Reportaje

Entrevista a Óscar Rojo, director de Omnívoros

Por Raquel Hernández Luján
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Óscar Rojo toma como marco de referencia los restaurantes clandestinos en Omnívoros para introducirnos en un thriller sofocante en el que el mejor plato tiene un precio muy caro... ¿Os atrevéis a asomaros a esta entrevista?

El guionista y director de Omnívoros, Óscar Rojo ha repasado con nosotros el origen de su cinefilia y de su respeto al género fantástico. Por sus ojos han pasado muchas películas que han ido conformando su gusto por el thriller y el terror, lo que ha sido fundamental para su trabajo, primero en Brutal Box en 2010 y ahora en Omnívoros.

Para ir abriendo boca aquí tenéis el tráiler en el que se muestra cómo comienza todo cuando un escritor y crítico gastronómico recibe el encargo de investigar los restaurantes clandestinos en los que se sirven ágapes de delicatessen exclusivas, algunas más fuertes que otras, como ya habréis podido ver:

La película comenzó a moverse en la pasada edición de Sitges con un breve tráiler en el que el director se dirigía de frente a los amantes del género, pero advierte que no quiere que nadie vaya al cine con una idea equivocada: se trata de un thriller con ciertas escenas fuertes, pero para nada se trata de un título que se recree en la sangre o en escenas de corte gore.

Entre las escenas más complicadas de rodar, Rojo señala el trabajo con niños de la escena inicial, la secuencia en la que una mujer (Esther Lara) se orina encima de miedo o aquella en la que, de una manera muy contenida, los actores principales tienen que mostrar una serie de sentimientos sin sobreactuar en absoluto y sin apoyarse en los diálogos. La contención de Mario de la Rosa y Sara Gómez es fundamental a la hora de aportarle realismo a esos momentos.

Las influencias de otras películas son muchas pero hay una que impresionó en su día al director: El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, una cinta estrenada en 1989 en la que Peter Greenaway incluía una imagen muy explícita en la que se mostraba el cadáver de un hombre cocinado.

Junto a esta referencia, la faceta hipnótica de la cocina y la investigación acerca del surgimiento y desarrollo de los restaurantes clandestinos, todo comenzó a tomar forma en un guión muy peculiar para los tiempos en los que vivimos en los que hacer cine de forma independiente es complicado, de modo que películas destinadas al público mayor de 18 años, muchísimo más.

Aquí podéis ver la crítica de Omnívoros, una película valiente, arriesgada y diferente... Y con su dosis de crítica social al hedonismo de las clases acomodadas que son capaces de cualquier cosa por satisfacer sus deseos, ¿alguien se atreve a ver qué trae este chef en la bandeja?

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