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La opinión de
José Luis Sanz

Pac Man, E.T., 1983, El Paso y Alamogordo…

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Hace unos días, celebramos por todo lo alto uno de los aniversarios más emotivos de la pequeña historia de los videojuegos. Ni más ni menos que 30 años de Pac Man. Juego que muchos creían que era de Atari pero que en realidad habían programado unos japos de una compañía llamada Namco y que tuvo versiones para muchas consolas de la época, incluida una tal Atari 2600.

Este cartucho, precisamente, supuso el comienzo del fin para la legendaria compañía americana que fundó en los años 70 un señor llamado Nolan Bushnell (y que a su vez vendió a finales de la misma década por 28 millones de dólares a Warner Comunication). Atari, que tenía previsto vender 12 millones de Pac Man (sólo había 10 millones de consolas), alcanzó a duras penas los 7. El juego era malo de solemnidad y cualquier parecido con la recreativa era… ¿pura coincidencia?

Por su parte, en 1982, Steven Spielberg estrenó E.T. El Extraterrestre. No hace falta presentarla. Alienígena cabezón al que sus amigos dejan más tirado que una colilla, niño con problemas familiares que busca animal de compañía y amistad que surge de manera increíble. Del juego, desarrollado a toda prisa por Atari en seis meses para llegar a las tiendas en las navidades de 1982 (tras pagar un pastizal por la licencia), se fabricaron 5 millones de unidades que llegaron a las tiendas justo a tiempo. El juego era peor todavía que Pac Man y, como era lógico, Atari se comió unas devoluciones bestiales una vez terminadas las fiestas navideñas.

Así, en 1983 Atari se encontraba con un almacén en El Paso, Texas, llenito con miles de periféricos, consolas y más de 10 millones de cartuchos que no podían venderse y que, como es lógico, ya nadie quería. Ni vendiéndolos a un centavo podrían cubrir los enormes gastos que generaba una mercancía así.

Atari, entonces, tuvo una feliz idea que, con el paso de los años, ha llegado a conocerse como Atari videogame burial y que ha sido considerado como el preludio del Videogame crash del año 1983. La ocurrencia consistió en fletar 14 camiones con todo el material de sus almacenes y llevarlos hasta un gigantesco terraplén en Alamogordo, Nuevo México, donde lo destruyó todo y, después, lo enterró para siempre. ¿Y fue importante este hecho?... pues valoradlo vosotros mismos.

Atari entró en barrena y ni siquiera el lanzamiento de una nueva consola sirvió para evitar el declive. El mercado americano se vino abajo, los videojuegos fueron tomados como una moda y todas las compañía potentes fueron cerrando (sus desarrollos de hardware y juegos para consolas) en los siguientes años: Mattel, MB, Intellivision, Coleco, etc. La hegemonía americana en el mercado de las consolas desapareció y fueron los japoneses los que tomaron el control a partir del año 1985 con el lanzamiento de la NES. Nintendo, Sega y Sony han reinado desde entonces en distintas etapas y, salvo Microsoft en los últimos años, sólo Atari siguió hasta 1996 (Atari Lynx y Jaguar) fabricando hardware con la esperanza de recuperar su trono...

Sólo diría que "quién que no conoce su historia, está condenado a repetirla". ¿No creéis?

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