Crítica de Resident Evil, una estupenda película de terror y zombis que es fiel al espíritu de la saga

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Crítica de Resident Evil, la nueva entrega de la saga dirigida y escrita por Zach Cregger, con Austin Abrams como protagonista.
Si hay algo que Zach Cregger ha sacado en claro al hacer Resident Evil, es que nunca puedes contentar a todos. De hecho, ha definido la promoción de esta película como “la gira de las disculpas”, tratando de razonar ante los fans que esta es su visión de la saga de Capcom.
Y eso a pesar de tener el listón muy bajo. Aunque taquilleras, las películas de Paul W. S. Anderson están lejos de ser ideales; mientras que Bienvenidos a Raccoon City confundió fidelidad con masacrar personajes e historias.
Triple reto el de Cregger: realizar una buena película, que sea una peli a la altura de Resident Evil y satisfacer por igual tanto a los fans como al público neófito. Pero hablamos del realizador de Barbarian y Weapons, que aquí firma otra cinta sobresaliente para adaptar la saga de zombis… A su manera.
Reparto infernal en la ciudad de los muertos vivientes
Brian (Austin Abrams) se gana la vida como repartidor sanitario. Ya ha terminado su turno, pero le ofrecen un encargo por el doble de dinero: trasladar un envío al hospital de Raccoon City. A pesar de las inclemencias del tiempo, Brian acepta por la paga y también para evitar una conversación muy incómoda con su pareja sobre su futuro.
Todo se tuerce cuando una mujer se cruza en su camino. Es el comienzo de una pesadilla en la que Brian a abrirse paso por Raccoon City, superar situaciones demenciales y, sobre todo, seguir con vida. Porque pase lo que pase, va a entregar su paquete.
Cregger define Resident Evil como “una montaña rusa que no levanta el pie del acelerador”. No mentía, aunque el símil sería más adecuado con un tren de la bruja, en el que cada situación es más grotesca que la anterior, todo ello con un formato claramente inspirado en los videojuegos.
Como en las distintas entregas de la saga, aquí nada se repite. De una zombi desquiciada pasamos a un perro mutante, un engendro de varios miembros (claro guiño a criaturas como el Durga de Revelations 2), un monstruo de 300 kilos y mucho más.
No es una mera galería de abominaciones, sino que cada una de estas criaturas articula una escena única, piezas en el calvario de Brian. Por supuesto, no falta el gore y los momentos impactantes: cierta escena con una niña va a pasar a los anales del género.
Y aquí hay dos ejes clave. El primero, Austin Abrams, que ofrece un tour de force de escenas de acción, comedia física y verbal y un amplio rango de emociones. Se nota que Cregger confía al 200% en él, de modo que Abrams se entrega por completo. Es su primer gran papel protagonista y no lo desaprovecha lo más mínimo.
El otro eje es un ritmo endiablado. Las anteriores películas de Cregger fallaban en ese aspecto, al introducir tramas paralelas, varios protagonistas y saltos temporales. Resident Evil es justo lo contrario: va como un tiro, nunca decae y mantiene la atención en todo momento.

Volviendo a lo formal, Brian es como el personaje que manejamos en uno de los juegos. De ahí que esté presente en todas las escenas, mientras crece nuestra simpatía hacia él y lo vamos conociendo mejor. Una vez más, meritazo absoluto del actor.
Y es en ese sentido en el que Resident Evil es más fiel a la saga. Junto con los huevos de Pascua visuales, aparece el lore de Umbrella, así como momentos en primera persona y un uso de las armas y la munición que recuerda a los juegos originales.
Pero las verdaderas semejanzas son las formales, con una clara inspiración: Resident Evil 7. Si obviamos la aparición de Chris Redfield al final y los distintos guiños, la descripción de la séptima entrega no parecería encajar con la franquicia. Sus claves fueron un cambio a cámara subjetiva, un civil como protagonista en situaciones que le superan, un escenario atípico y muchos más elementos novedosos.
Sin embargo, hoy Resident Evil 7 es considerado como una de las mejores entregas de la saga. Y es en ella en la que Cregger se fija, al presentar un personaje que no es un mercenario ni un agente especial, sino un tipo corriente atrapado en el infierno. Como Ethan en aquel juego y sufriendo una ordalía igual de mala.
El realizador y guionista crea una adaptación fiel a la esencia de la saga, sin caer en el fan service. También firma una película de terror accesible para espectadores que no conozcan Resident Evil. Quienes busquen canon puro y duro, ahí tienen las adaptaciones CGI y todo el material derivado de los juegos.
Igual de importante es señalar que Cregger usa a menudo las imágenes como elemento narrativo de carga simbólica; además de entrelazarlas, de forma alegórica, con la situación personal de Brian (cuando veáis la escena de las incubadoras y otras, lo entenderéis).
Pero (siempre hay un pero), queda la sensación de que el director no está entregado por completo. Esta película no deja de ser un encargo, y a pesar de que Zach es gran fan y conocedor de la saga, se percibe una pizca de “piloto automático” en ciertos momentos. Aunque con un talento como el suyo, su ingenio prevalece en el resultado final.

No voy a caer en las hipérboles que están adornando otras valoraciones de Resident Evil, pero es innegable que es estupenda. De igual modo, es justo señalar que no evita algún cliché (pese a esforzarse por hacerlo, sobre todo en el desenlace), ni es tampoco la cinta más revolucionaria de todos los tiempos.
Cregger ha hecho su propia película, sin tener por qué complacer a los “Residentmaníacos”, mientras que los auténticos fans del terror van a disfrutar con una de las películas más trepidantes y mejor realizadas de los últimos años. Y sí, es la mejor entrega de la franquicia, fiel a su manera en lo que realmente importa.
Valoración
Nota 80
Resident Evil consigue ser la mejor película de toda la saga, sin ser del todo fiel (o precisamente por ello). Un estupendo entretenimiento que te mantendrá atrapado desde el primer minuto.
Lo mejor
Su endiablado ritmo. No hay dos escenas que se repitan. Austin Abrams es un portento. Efectos prácticos y mucha creatividad. La enorme inspiración de Resident Evil 7. Un final que evita tópicos.
Lo peor
Algunos fans le pondrán pegas. Podría dar un poco más de sí como adaptación. A veces Cregger no está a tope de entrega. ¿Otra vez el cliché de “zombi que se cruza en la carretera”?
Resident Evil
Lanzamiento
21-3-1996
Género
Aventura
Compañía
Capcom
Pegi
+18
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Español
Idioma de audio
Inglés
Idioma de los subtítulos
Español








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