PS4 Neo y Xbox 1.5 - ¿Necesitamos nuevas consolas?

PS4 Neo y Xbox 1.5 podrían anunciarse en próximo E3 según los rumores pero, ¿realmente necesitamos nuevas consolas? ¿Cómo afectaría su salida a la industria del videojuego?

Los rumores sobre PS4 Neo y Xbox 1.5 han sido constantes durante las últimas semanas en Internet, pero antes de entrar en faena vamos a refrescaros la memoria. De todo lo que se ha dicho sobre PS4 Neo, PS4K o como demonios se acabe llamando, nos queda claro que la puesta al día de la última consola de Sony llegará, si es que lo hace, para ofrecer más potencia. Todos los juegos de la consola tendrían una resolución mínima de 1080p e incluso podremos grabar vídeos a 1080p y 60fps. Entre los juegos que se lanzarían para PS4 Neo están: EVE Valkyrie, Gran Turismo Sport, Robinson Journey, Deep Down y God of War 4. Sobre el precio se han barajado 399 dólares o quizás, si la CPU es aún mejor, 499 dólares. La nueva consola también podría reproducir vídeos en 4K y, en definitiva, lo que Sony pretendería es prepararse para que los juegos de PS VR puedan alcanzar también grandes cotas gráficas.

En cuanto a Xbox One 1.5, Xbox One II o como quiera que termine siendo su nombre oficial, si es que existe, no sabemos gran cosa. Supimos que Microsoft estaba probando nuevos modelos de la consola, lo que podría referirse a una Xbox One Slim y no a una actualización de la consola. Uno de los "insider" de la industria dijo, además, que creía que habría una nueva Xbox One e incluso se ha rumoreado que la potencia de esta hipotética consola sería muy superior a la de PS4 Neo. La auténtica realidad, sin embargo, es que Microsoft ha comentado que no piensa en hacer una Xbox One 1.5 y que si hiciesen algo similar sería un salto mucho mayor y significativo. De Sony, por el momento, tampoco sabemos nada oficial, aunque quizás la falta de desmentido hace más creíbles los rumores.

¿Qué supondría para la industria?


Pero dejémonos de rumores y teorías aún sin confirmar y vamos a suponer que efectivamente estas nuevas consolas terminan llegando. Aquí, a mi juicio, es cuando viene lo interesante: ¿necesitamos nuevas consolas? ¿cómo afectará su aparición a la industria del videojuego? Dentro de la propia industria, desde el lado de los creadores, las reacciones han sido muy variadas, desde Electronic Arts saliendo por la tangente diciendo que su motor gráfico Frostbite está preparado para lo que venga hasta uno de los fundadores de BioWare, que tiene muy claro que la llegada de nuevas consolas sería un error y que se multiplicarían los costes y la duración de los desarrollos para poder adaptarlos a las distintas plataformas.

Yo estoy con BioWare; el aumento de potencia supondrá, sin ninguna duda, un aumento en los costes de producción de los videojuegos y puede que esto también se traduzca en una disminución de la originalidad y la innovación ya que nadie querrá arriesgar tanto dinero en ideas rompedoras y arriesgadas. Si ya sufrimos de un verdadero ataque de los clones en los desarrollos AAA actuales, imaginad si además de desarrollar un juego para PS4 y Xbox One tuvieran que hacerlo también para PS4 Neo Y Xbox 1.5. Y eso sin contar con la posibilidad de que haya un verdadero apoyo "third party" a Nintendo NX, que es la única nueva consola que sabemos que llegará seguro.

 

El usuario feliz, el nuevo comprador


No nos engañemos, la posible salida de nuevas consolas a mitad de ciclo que mejoren la calidad gráfica de los juegos en su versión Neo o 1.5 es todo un desprecio para los jugadores de las actuales consolas, que verán cómo los nuevos usuarios de PS4 Neo y Xbox One 1.5 disfrutarán de una calidad gráfica mucho mayor mientras ellos siguen con sus juegos a 900-1080p. Después de desembolsar 400 y 500 euros respectivamente en 2013 la broma parece, cuando menos, de muy mal gusto.

El usuario no debería ser el que pague el pato de la mala planificación (siendo bien pensados) de ambas compañías a la hora de evaluar la potencia técnica que requería la actual generación de consolas. Tanto Sony como Microsoft deberían crear, si es que finalmente lanzan nuevas consolas, algún tipo de plan renove para poder cambiar las antiguas consolas por las nuevas sin tener que hacer el desembolso completo.

El aumento de potencia, hay que aclararlo, no siempre se usa para lo gráfico. A más memoria también puedo hacer un mapeado más grande, mejorar la IA de los enemigos, reducir los tiempos de carga y un largo etcétera que no tiene necesariamente que ser puro rendimiento gráfico. Si llega el momento en el que la versión de PS4 Neo de un juego no sólo se ve mejor en lo gráfico sino que también incluye otras mejoras que puedan afectar a la jugabilidad el cabreo de los usuarios de las antiguas consolas será gigantesco, y con razón. Cuando lleguen los anuncios oficiales, si es que llegan, podremos salir de dudas y saber si finalmente tendrán más memoria, si sólo se aumentará la velocidad de procesado o si, en definitiva, habrá muchas diferencias entre las versiones normales y Neo de los juegos.

Para los nuevos usuarios, claro, las nuevas consolas son una opción genial. No tienen las máquinas actuales y si deciden comprarlas pues mejor que mejor que sean más potentes y que estén más preparadas para lo que pueda deparar la industria en el futuro próximo (PlayStation VR, Hololens, Oculus…).

Las necesidades de Sony y Microsoft


El rumor más creíble, como decíamos antes, parece el de que Sony, efectivamente, está preparando una nueva consola. Microsoft no ha dicho esta boca mía, salvo para decir que si hiciesen algo como Xbox 1.5 sería para hacerlo a lo grande. Si PS4 Neo acaba llegando Microsoft estará en una posición realmente incómoda. Vendiendo, como ya vende, muchas menos consolas que su competidor y habiendo perdido la batalla técnica frente a PS4, debería responder de algún modo. Vamos, que si una Xbox One 1.5 o Xbox One II no estaba en los planes de los de Redmond, lo estará sin remedio si Sony lanza PS4K. Quizás la no respuesta de Sony a los rumores sobre PS4 Neo se deba, en parte, a una estrategia para poner de los nervios a Microsoft, cosa muy loable en el mundo empresarial.

Pero no valdría cualquier cosa. Si Microsoft quiere recuperar parte de la ventaja que le saca su competidora tendrá que lanzar al mercado una consola más potente que la supuesta PS4 Neo. Quizás los rumores que dicen que Xbox One II será entre 5 y 6 veces más potente que PS4K sean exagerados (de ser ciertos ya estaríamos hablando de una nueva generación, en mi opinión) pero sí que debería situarse por encima de la nueva consola de Sony. Pese a lo que pueda parecer, viendo el lugar que ocupan ambas compañías en el panorama actual, lo cierto es que Microsoft tiene mucho menos que perder con estas nuevas consolas a mitad de ciclo.

El negocio que realmente da beneficios a Sony, hoy por hoy, son los juegos, mientras que Microsoft sigue teniendo una hucha de ahorros mucho mayor con la que ir arriesgando en el mercado de las consolas. Otra cosa es que Microsoft quiera meterse en semejante “fregao”. Viendo su tendencia a centrarse (o como poco mimar) el mercado de PC en detrimento de su Xbox One (sí, me refiero a la pérdida de juegos exclusivos de la consola) puede ser que ni le interesen estos movimientos de Sony. Lo que parece claro es que si PS4 Neo finalmente llega y Microsoft no tiene nada preparado para contrarrestar, la batalla de esta generación estará definitivamente perdida para la compañía de Redmond.

¿De verdad queremos mejores gráficos?


Los usuarios de videojuegos nos solemos jactar, yo al menos lo hago a todas horas, de que los gráficos no importan, que lo importante es una jugabilidad original, divertida, etc… que nos atrape. Es cierto, ¿no? Pues no estoy seguro, porque la realidad es que la mayoría de los usuarios, y yo el primero, también nos quedamos flipados cuando un juego es un portento técnico. Así que sí, venga, quiero nuevas consolas y más potencia gráfica porque en el fondo me mola. Pero, ¿qué es exactamente lo que esperamos ver con PS4 Neo o una nueva Xbox? ¿De verdad pensamos que una actualización gráfica de las actuales consolas nos deparará un futuro próximo lleno de “pepinos” gráficos?

Yo, al menos, no lo tengo tan claro. Pongamos como base las actuales consolas que son, al fin y al cabo, las únicas reales por el momento. La potencia gráfica de PS4 es superior a la de Xbox One, como todos sabemos. Mientras que en la consola de Sony muchos juegos alcanzan los 1080p y 60fps, en Xbox One recibimos más títulos a 900p. A veces incluso llegan a 720p y 30fps como Quantum Break. Ya lo dije en su día, pero lo repito ahora. Prefiero los 720p de Remedy que los 1080p de muchas otras compañías.

El mejor ejemplo, sin embargo, es el más reciente. ¿De verdad necesitamos más potencia gráfica cuando ya tenemos bestialidades como Uncharted 4? No se trata tanto de las capacidades técnicas de la consola como de las capacidades del estudio desarrollador para explotarlas. Ya no hablo de Xbox One sino de PC. Mira que podemos poner juegos a 4K, 60fps y cargar un set de mods para tener texturas de alta resolución y lo que tú quieras pero la realidad es que, hoy por hoy, Uncharted 4 es de lo más espectacular que hemos visto nunca (como conjunto) en videojuegos.

Sinceramente, creo que los usuarios lo que queremos son buenos juegos con buenos gráficos y para eso no es siempre necesario tener grandes especificaciones técnicas. Ya veremos en qué queda todo este asunto en el próximo E3 2016, pero a mí me suena a que nos quieren sacar más dinero del que ya hemos desembolsado y punto. Y vosotros, ¿qué?, ¿pensais que las nuevas consolas son necesarias? ¿Os apetece pillar una nueva consola con mejores gráficos?