Después de llevar la saga a Japón con Silent Hill f, en Konami estudian entregas ambientadas en América del Sur, Italia o Rusia

Silent Hill f inauguró una nueva era para la saga, cuyos responsables se plantean llevarla a países como América del Sur, Rusia o Italia.
Silent Hill f ha sido la primera entrega principal de la saga en más de 13 años (si descontamos P.T. y el desastroso Ascension), pero sus novedades van más allá de eso.
La principal ha sido trasladarse de Estados Unidos a Japón, pero también estar ambientada en el pasado de dicho país. Una serie de cambios que podrían definir el rumbo de la serie.
¿Qué os parecería tener un Silent Hill ambientado en Europa, Sudamérica o Corea del Sur? Son algunas de las posibilidades que ya maneja el equipo responsable de la franquicia.
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Silent Hill se prepara para ambientarse en otros países
Motoi Okamoto, productor de Silent Hill, ha concedido una entrevista a Inverse donde desvela los planes de llevar la saga a nuevos lugares.
En referencia a Silent Hill f, Okamoto explica que “podemos aplicar ese mismo enfoque a otras culturas del mundo”.
De hecho, el equipo ya está documentándose sobre otras zonas de Asia, pero también acerca de América Central y del Sur, Italia y Rusia.
Para ello, los desarrolladores se están empapando del folklore, la tradición y los mitos de estas regiones, a la caza de ideas que perfilen el próximo título de la franquicia.
“Por ejemplo, en Sudamérica y Centroamérica podríamos abordar las creencias locales y chamanísticas, y ver cómo encajan en la historia”, explica el productor.
Okamoto es un ávido lector de novelas de terror de dichos países, pero se asegura de no decir títulos, para evitar dar pistas sobre posibles juegos.
“Además, son zonas que han sufrido golpes de estado o dictaduras militares, que definen su historia. También tienen un folklore propio, definido por sus propias creencias”.
Añade que “también nos planteamos expandir nuestros horizontes y fijarnos en otros lugares, como Corea del Sur, Italia o Rusia”.
Según Okamoto, el hecho de que estos países tengan sus propios sistemas de creencias ofrece un modo de expandir los conceptos de la saga.
Así ocurre con el último juego, que además de tener los preceptos de Silent Hill, aborda temas como el papel de las mujeres japonesas en los años 60 y el machismo de la época; junto con el folklore local.
Esa peculiar mezcla entre fantasía y realismo podría dar lugar a entregas muy estimulantes de la franquicia. Eso sí, Okamoto señala un posible problema.
“En América Central y del Sur no hay muchos estudios capaces de trabajar con esta licencia. Tienen muchos libros, películas e historias interesantes, pero habría que ver cómo trasladar eso a un juego nuevo”, explica Okamoto.
El rumbo de la saga se definirá tras los próximos juegos, ya confirmados: Silent Hill Townfall y el remake de la primera entrega, de nuevo a cargo de Bloober Team.