Xbox Series X|S y PC. Una nueva etapa, con o sin saboteadores.