Sitges 2012: el tsunami de Bayona arrasa

A medio camino entre los clásicos films de supervivencia y el melodrama familiar, Bayona encuentra espacio para reflexionar acerca de la pérdida, los lazos familiares y la importancia de las decisiones que se toman en la vida.

Lo imposible retrata con increíble crudeza el impacto del letal tsunami que asoló la costa tailandesa en 2004. Aplaudida por los críticos por su impecable factura técnica desde su estreno en el Festival de Toronto, ha encontrado también fervientes detractores de la intensidad emocional que destila la parte final de la película en la que la música subraya y enfatiza el dolor de una familia rota.

Lo que es indiscutible es que el espectador se ve constantemente forzado a experimentar todas y cada una de las notas que se desprenden de esta tragedia en sus carnes propias lo que a buen seguro, no es plato de buen gusto para todo el mundo.

El hiperrealismo que se respira con la llegada de la ola y el brutal potencial desolador de misma que se tradujo en importantes pérdidas humanas y materiales, queda patente en una dura recreación de la realidad que se apoya en toda clase de aspectos narrativos: el sonido, los efectos especiales, y, por supuesto, el fabuloso trabajo de interpretación de los actores principales, inmersos en un drama tan abrumador como imprevisto, que les obligará a dar lo mejor de sí mismos.

A medida que transcurre la cinta la acción da paso a una profunda y conmovedora lucha contra los efectos devastadores de la catástrofe natural que alcanza cotas emotivas arrolladoras.

El mejor consejo que puedo daros es que no os olvidéis los pañuelos en casa, porque los vais a necesitar, pero no esperéis una película sensiblera, porque ésta apunta mucho más adentro.