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La opinión de
Juan Carlos García

¿Y qué hay de la piratería? Sobre todo tristeza

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Acabo de regresar de la presentación de resultados económicos de 2010 que ha hecho Nintendo Ibérica. Mis felicitaciones: la Gran N continúa siendo líder en España. Domina el panorama de las consolas domésticas (con un 49,2% de cuota histórica de mercado para Wii) e incluso aumenta su dominio en el segmento de las portátiles (más de 5 millones de máquinas, guau). Pero no quiero hacer este post sobre eso (ya habrá tiempo), sino sobre algo que ha pasado al final del acto y que me ha causado un gran impacto.

Lo normal al final de estos eventos es que los periodistas hagamos preguntas y pidamos opiniones a los responsables. Previsiones, valoraciones y la cuestión estrella, la que siempre sale: qué pasa con la piratería, cómo ha afectado a los resultados. Esta vez ha ocurrido algo diferente, pero no en la pregunta sino en la respuesta. Dos destacados desarrolladores de videojuegos: José A. Giacomelli, de Cosmonaut Games, y Julio Romón, de Dreambox Games, nos han contado en primera persona cómo les está afectando la piratería a ellos, a sus juegos, al estudio y a sus próximos proyectos. Y la verdad, se te cae el mundo encima. Os cuento.

Cosmonaut ha invertido en el desarrollo de Dive, que en Nintendo Acción hemos puntuado con cuatro estrellas y es de lo mejorcito de WiiWare, alrededor de 140.000 Euros. A dia de hoy, tras más de seis meses a la venta, no han recuperado la inversión. A estas alturas tampoco lo esperan. Pero lo mejor (lo peor, en realidad) es que el número de descargas ilegales sobrepasa las 60.000 y sigue creciendo.

Dreambox Games dedicó 150.000 Euros a su revolucionario Robox. Hay gente que se compra una casa con ese dinero; Julio y su equipo decidieron invertirlo en un proyecto ilusionante, buscando entretenernos y hacer buen software aquí, en España, sin tener que emigrar a UK o EEUU. Aun no han recuperado ni siquiera un cuarto de lo invertido, y lo peor de todo en realidad es que han cancelado su próximo proyecto.

Sí, es un negocio, y tiene sus riesgos. Supongo que ellos lo asumen. Pero que el mayor riesgo al que se enfrenten venga de gente que roba impunemente una idea, una propiedad intelectual, y la difunda sin vergüenza alguna, supongo que tampoco estaba en el plan. Puedo entender que una idea no triunfe, que no esté bien comercializada o que no sea competitiva. Pero no que se vaya al traste por la piratería.

Fijaos. Si ambos juegos hubieran tenido éxito, quizá no se habrían hecho ricos, pero tened claro que para el próximo juego habrían invertido más dinero y contado con más gente: y tú, estudiante, diseñador, guionista, lo que sea, podrías haber trabajado con ellos.

Nunca como hoy he visto cómo la piratería está cargándose los sueños y esperanzas de la gente. ¿Y por qué esto solo pasa en España, o al menos es un fenómeno que no conoce límites en nuestro país? Y no me digáis que es por el precio, eh, que en WiiWare hay cosas desde cinco Euros, y todos sabemos que las apps del Iphone a 0,79 también se piratean sin pudor.

El próximo post sobre los resultados de la Gran N, que me da mejor rollo.

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