Resident Evil 7 Biohazard - Análisis del survival horror de PS4, Xbox One y PC

¿Hace cuánto que no pasáis miedo delante de un videojuego? Resident Evil 7 Biohazard consigue recuperar la esencia del "survival horror". Un juego que nos devuelve los enemigos implacables, lugares aterradores, exploración y puzles de la saga clásica, pero con una nueva perspectiva. ¡Y también en realidad virtual!
El análisis de Resident Evil 7 Biohazard llega precedido de airadas discusiones. El "survival horror" de Capcom ha cambiado la clásica perspectiva en tercera persona por una cámara subjetiva, y aún así, la compañía se vanagloria de haber recuperado la esencia de los juegos de terror tradicionales, ¿lo ha conseguido? La respuesta es un sí rotundo. Resident Evil VII Biohazard consigue que sintamos el miedo como antaño: sufrimos por la escasez de munición y hierbas curativas, recorremos los mismos escenarios una y otra vez en busca de llaves, resolvemos puzles y evitamos la persecución implacable de unos enemigos que ponen los pelos de punta. Y además, se han resuelto los problemas de control originados por el sistema de cámaras fijas.
Guía y trucos de Resident Evil 7 Biohazard
La primera hora de juego (de la que no vamos a hacer spoilers por petición expresa de la desarrolladora) alcanza unas cotas de tensión que nos han recordado al inicio de Silent Hill, toda una referencia en el género. Así es como RE7 consigue atraparnos: nos desconcierta con la historia de Mia Winters, desaparecida hace tres años. Nos pone en la piel de Ethan (su marido) y nos lanza de bruces a la mansión Baker en Louisiana, un lugar en que se amontonan las desapariciones en circunstancias extrañas. A partir de ese momento nos golpea con un ritmo perfecto, que alterna momentos de exploración con huidas desesperadas.

Bienvenido a la familia, chico
Porque en la mansión nos espera la familia Baker. Ellos son los verdaderos protagonistas del juego: Jack, el padre tiene una fuerza y resistencia sobrehumanas, Marguerite, la madre, puede lanzar contra nosotros enjambres de insectos, y Lucas Baker, el hijo, es capaz de regenerar partes de su cuerpo. Ellos tres toman el papel de Nemesis, y se dedican a perseguirnos por distintos tramos del juego. No podemos eliminarlos, sino que tendremos que escondernos en las sombras y dejar que pasen, o salir corriendo, como en Resident Evil 3. La inteligencia de estos personajes es irregular: en algunos momentos nos sorprende su forma de seguirnos el rastro, y en otros parecen "cegatos", pero en general, mejoran lo que hemos experimentado en Outlast o Alien Isolation.
El retrato de esta familia de maniacos es perfecto. A través de sus diálogos, su forma de actuar y de secuencias como la cena (directamente sacada de La matanza de Texas) conocemos a nuestros rivales en Resident Evil 7. Cuando les tenemos delante, pasamos miedo, pero todavía es peor cuando no sabemos dónde están, y nos tememos que aparezcan detrás de la siguiente esquina. Para que tengamos esta sensación se combinan una serie de recursos audiovisuales infalibles.

En primer lugar, la mansión sureña donde se desarrolla la primera parte del juego (hay dos escenarios más, que no vamos a revelar) tiene una iluminación perfecta, una paleta de colores apagados e infinidad de detalles que nos sumergen en un ambiente cálido y pesado, en que la putrefacción casi se puede palpar. La casa está "decorada" con detalles escalofriantes. ¿Qué os da más miedo? ¿Encontrar una anciana en silla de ruedas en los lugares más insospechados? ¿Investigar entre cucarachas y restos humanos? ¿O quizá las apariciones y los juguetes antiguos que se mueven? En Resident Evil 7 hay de todo. Es un experimento que toma referencias del terror moderno como Las colinas tienen ojos, SAW o The Ring, y las administra en su justa medida.

El apartado visual ayuda. Resident Evil VII Biohazard está realizado con un nuevo motor gráfico - el RE Engine- que le da un filtro "sucio" a las imágenes, como si estuviera grabado con vídeo digital. Además, la cámara tiene sus particularidades. Aunque se trate de un juego en primera persona, no vamos encarando el arma como en Doom o Call of Duty, sino que la mirada es un poco más alta, y la velocidad a la que nos movemos resulta más real. Y lo mismo podemos decir de los modelos de Mia Winters o los Baker, con un acabado fotorrealista.

Como podéis imaginar, la inmersión no es total si el apartado sonoro no contribuye. Y en este sentido se combinan unos efectos perfectos, un gran doblaje al castellano y una banda sonora efectiva, en que destaca el tema Go Tell Aunt Rhody, interpretado por Jordan Reyne con un estilo macabro. En más de una ocasión nos hemos encontrado mirando sobre el hombro por si se había puesto alguien a nuestras espaldas.
Terror para todos
El argumento de Resident Evil 7 es prácticamente independiente. Es una historia de terror que funciona, tanto para los jugadores que no han probado nunca la saga, como para los veteranos, que van a agradecer algunos detalles. No sólo nos referimos al hecho de utilizar as tarjetas roja y azul, puntos de guardado o hierbas curativas, sino también a otras referencias más profundas, repartidas en fotografías y documentos, y a la inevitable aparición de Umbrella. El ojo entrenado, hasta encontrará algún guiño a Street Fighter repartido por la mansión Baker.
Valoración
Nota 93
Resident Evil 7 consigue recuperar a esencia de los primeros juegos de la saga; es una aventura de terror muy sólida, con una primera hora memorable, y una nueva perspectiva, que le ha sentado de maravilla. Ofrece el cambio de dirección que Resident Evil necesitaba, de nuevo hacia el terror, la exploración y los puzles, alejándose de la acción.
Lo mejor
Recupera la esencia del "survival horror" con un desarrollo actualizado. Es una experiencia aterradora. Lo mejor que hemos probado en PlayStation VR.
Lo peor
Es corto, apenas nueve horas en modo normal, pero rejugable. Tampoco hay mucha variedad de enemigos. La demo The Kitchen no está en el juego final.
Plataforma comentada: Ps4
