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La opinión de
Antonio Sánchez-Migallón

Dragon Ball Super - Las incoherencias dañan mucho a la serie

Dragon Ball Super

A mí me gusta Dragon Ball Super, no os lo voy a negar ni me voy a esconder a estas alturas de la película. Disfruto con el manga de Toyotaro, que actualmente lo podemos encontrar en España gracias a Planeta Cómic, y veo los episodios nuevos del anime cada domingo, con el desayuno de rigor. Son mis momentos, no me los quita nadie, pero a veces son difíciles de disfrutar por la propia obra, que no se deja querer.

Igual que amas a tus familiares, hay ocasiones en las que te pueden llegar a decepcionar, pero no por ello tienes que romper el vínculo afectivo que te une a ellos. Con Dragon Ball Super me pasa algo parecido, y es que no puedo con las locuras que nos quieren meter con calzador a cada episodio que pasa, me repatean. Por ello, hoy os presento este blog complicado de redactar, pues es toda una declaración de amor y "odio" a una pasión.

Bye, bye, épico Super Saiyan

¿Empezamos por el principio? No, vamos a empezar por el final de esta historia, que es lo que ha dinamitado la escritura de este artículo. En el episodio 92 de Dragon Ball Super se echaron por tierra más de dos décadas de la franquicia, modificando "porque sí" el método de adquisición del poder Super Saiyan. Según Cabba, uno de los nuevos guerreros de la serie, lo que hay que hacer para alcanzar dicho estado es concentrar la energía en un punto de la espalda, hasta sentir un curioso hormigueo, y en ese momento... ¡Zas! Te conviertes en el legendario Super Saiyan. Adiós a la ira en comunión con el corazón puro, eso ya para los que disfrutamos de la serie en los 90.

Nuevo Super Saiyan

De hecho, así se lo enseñó a su compañera Caulifla, otra de las saiyanas de los nuevos capítulos, la cual se convierte en Super Saiyan por primera vez en cuestión de segundos. Pero no solo eso, en el siguiente episodio, minutos después de haber conseguido el primer nivel, se transforma en Super Saiyan 2, sin ningún tipo de esfuerzo ni rabia contenida (vamos, el Gohan de la saga de Cell se quedaría blanco no, lo siguiente, si viera el percal).

Nuevo Super Saiyan

Pero esto no es todo, Kale, la otra saiyana que forma la tríada junto a Caulifla y Cabba, se transforma en Super Saiyana Legendaria (al más puro estilo Broly) en el episodio 93, con un pequeño ataque de rabia e impotencia. Bien, por lo menos aquí tenemos el factor ira de soslayo, no todo podía ser tan arbitrario, ¿verdad? Al menos aplaudo que dos nuevas guerreras estén dando guerra, por fin, en la franquicia.

Aunque bueno, la novedad brilla por su ausencia, pues es una copia literal de Broly en un cuerpo de mujer, incluso en lugar de gritar Kakarotto con los ojos en blanco, el nombre de Cabba es su gran obsesión. Originalidad al poder, claro que sí, por no mencionar que se han calcado escenas de Estalla el duelo. Pero bueno, esto de los guiños tampoco lo veo tan mal, en Super nos han acostumbrado a eso y puede que sea un acierto para la audiencia más veterana, aunque se abusen de los huevos de pascua:

Kale

Una ronda de dudas, por favor

Me podréis decir que Goten y Trunks se transformaron en Super Saiyan sin esfuerzo o trauma en la saga de Boo (cosa que no sabemos porque no lo presenciamos), o que al pertenecer Cabba, Kale y Caulifla al Universo 6, su potencial (cosa que no dudo) es diferente a los saiyanos del Universo 7, así como el método de transformación, pero es que no se justifica por ninguna parte este hecho. Ese es otro de los problemas de este anime, que deja demasiadas lagunas que me calan hasta los huesos.

¿Sabías que nada más empezar la serie no se explicó por qué Pilaf, Shuu y Mai eran niños de nuevo? Tuvo que venir Toyotaro a dibujarnos una página extra en el manga para explicarlo (o claro, haberte visto la película de Battle of Gods, cosa que debería ser innecesaria si la primera saga de Dragon Ball Super se trata de su reboot, en fin...). 

Todavía sigo esperando a que me expliquen cómo consiguió Vegeta el estado de Super Saiyan Blue sin hacer el ritual previo para obtener el Super Saiyan God, además de que es capaz de entrar en la Sala del Espíritu y el Tiempo todas las veces que le venga en gana, cuando se dejó claro que había un límite. Por otra parte, no sé cómo pudo recuperar Mecha Freezer su cuerpo original (armadura incluida) en la típica cámara de recuperación (supongo que será una tecnología avanzada que permite reconstruir el cuerpo original de un ser, vaya usted a saber). 

Tampoco sé cómo pudo Trunks del futuro crear una Genkidama involuntaria, sin conocer la técnica, y materializarla en una espada de luz (a Kaioh del Norte le daría un infarto). Y para rematar, ni idea de cómo Trunks consiguió aprender el Mafuba en unos segundos viendo un tutorial en vídeo de Piccolo, mientras que Goku tuvo que entrenar la técnica durante toda una noche con Mutenroshi en la Kame House. Sí, Trunks le pasó la mano por la cara a Goku, un prodigio del aprendizaje desde que copiara aquel mítico Kame Hame Ha que destrozó el coche del Monte Frypan. De verdad, me estoy dando cuenta de que no sé nada sobre Dragon Ball.

Transformaciones a un 50% de descuento (me las quitan de las manos)

¿Quieres obtener un power-up e igualarte a los seres más fuertes del universo? Habla con Toei Animation, que ellos lo solucionan en un pispás. O si no, que se lo digan de nuevo a Trunks del futuro, cuya transformación frente a Goku Black y Zamasu se descubrió como un estado híbrido entre el Super Saiyan Blue, el Legendario con los ojos en blanco y el Super Saiyan 2. No es la primera vez que Toei nos brinda algo semejante, para más información, visionad El Superguerrero Son Goku

Goku Black también nos sorprendió con un nuevo estado, el Super Saiyan Rose, que logró rivalizar con el poder del Super Saiyan Blue. ¿Pero de dónde sale esa transformación? ¿Acaso es un Super Saiyan de suerte oscura que el resto de guerreros no pueden alcanzar? La duda sigue ahí, pero lo que es seguro, es que ese cambio de color ha logrado vender más de una figurita extra en el país del Sol Naciente y parte del extranjero. 

Para rematar, también hay unas rebajas bestiales a la hora de utilizar el Super Saiyan Blue. ¡Menudas gangas más insultantes se han podido ver durante los episodios de relleno! Goku recurriendo al Super Saiyan Blue para jugar al béisbol (no estoy de broma) o para luchar contra Krilín (tampoco bromeo aquí, y si te digo que Krilín aguantó un Kame Hame Ha de Goku en Super Saiyan Blue, igual dejas de leer, pero así fue). Que sí, que el primero puede ser un simple gag, pero el segundo no lo es, y con eso tenemos que tragar los fans algunos domingos (y lo que nos queda).

Toyotaro, tú tampoco te libras

Cuando sacamos las vergüenzas del anime de Dragon Ball Super, hordas de fans alzan la voz para decir "es que el manga es mejor". Como dije al principio, yo disfruto de la serie ya sea en formato manga o anime, pero vamos dejar las cosas en su sitio. Toyotaro tiene carencias, y su manga también deja que desear en ciertos puntos de la historia (aunque gráficamente sea bastante delicioso, con escenas muy crudas que me han marcado).

La primera saga es frenética, llegando a tal dinamismo que la segunda saga, la de Golden Freezer, se borra de un plumazo. Quizás para muchos fans fue todo un acierto, pero a mí me gusta tener un producto completo, y si me quitan una saga canónica por la cara y me la resumen en tres marcos de narrativa en una sola viñeta, no lo digiero bien.

Dragon Ball Super

Aparte de esto, en el manga hemos visto cómo Vegeta es capaz de transformarse en Super Saiyan God a placer, sin necesidad del famoso ritual. Incluso Goku en Super Saiyan Blue puede combatir de igual a igual contra Zamasu fusionado, algo impensable dada la fuerza inimaginable del adversario, el cual recordemos, ha sobrevivido a los ataques de un contenido Vegetto en Super Saiyan Blue. ¡Buf! Poca broma con el tema... Además, ahora Trunks del futuro también tiene la capacidad de curar las heridas, cual semilla senzu, tras haber sido entrenado por Shin. ¿Le habrá enseñado también el Shunkanido? ¡Dende, ahora ya no eres tan especial!

Quizás me he alargado demasiado con el blog, pero no veáis la cantidad de cosas que podríamos tratar sobre estos temas. Me dejo mucha tela que cortar en el tintero, pero para eso está la sección de comentarios de más abajo, para dar rienda suelta a vuestras opiniones y que compartamos más impresiones.

Para cerrar, lo repetiré de nuevo, disfruto con Dragon Ball Super. De hecho, la saga de Trunks del futuro es de lejos mi favorita, aluciné con Zamasu y su complot enrevesado, la vuelta de Vegetto en ese mítico capítulo 66 fue histórica y el desenlace con la espada Genkidama me puso los pelos de punta, pese a la tremenda incoherencia que acarreaba.

Cuando se anunció que un nuevo anime y manga de la franquicia volvían a escena, mi corazón no pudo latir más fuerte, pero también hay que saber separar la pasión de la calidad, y esta obra, aún dista mucho del sobresaliente, ya sea en la pluma de Toyotaro o en la pantalla de Toei Animation. Los fans podemos recibir algo mejor, simplemente deberían cuidar un poco más la obra, releyéndola y siendo conscientes de que muchos fans no nos conformamos con cualquier cosa que lleve el sello de Dragon Ball. ¡Kai, Kai!

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