Análisis

Análisis de Aliens: Colonial Marines

Por Daniel Quesada
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Ha estado años en proceso de "incubación", pero el nuevo título de la franquicia Alien ya está aquí. Olvidad a Ripley, porque aquí son los marines coloniales quienes deben sacar pecho frente a los xenomorfos. Esperemos que no les toque sacar DEMASIADO pecho, ya nos entendéis...

Siete años han pasado ya desde que arrancara el proceso de creación de Aliens: Colonial Marines, una jugosa licencia que Sega obtuvo de manos de Fox y que se situaría entre los acontecimientos de las películas Aliens: El regreso y Alien 3. Aunque la heroína de la saga (al menos, hasta la llegada de Prometheus) siempre ha sido Ellen Ripley, esta historia se centra en el cuerpo de los Marines Coloniales, que han de investigar qué demonios pasó a bordo de la nave Sulaco y en el planeta LV-426.

Como decíamos, no han sido pocas las inclemencias que ha tenido que pasar este título hasta ver la luz, pero finalmente la desarrolladora Gearbox (especialista en tiempos de desarrollo largos como el de Borderlands o Duke Nukem Forever) ha dado por bueno el juego. ¿Ha merecido la pena tanta espera? En parte, sí y en parte, no. Pero, como diría un xenomorfo, será mejor verlo todo por dentro...

Alien baló sorprendido del truco

Nuestro objetivo en el modo Campaña es guiar al marine Winter mientras se interna por diferentes entornos hostiles: el interior de la Sulaco, el refugio de Hadley´s Hope, las instalaciones de Weyland-Yutani... Mientras nos movemos en perspectiva subjetiva, tendremos que cumplir numerosas tareas, desde colocar las conocidas torretas automáticas hasta rescatar a algunos de nuestros compañeros marines. Por supuesto, no faltan el soldador y el mítico detector de movimientos, al que podemos recurrir en todo momento para ver si alguien se nos acerca sin hacer ruido...

También usamos otro de los iconos de Aliens: El regreso, el exoesqueleto montacargas, aunque sólo en un par de breves ocasiones. Toda la imaginería, desde los artefactos hasta los escenarios, son idénticos a los vistos en la película, e incluso podemos ver detalles como el nombre de los personajes de la película en las taquillas de la Sulaco. Hay un par de personajes que reaparecen en el juego, concretamente el sintético Bishop (en realidad, es otra "copia" de ese modelo) y el cabo Hicks. Ellos tienen un peso relevante en la trama (por cierto, en el doblaje inglés intervienen los actores originales, Lance Henriksen y Michael Biehn), mientras que Ripley sólo es mencionada de pasada. Ahora bien, el verdadero protagonismo recae en el ya citado Winter, así como en sus compañeros marines. Especialmente en O´Neal, que nos acompaña durante buena parte de la aventura y es controlado por la CPU.

"Apártate de ella, zorra"

Pasemos a la acción, que es lo que nos interesa, ¿verdad? Si hablamos de armas, contamos con todas las mostradas en el film, desde los clásicos rifles de pulsos hasta los lanzallamas o la smart gun que "imanta" su retícula al objetivo más cercano. A medida que acumulamos puntos de experiencia (al eliminar enemigos, encontrar objetos especiales como "dog tags" o cumplir tareas del tipo "mata a varios de un disparo") es posible subir de nivel, lo que nos da puntos para mejorar nuestras armas. La verdad, la única mejora relevante consiste en poner un disparo secundario diferente, que incluye descargas eléctricas, granadas o bombas incendiarias. Los más completistas querrán encontrar también los juguetitos que usaban los personajes en la película. Estas armas son bastante más eficaces que las que tenemos por defecto.

Contamos con una armadura que nos protege de un par de ataques. Si ésta se gasta, hemos de buscar items que la regeneren. Sin ella, nos queda una barra de salud dividida en tres franjas. Cuando cada una de ellas no esté agotada por completo, se regenerará con el tiempo, pero necesitamos botiquines para recuperar las que se hayan gastado. Coger esos items o las recargas de munición es un poco molesto en las versiones de consola, porque hay que mirar hacia abajo, apuntar con mucha precisión al objeto y pulsar un botón, por lo que se pierden unas décimas de segundo que son vitales en combate.

Nuestros enemigos principales, como era de esperar, son los letales aliens, que suelen buscar el cuerpo a cuerpo para hacernos más daño. Son extremadamente sigilosos, así que es bueno sacar nuestro detector de vez en cuando. Eso sí, mientras estéis escaneando, no podréis disparar. Volviendo a los xenomorfos, éstos incluyen el "modelo estándar", pero también otras variantes como el salivador (lanza ácido a distancia), el acechador (ataca por sorpresa y tiene una larga cola que puede hacernos daño) o la ya icónica reina alien, que nos da bastante la brasa en el último tercio del juego. Cómo no, de vez en cuando nos atacan los asquerosos facehuggers, a los que hemos de quitarnos de la cara a base de aporrear un botón.

Los soldados humanos de Weyland-Yutani también son un enemigo numeroso y constante, pero la verdad es que el enfrentamiento con ellos es bastante menos divertido, en parte porque no son muy listos y en parte poque no paran de gritar lo que van a hacer, en plan "¡voy a flanquearlo!", "¡sin munición, recargando!". ¿En qué academia les enseñaron a desvelar sus acciones al enemigo? Bromas aparte, lo cierto es que, aunque el juego arranca con la atmósfera ideal (soldados desconcertados por los ataques alienígenas, sombras que se mueven en la distancia, rendijas que se abren de golpe), el desarrollo se va volviendo poco a poco más explícito y monótono y hay bastantes misiones en las que podríamos estar jugando a un Call of Duty y no notaríamos mucha diferencia.

Como decimos, esto se debe especialmente a los numerosos enfrentamientos con los humanos, pero también a que las tareas secundarias que se nos piden no aportan absolutamente nada a la jugabilidad (son del tipo "ve a tal sitio, coloca un artefacto, ve al siguiente") y todas ellas se ven coronadas por un enfrentamiento al final del juego bastante bobo y decepcionante. Sí salvaríamos un acto en el que hemos de sobrevivir sin armas y la parte de la historia que juega con la posibilidad de que un personaje esté "incubando" un chestbuster. No es que sean ideas nuevas, ni mucho menos, pero aportan algo de variedad. A pesar de todo, da la sensación de que, en lo jugable, no se ha terminado de sacar partido a este universo, si bien la historia, al ser reconocida como canónica por Fox (es decir, se acepta que los hechos del juego "ocurrieron realmente" entre la segunda y la tercera película) es de visita obligada para los fans de la saga.

No conviene separarse del grupo

Uno de los puntos en los que la promoción del título ha hecho más hincapié es en el multijugador. Se incluye tanto la opción cooperativa como la competitiva. La primera de ellas es para el modo Campaña. Si jugamos en una misma consola (a pantalla partida), sólo se admiten 2 jugadores simultáneos, pero en modo online hasta 4 personas pueden salvarse el trasero mutuamente. Usa el sistema drop-in, drop out, de tal forma que los otros usuarios pueden entrar y salir de la partida cuando quieran. La experiencia es buena, pero resulta poco verosímil en ciertos momentos en los que el protagonismo argumental recae por completo en Winter. En cualquier caso, es una opción agradecida.

El competitivo se desarrolla por equipos y admite hasta 12 jugadores en total. Tiene 4 modalidades: Batalla (un deathmatch por equipos, en el que un bando es de aliens y otro es de marines), Exterminio (los marines han de detonar una bomba en el nido alien y los xenomorfos han de impedirlo), Escapada (los marines han de cumplir una misión, pero a medida que avanza el tiempo se acumulan los peligros) y Supervivencia (con una sola vida, hay que sobrevivir 5 minutos en una infestación alien en la que cada vez hay más enemigos). Los marines tienen las mismas habilidades y control que en la Campaña, mientras que los aliens se controlan en tercera persona y poseen ventajas muy específicas: ven a sus presas a través de las paredes y son capaces de trepar por cualquier superficie.

A excepción de los salivadores (podemos escoger entre 5 clases de xenomorfos), los aliens se especializan generalmente en la corta distancia. Por eso, cuando un duelo es contra reloj y teniendo en cuenta que sus ataques no son todo lo precisos que nos gustaría, nos ha dado la sensación de que los marines son bastante más efectivos que los aliens en el multijugador. Es cierto que la experiencia de controlar a un xeno mola y que su estilo de juego es más "técnico", pero las partidas nos han parecido un poco descompensadas entre un bando y otro. Escojáis el bando que escojáis, podréis ir acumulando experiencia que os servirá para desbloquear armas y equipación, tanto para el multijugador como para la campaña.

"Ya solo nos falta una baraja de cartas"

Metamos el apartado técnico en la ecuación. Al margen de la campaña algo corta (menos de 10 horas), no sabemos si será por los numerosos retrasos, por las prisas o por alguna otra causa, pero la verdad es que nos ha "desinflado" un poco la emoción lo anticuados que están los gráficos. Personajes inexpresivos, texturas bastante birriosas, "jagging", "tearing" y animaciones forzadas no hacen en absoluto justicia a un diseño artístico que, por otra parte, es realmente bueno. Es una pena que la reproducción tan exhaustiva de los elementos de la película (colmena e infestación de la nave incluídas) se vea estropeada por unos gráficos que casi parecen de la generación anterior. Como sabemos que os gustan las comparaciones, os comentaremos que la versión PS3 sólo alcanza resolución 720p, mientras que la de Xbox 360 sí llega a 1080p. En cualquier caso, la única que luce un poco mejor es la de PC (el desarrollo de las tres es idéntico), que a tope de especificaciones sí ofrece una impresión más convincente, con tiempos de carga mucho menores y mejores texturas, aunque retiene los mismos errores en las animaciones.

El apartado sonoro incluye un buen doblaje al castellano, pero el "lip-sync" es nulo, en parte porque los personajes tienen la expresividad de un gato de escayola. Sí resulta más interesante el resto de la banda sonora, que incluye el tema principal de la pelicula, las chirriantes voces de los aliens, las descargas del rifle de pulsos o los inquietantes pitidos del sensor de movimiento.

Como insinuábamos al principio, hay muchas luces y sombras en este Aliens: Colonial Marines. Se trata de un juego solvente, entretenido y con momentos puntuales llamativos, pero que no escapa de la sensación de llegar tarde, de estar algo anticuado para unos tiempos en los que un shooter necesita algo más que una buena licencia para destacar. Si sois fans de Alien, da igual lo que os digamos, os lo compraréis igualmente. Y, de hecho, lo disfrutaréis bastante. Pero si aquí habéis leído por primera vez el nombre de LV-426 y habéis tenido que mirar en Wikipedia a qué nos referíamos, entonces este juego os parecerá "otro de tiros", sin muchos alicientes. Quizá, si lanzan un Aliens: Colonial Marines versus Predator...

Valoración

Captura la esencia de la película durante bastante tiempo, pero se apoya demasiado en los estándares del género, lo que hace que buena parte de la aventura sea monótona. Aún así, un muy digno juego de acción.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Los guiños a Aliens: El Regreso. La ambientación. Algunos sustos funcionan bien. Las armas.

Lo peor

Está anticuado técnicamente. Tiene muchas partes de relleno. Multijugador descompensado.

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