Sony ya está desactivando su producción de discos en fábricas, que ahora se dedicarán a generar componentes para IA

La fábrica de discos de Sony en Austria ha sufrido una reconversión para generar microlentes y otros productos relacionados con inteligencia artificial.
Aquello de “la esperanza es lo último que se pierde” está empujando a muchas personas a reaccionar ante la medida más polémica de PlayStation, que en 2028 dejará de producir discos para sus juegos.
Artículos de opinión incendiarios, otros que cuestionan que las ventas de discos sean tan bajas y toda clase de críticas buscan que Sony recapacite. Pero no va a suceder.
La nueva estrategia no se puede revertir porque ya no va a haber fábricas que produzcan los discos de PS5 y PS4, debido a una reconversión que guarda relación (cómo no) con la IA.
PlayStation 5 Pro

Cómpralo en
La consola más potente de la historia presume de 4K con Ray Tracing y de un inmenso catálogo de juegos de muchísima calidad.
Sony cambia la producción de discos por los componentes de IA
Desde The Verge ofrecen detalles de cómo la principal fábrica de discos de Sony encabeza la reconversión que pondrá fin al formato físico.
Situada en Thalgau (Austria), esta productora servía como cuartel general del resto, al ser la más importante en volumen: produce 600.000 discos al día, la mitad de ellos para PlayStation.
Esa producción se verá reducida al 10% en 2028, pero lejos de cerrar sus puertas, pasará a fabricar microlentes ópticas, para lo cual se está formando a todos los empleados.
Otras fábricas de menores dimensiones también han modificado sus productos, pero la de Thalgau es la más importante y la única que es de completa propiedad de Sony.
De hecho, el plan de dejar atrás el formato físico se puso en marcha hace tiempo: ya a finales de 2024, la fábrica de Thalgau había empezado a crear microlentes.
Además, Sony habría invertido 30 millones de euros para esta reconversión y dejar atrás el formato físico, lo que deja claro que es una decisión irrevocable.
Se ha dicho que la crisis de componentes ha conducido a detener la producción de discos. En cierta medida es verdad, porque está relacionado con el artífice de dicha crisis: la inteligencia artificial.
Las microlentes mejoran sensores para que los sistemas de IA procesen imágenes y datos con mayor eficiencia. No solo eso, ya que son fundamentales en la infraestructura que sostiene la inteligencia artificial, al optimizar la transmisión de información entre chips.
Sabiendo la gran apuesta que Sony va a hacer por la IA, es muy elocuente que vaya a ser también la impulsora del adiós del formato físico; más allá de que se busque acaparar beneficios por las ventas digitales y erradicar el mercado de segunda mano.
La dichosa inteligencia artificial vuelve a la palestra como uno de los factores en la desaparición de los discos en PlayStation, dentro de una estrategia que beneficia a Sony en perjuicio de millones de jugadores.
Comentarios