Crítica de Lioness temporada 3: Taylor Sheridan se desata en la entrega más trepidante de su thriller de espías en SkyShowtime

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Taylor Sheridan vuelve a la carga en SkyShowtime con una de sus series más trepidantes, que sube de nivel en su tercera temporada con el mayor grado de amenaza.
SkyShowtime ha vuelto a vestirse de gala con otra de las series de Taylor Sheridan que nutren su catálogo. Lioness regresaba a principios de agosto tras una espera algo más larga de lo habitual. Dado el ritmo de producción de las series de Sheridan, es raro que no haya temporadas nuevas de ellas cada año.
Así fue en las dos primeras entregas de este intenso thriller de espías, pero hemos esperado casi dos años hasta que la temporada 3 llegase a la pantalla. Con tres episodios ya estrenados y disponibles en SkyShowtime, va siendo hora de ver si la espera ha merecido la pena.
Taylor Sheridan puede ser el rey del western, como ha demostrado con su universo Yellowstone, pero también ha demostrado manejarse muy bien en thrillers como Mayor of Kingstown o comedias criminales como Tulsa King o dramas como The Madison.
Claro que nunca le ha hecho ascos a subir el nivel de la acción, como ya hiciera en Sicario. En ese terreno, Lioness es como un patio de recreo para él.
Hoy en HobbyCine, te traemos nuestra crítica de la temporada 3 de Lioness, que lleva ya tres episodios estrenados en SkyShowtime.
Cuando el objetivo es sobrevivir
Lioness ha pasado dos temporadas desentrañando el funcionamiento del equipo titular, cuyas actividades clandestinas incluyen la infiltración de mujeres en organizaciones criminales y terroristas con el objetivo de desestabilizarlas desde dentro o hacerlas virar para cumplir intereses estadounidenses.
Pero la temporada 3 de Lioness cambia de tercio, pues en cierto modo veremos a la unidad jugar a la defensiva ante una amenaza de un alcance tremendo que no duda ni por un momento en golpear donde más les duele.
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Nos espera una temporada con una historia narrada en dos tiempos que podríamos definir como causa y consecuencias. La trama de la causa narra el caso en sí que desata la furia de los enemigos, mientras que las consecuencias, que ocupan menos tiempo en cada episodio, nos sitúan un tiempo después.
Eventualmente, la primera trama conectará con la segunda y la serie continuará de un modo más lineal. Es una estrategia bastante utilizada, pero sirve bien como gancho para mantenernos en vilo por el destino de un personaje que lo va a pasar francamente mal en esta entrega.
Una vez más, nos esperan episodios largos, de entre 50 minutos y una hora, pero el ritmo que propone Lioness hará que te los bebas como si fuese agua fresquita en uno de estos días de calorazo que estamos teniendo.
Lioness pone más en juego que nunca
Al cambiar el enfoque del contraterrorismo a la contrainteligencia militar, la serie gana mucho, aunque pierda, al menos por ahora, parte de la esencia de infiltración de las dos primeras entregas. Claro que viene bien un cambio de aires para que cada entrega no parezca un calco de la anterior.
La guerra de Ucrania se va a convertir en parte de la trama, lo que propicia que tengamos un primer episodio espectacular, a la altura del final de la temporada 2. Sheridan y su equipo se esfuerzan en mostrar el clima de contrastes que se está viviendo en ese conflicto, donde se dan la mano la tecnología militar más puntera con las tácticas más convencionales, como la guerra de trincheras.

Pero lo que sucede en el frente tendrá consecuencias en casa. Lioness lleva la acción a Estados Unidos, donde comienza una carrera a contrarreloj para detener la tormenta que Joe (Zoe Saldaña) y su equipo han desatado.
El tercer episodio es el más "relajado", pero nos deja una masterclass de contrainteligencia que, en cierto modo, ilustra muy bien el tablero de ajedrez en el que se ha convertido una vez más el mundo; y donde cada país juega con las herramientas que mejor maneja.
Sería fácil descartar este tercer episodio como "flojo", pero no lo es. El mero hecho de que no haya nada de relleno, algo que venimos viendo durante toda la temporada, es buena prueba de que se están haciendo bien las cosas y de que Lioness aprovecha cada segundo de sus capítulos para aportar información.
Clichés que no logran ensombrecer la trama y la acción
La temporada 3 de Lioness es, de lejos, la mejor entrega de la serie hasta la fecha. Tiene una trama mucho más intensa que las dos anteriores, con más en juego y con menos cartas a favor de los protagonistas.
Incluso hace que algunas escenas de relleno de las temporadas 1 y 2 cobren algo de valor (eso no quiere decir que en su momento fueran demasiadas). Taylor Sheridan mejora en lo narrativo al concentrar de forma más lineal la historia, pese a partirla en dos tiempos, sin dispersar tanto a los personajes. Aún cuela algún ladrillo que no sabemos muy bien a qué viene, pero todo se verá.
Y Sheridan continúa su tradición de escribir para sí mismo... literalmente. Veremos a su personaje, Cody, de regreso para darse un bañito de gloria.
Pero Lioness no deja de ser una americanada, como casi todas las series y películas de este tipo. Está plagada de clichés que hemos visto cientos de veces, como representar Europa del Este como si estuviera estancada en 1965. No faltan los discursos grandilocuentes sobre el "modo de vida" que se busca proteger, etc.
Pese a ser el territorio de los clichés, esta temporada es mucho más disfrutona que las anteriores y, si Lioness mantiene el nivel, será la mejor por descontado cuando termine en SkyShowtime.
Valoración
Nota 83
Una temporada trepidante que eleva el nivel de la acción y nos ofrece una trama mucho mejor elaborada, cruda y actual.
Lo mejor
Se desprende de casi todo el relleno para ofrecer una trama más centrada y con menos ramificaciones que generen confusión.
Lo peor
Peca de los clichés típicos de las producciones estadounidenses, especialmente a la hora de representar otros países.


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