Reportaje

Club Chistendo: ¡Inserte aquí su publicidad! (II)

Por Gustavo Acero
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Si los Doritos de Metal Gear, las so-corridas revistas de Playboy en Dead Rising 2 o el GTA/jeta de Pepsi Man no despertaron vuestros más bajos instintos consumistas en la primera parte del Club Chistendo: Inserte aquí su publicidad, preparad el saco de rupias para gastaros toda la paga extra de verano ante escaparate definitivo de anuncios in-game más cantosos que una pausa de Neox. Y cuidado con vuestro voto, ¡que esta semana incluimos propaganda electoral!

¿Cuántas veces os han llamado de Vodafone este mes a la hora de la siesta, en plena jornada laboral o mientras manteníais relaciones con vuestra consola? Si la respuesta es un número natural "N", os advertimos que no os va a gustar el Chistendo de hoy. En tal caso, si os perdisteis la primera tanda de anuncios más invasivos que el Relaciones Públicas de un pub, NO pinchéis en este enlace, pero si os quedasteis con ganas de más ofertas irrechazables, bienvenidos al Rastreator del videojuego.

Eso sí, vaya por delante (o vayan por detrás, si sois de Resident Evil 4) que no nos hacemos responsables de las posibles alteraciones en las rutinas alimenticias, hábitos saludables (un saludo a todos) o intención de voto que pueda provocar este artículo. Predicho esto, abrámosle la puerta al cartero comercial, aunque sólo sea por un día.

¿Propaganda electoral en videojuegos? Yes we can!

Parece que Siria no es lo único que ha

invadido Barack Obama en los últimos años, pues su campaña presidencial se coló en nada menos que 18 juegos a lo largo de 2008, entre ellos, los populares (que no populistas, o sí) Guitar Hero, NBA, NHL, NFL y Burnout Paradise, donde arrancó su verdadera "carrera" política. En una iniciativa sin pre(ce/si)dentes, el equipo de comunicación del candidato demócrata firmó un acuerdo con EA para insertar propaganda a cascoporro en las vallas virtuales de estos títulos, con el objetivo de incrementar su popularidad entre el electorado joven. Para afinar el tiro, tuvieron el detalle de centrar el bombardeo (propagandístico, que aquí no hay petróleo) en estados clave como Florida, Ohio o Iowa, donde se permite el sistema de votación anticipada. Sin embargo, el poder sí cambió al "gamer" Obama, quien acabó tachando a los videojuegos como uno de los principales motivos de fracaso escolar, pero no electoral. Qué visionario.

Por suerte, su rival republicano John McCain era de los que creen que el Amstrad fue el primer astronauta que pisó la Luna, así que nos libramos de ver su faz en la campaña (ya no sabemos si bélica o electoral) de Call of Duty: Black Ops, por su pasado como soldado en la Guerra de Vietnam. Ahora bien, no quiero ni pensar en qué se convertirían los videojuegos si Pablo Iglesias llevase este modelo propagandístico a España, pero yo que vosotros no tocaría la imagen si no queréis darle más ideas.

En Fight Night: Round 3, ¡tú eres el King!

Pasamos del presidente Obama a la primera fuerza política de los Estados Unidos: las hamburguesas. Esta vez, Electronic Arts se dejó seducir por los negocios del rey. Del de Burger King, ¡anarcas! Amén de desplegar la mayor variedad de logotipos de la franquicia sobre el ring de Fight Night Round 3, el colmo de la desfachatez se manifestó cuando vimos a uno de sus púgiles subir al cuadrilátero acompañado por la mascota más espantosa de la historia de la (ham)burgues(er)ía, el archiconocido cabezón de cartón piedra y sempiterna sonrisa que ardería como ninguno en las Fallas de Valencia. El juego recibió numerosos premios internacionales, incluido el título al "videojuego con el product placement más despreciable", por cortesía de GameSpot. Fuese merecido o no (que lo fue), me están entrando unas ganas locas de tomarme un Whopper de buena mañana, que es como mejor entra. ¡Bienvenidos al Burger Ring! Briconsejo: si no aparecen los vídeos, actualiza la página con F5. Magia de la técnica.

Hola, buenas, ¿me pone un Treasure Land sin pepinillo?

Más grave aún fue lo de McDonald's, cuyos emplazamientos

florales en Farmville se quedan en mera anecdotilla al lado del juego propio que protagonizó el payaso Ronald McDonald (y no insulto, defino) en Treasure Land Adventure, un plataformas 2D desarrollado por Treasure, creadores de Gunstar Heroes (todos tenemos un pasado), cuya carátula ya era toda una declaración de colesteroles. Nuestro objetivo no era otro que recorrer cuatro mundos en busca de sendos trozos de un mapa del tesoro, para lo cual, el primo del payaso de It debía enfrentarse a jefes tan sutiles como un tomate antropomorfo, así que os podéis imaginar el resto. El caso es que Sega necesitaba nutrir su catálogo de Mega Drive, aunque fuese a costa de comida rápida. En horror a la verdad, cabe reconocer que el juego recibió críticas razonablemente positivas, cuando los periodistas no aceptábamos maletines sino Happy Meals. Eran otros tiempos.

Alan Wake, el hombre-anuncio de Energizer

Tras ver a los adorables Pikmin poniéndose las pilas Duracell, hoy le toca el turno a su máxima competidora comercial, Energizer, que protagonizó una enérgica campaña en el thriller psicológico Alan Wake. Además de recurrir a las ya clásicas vallas publicitarias, el estudio Remedy decidió patrocinar la linterna del protagonista, que sólo funcionaba con pilas Energizer, de un modo tan discreto que resulta casi inapreciable para el ojo humano, como veréis en el siguiente vídeo (#ironíaON). Por cierto, el asunto alcanzó tal nivel de peloteo hacia el anunciante, que si le metías un total de CIEN pilas a la linterna (poco duraban, entonces), desbloqueabas el logro "Energized!". A ver si alguien vislumbra algo raro en la siguiente secuencia...

Qué, ni se nota, ¿verdad? Pues esperad, porque el acoso, digo la cosa no acababa ahí: el teléfono móvil de Alan es de la operadora americana Verizonsu "carro" es un Mustang con un sistema de sonido de Microsoft, y uno de los elementos de atrezzo que decoran los escenarios interiores es una Xbox 360 junto al juego Night Springsestratégicamente colocaditos sobre una mesa. Sin duda, Remedy haría muy buenas migas con la concesionaria publicitaria de Atresmedia. A ver quién sería el guapo que aguantaría un capítulo de Big Bang Theory del tirón.


Zool, el ninja que trabajaba para Chupa Chups

En 1992, nuestra vieja amiga Amiga (menuda aliteración) pretendió competir con Sonic y Mario con su propia mascota, pero le salió Zool: Ninja of the Nth Dimension, un plataformas de avance lateral más empalagoso y recalcitrante que la niña de Rompe Ralph. Sin embargo bancario, el escaso presupuesto del desarrollo obligó al estudio a asociarse con una multinacional tan "desconocida" como Chupa Chups, que convirtió el juego en su mayor expositor de piruletas policromáticas. Lo sorprendente del caso es que acabó siendo el juego más vendido de Amiga, rozando incluso las ventas de Sega con Sonic 2, algo muy meritorio tratándose de un título extremadamente difícil, y no sólo de digerir, sino de completar. Vamos, que de chupado no tenía nada, a pesar de la temática. Por cierto, ¿sabíais que el logo de Chupa Chups fue diseñado por Salvador Dalí? Pues ya es un dato más interesante que todo este pastel.

Pole Position y Marlboro: cuando fumar aún no mataba

Recordar casos como el que viene a continuación sirve para darnos cuenta de que la sociedad ha evolucionado para bien. Paradójicamente, el primer juego (de ahí lo de "pole", ejem) que puso en práctica el product placement en las vallas virtuales que tanto le molan a Obama fue Pole Position. El caso es que las marcas anunciadas no eran cualesquiera, sino algunas tan políticamente incorrectas en la actualidad como la tabaquera Marlboro o la alcohólica Martini, cuyos logos adornaban el paisaje de esta forma tan natural. Así que cero bromas con este tipo de productos, chavales, que ahora están carísimos y no todo el mundo se los puede permitir.

Al hilo de este tema, un chistendero anónimo ha recordado con muy buen criterio el caso de autocensura aplicada por Nintendo en ciertas vallas de Mario Kart 64, donde se sustituyeron los nombres de marcas reales como la citada Marlboro por la "marca blanca" Marioro, o la gasolinera Agip por Luigip, en sendos juegos de palabras más cogidos por los pelos del bigote que un chiste de esta sección.

Coke Wins, el mayor Fail de Coca Cola

No podíamos cerrar este reportaje de otra forma. El caso más descarado y absurdo de product placement jamás ideado fue el que se le ocurrió a la todopoderosa Coca Cola en 1983. Coke Wins no era el juego del portero de La que se Avecina, sino un intento fallido de perjudicar a su eterna rival Pepsi, de cuyo atroz Pepsi Man os hablamos la semana pasada. Para ello, la multinacional de cola (que no es Durex) encargó a Atari una versión  alternativa del celebérrimo Space Invaders donde los alienígenas enemigos serían sustituidos por la letras P E P S I, lo que provocó un efecto radicalmente contrario al pretendido: un juego plagado de emplazamientos gratuitos de su máxima competidora, empezando por el caratulón que podéis contemplar a la derecha de estas líneas.

¿Qué refresco os parece que goza de mayor protagonismo espacial en esta carátula? Pues ya está todo dicho. Nota: Si veis un solo segundo del siguiente vídeo, lo habréis visto todo. Os dejamos sin más dilación con el revolucionario Spepsi Invaders.

Trepidante, ¿eh? En definitiva, es un alivio saber que, al menos, otros sectores del entretenimiento audiovisual como el cine nunca han llegado a estos extremos de desesperación publicitaria y desconsideración hacia el espectador, porque ya sería para escondernos debajo de la mesa Bjursta de IKEA, ahora por sólo 99€ la unidad.

En fin, menos mal que el Séptimo Arte nunca ha caído tan bajo.

Bueno, pues olvidad lo último. Siempre acabáis queriendo tener la razón, así que me despido con el mayor emplazamiento de todo el reportaje: emplazaros al Chistendo del lunes que viene, cada semana más fresco, transgresor y madrugador. Felicidades a nuestros jefes alemanes (a todos los efectos) por el Mundial, a Götze por ser la nueva imagen de Kalise y a vosotros por estar de vacaciones, lo único que no tiene precio en estas fechas. ¡Hasta la próxima semana, chistenderos del consumismo!

 


 

 

En anteriores entregas del Club Chistendo:

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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