Análisis

Análisis de FIFA 16 para PS4, Xbox One y PC

Por Rafael Aznar
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Versión comentada: Xbox One

El análisis de FIFA 16 para PS4, Xbox One y PC ya está aquí para constatar lo que se venía apuntando desde que se mostró por primera vez. Lejos de hacer una revolución en su once titular, EA Sports ha apostado por ir a lo seguro y pulir la fórmula de los últimos años con pequeños fichajes para que den profundidad al banquillo: fútbol femenino, porteros más entrenados, regates sin balón, más pases, una presentación aún más televisiva… ¿Será suficiente para mantener la primacía del fútbol virtual?

FIFA 16 está ya en el túnel de vestuarios y os traemos su análisis, tras haber estado observando sus entrenamientos, para que os hagáis una idea del estilo de juego que desplegará sobre el césped desde el 24 de septiembre, en los estadios de PS4, Xbox One y PC (también jugará en los coliseos de PS3 y Xbox 360, pero con un equipo de suplentes). Para entender la concepción de esta nueva entrega, hay que retrotraerse al pasado reciente de la saga.

En 2007, coincidiendo con el asentamiento de las anteriores máquinas de Sony y Microsoft, EA Sports dio con la tecla y le dio la vuelta a la tortilla futbolística, en la que Pro Evolution Soccer llevaba varios años imponiéndose. Desde entonces, el estudio canadiense ha trabajado sobre la misma base, añadiendo nuevas características cada año, pero siempre con un estilo muy reconocible. El cénit de esa filosofía llegó con FIFA 13, la última entrega pensada exclusivamente para las anteriores consolas. De cara al cambio generacional, se creó una nueva tecnología, el Ignite Engine, que hizo subir de nivel a la saga en materia gráfica, pero lo cierto es que, jugablemente, las dos últimas entregas no aportaron nada reseñable. Eran dos juegos de fútbol muy competitivos, pero se empezó a notar un estancamiento. Para FIFA 16, se ha optado por la misma senda: no tocar lo que funciona, sino simplemente retocarlo, una apuesta sobre seguro que también puede conllevar sus riesgos, sobre todo si la competencia mejora, como ha sido el caso de PES 2016.

Un estilo de juego muy reconocible

El género deportivo es uno de los más peculiares, pues la capacidad para sorprender es relativamente limitada. En ese sentido, si habéis jugado a cualquiera de las cuatro entregas anteriores de la saga (fue en FIFA 12 cuando se introdujeron las determinantes entradas manuales), el control os resultará muy familiar. Por ser más concretos: el manejo se siente muy parecido al del año pasado, aunque se han introducido un par de peculiaridades y se han pulido con buen tino las cosas que más molestaban, como algunas cantadas de los porteros y el ritmo de correcalles. Para los novatos en el género balompédico, se ha incluido una especie de tutorial-guía que se puede activar y desactivar en pleno partido. Básicamente, se trata de un sistema que hace aparecer sobre la cabeza del jugador que tenemos seleccionado una sugerencia de comando (pulsar A para dar un pase, apretar X para hacer un segada, mantener B para disparar a puerta, etcétera).

El sistema de regates y controles es el de siempre, con todo tipo de florituras asociadas al joystick derecho. La mayor novedad es que, en esta ocasión, el gatillo izquierdo se usa para hacer regates sin tocar el balón, es decir, haciendo fintas con el cuerpo para engañar al defensor. Como contrapunto, el sistema de defensa se ha mejorado para que no nos quedemos vendidos con tanta facilidad ante cualquier mínimo quiebro. Así, es más fácil mantener la posición reculando y, al realizar una segada, podemos abortarla apretando inmediatamente el botón, para que el jugador se levante casi sobre la marcha, en lugar de arrastrarse varios metros por el suelo. Esa conjunción, unida a que los jugadores no están ‘imantados’ al balón, hace que los uno contra uno sean muy realistas, pues dependen de nuestra habilidad y de nuestra intuición, aunque también resultan algo frustrantes para el que defiende, pues sigue manteniéndose el problema de que la entrada simple, si se yerra, nos deja a los pies de los caballos.

En el sistema de pases, nos encontramos una pequeña novedad, que son los llamados ‘pases con intención’. Se trata de entregas rasas con mucha potencia, muy útiles para romper las líneas defensivas. Las entregas al hueco funcionan igual de bien que siempre (sobre todo las rasas, más que las elevadas) y los pases simples no ofrecen ningún problema. Los centros funcionan más o menos bien en su ejecución, pero, a la hora de despejar el balón de cabeza, hay veces que el control no responde bien y el balón acaba en córner… o incluso dentro de la portería. En cuanto a los disparos y la física del balón, no se aprecian grandes cambios: la tensión del esférico está lograda y es habitual ver goles espectaculares. En este sentido, recordamos a aquéllos anquilosados en esas denominaciones de ‘arcade’ y ‘simulador’ que muchos de los parámetros del control se pueden configurar entre automático y manual, y que hay seis niveles de dificultad para la IA.

Al hablar de tiros, es obligatorio referirse a los porteros. Como sabréis, en la entrega del año pasado fueron una losa tremenda, cuando, supuestamente, eran la principal novedad jugable. No era raro verlos tragarse centro-chuts desde 40 metros. Este año, se ha pulido su inteligencia artificial y responden bastante bien, especialmente en los chuts al segundo palo, que, históricamente, se traducían en gol la mayoría de veces (además, es más difícil ajustar la potencia exacta de los trallazos). Ahora bien, siguen cometiendo pifias en jugadas muy específicas, como las salidas de puños o los lanzamientos de falta, en los que, a poco que el balón supere la barrera, veremos cómo el balón besa las mallas con frecuencia, aunque ni siquiera vaya ajustado a la escuadra.

Como a Mourinho, Guardiola y otros entrenadores, a nosotros tampoco nos gusta hablar de los árbitros, pero lo vamos a hacer, dado que nadie nos va a sancionar… Pues bien, los trencillas de FIFA 16 son desesperadamente malos. Pitan faltas ante cualquier mínimo roce, aplican mal la ley de la ventaja… Por ejemplo, ¿qué haríais vosotros si a un jugador le agarran, pero continúa la jugada, se mete en el área y le zancadillean flagrantemente? Penalti, ¿verdad? Pues no: falta fuera del área, la equivalente al agarrón inicial… En relación con esto, os aconsejamos jugar con las faltas por mano desactivadas. De lo contrario, os hartaréis a ver faltas y penaltis por este motivo, pues los jugadores parecen tener un imán en sus brazos ante cualquier balón colgado. Y sí: también hemos llegado a ver cómo un árbitro se tragaba una mano dentro del área… Aunque no tiene relación directa, también se producen lesiones con bastante frecuencia, a poco que un jugador reciba una entrada fuerte.

Licencias para aburrir y un fichaje de relumbrón

Como es habitual en la saga desde sus orígenes, una de las mayores fortalezas es la bestial cantidad de campeonatos que incluye. En total, hay ligas de veintiséis países: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Chile, Colombia, Dinamarca, Estados Unidos, Escocia, España, Francia, Holanda, Inglaterra, Italia, México, Noruega, Polonia, Portugal, Corea, Irlanda, Rusia, Suecia, Suiza y Turquía. En algunos casos, como el de España, se ha incluido también la Segunda División. De toda esa retahíla, conviene resaltar que la licencia de la Bundesliga es exclusiva y que la de la Premier League cuenta con un trato preferencial (en PES 2016 está, pero, salvo el Manchester United, todos los equipos cuentan con denominaciones, escudos y equipaciones falsas). Además, hay equipos sueltos del resto del mundo y 48 selecciones nacionales.

Decíamos antes que, en el género deportivo, cuesta innovar, y EA Sports lo ha logrado de una forma que nadie se había atrevido: incluyendo fútbol femenino. Así, se han incluido doce selecciones nacionales: Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Estados Unidos, España, Francia, Inglaterra, Italia, México, China y Suecia. La jugabilidad es muy similar a la del fútbol masculino, pero se notan sutiles diferencias en el trato a la pelota y en el tipo de despliegue físico. Además, el estudio ha hecho un trabajo encomiable escaneando las caras de todas las jugadoras (aunque hay algunas de Canadá y México, principalmente, a las que no ha incluido para evitar problemas legales relacionados con su formación universitaria) y dando una física propia a las melenas y coletas. Por si os lo preguntáis, no es posible disputar partidos contra equipos masculinos, pero esta iniciativa nos parece un gran paso adelante que, esperemos, se extienda en los años venideros por medio de clubes.

El número de estadios tampoco es moco de pavo: hay un total de 79, de los que medio centenar son reales. Lo mejor es que están perfectamente recreados y muchos de ellos muestran incluso su fachada exterior en la presentación de los partidos, como el Santiago Bernabéu, el Camp Nou o el Allianz Arena.

Tu cara me suena todos los años

Pasando a los modos de juego, sucede lo de todos los años en la mayoría de juegos deportivos y, especialmente, en los de fútbol: la oferta es, prácticamente, la misma que hace doce meses, sin ninguna novedad demasiado relevante. Hay alguna menudencia, como que haya torneos de pretemporada y entrenamientos en el modo Carrera, pero la sensación de ‘déjà vu’ es enorme,  y lo peor es que llueve sobre mojado. La nómina de modos es muy extensa, pero nos gustaría que creciera, al menos, en profundidad de opciones, y más cuando lleva varios años siendo exactamente la misma.

Al jugar offline, nos encontramos con el típico Partido rápido, Torneos (reales o personalizados, incluida la llamada Copa internacional femenina), Carrera y Juegos de habilidad. Sin duda, lo más destacado es el modo Carrera, que cuenta con dos vertientes: la de mánager y la de jugador. En la primera, debemos gestionar todo lo relativo a un club (en especial, traspasos y contratos) y tratar de llegar a ser seleccionadores nacionales, mientras que, en el segundo, manejamos a un solo futbolista, ya sea real o creado, y debemos granjearle un futuro. La estructura general es la de todos los años, sin que se atisbe ni la más mínima intención de hacer cosas que nos hagan vivir experiencias realistas como las que NBA 2K lleva tiempo planteando. Por otra parte, los Juegos de habilidad son 60 pruebas que sirven como tutorial y que nos invitan a picarnos por obtener el mejor récord posible, con resultados que van de la A a la F, según la puntuación obtenida. Por cierto, esos minijuegos son los que sirven como entrenamiento para mejorar las aptitudes de los futbolistas en el modo Carrera.

Pasando al online, nos encontramos, en primer lugar, con Temporadas, que es el típico modo con ascensos y descensos a lo largo de varias divisiones, para que juguemos siempre contra gente de nuestro mismo nivel. Hay una variante llamada Temporadas cooperativas, que permite formar equipo con un amigo que esté en su casa. En segundo lugar, nos encontramos con Clubes Pro, donde podemos formar un equipo junto a varios amigos y disputar partidos de hasta once contra once. Particularmente, a nosotros es el modo que más nos pirra, a poco que juguemos con dos o tres conocidos y cada uno cumpla su rol como es debido. Cómo no, también se pueden disputar amistosos online.

Para acabar, a caballo entre el offline y el online, nos encontramos con el célebre Ultimate Team, el modo en el que hay que crear un equipo a base de obtener cromos y objetos consumibles, teniendo en cuenta que la química entre los jugadores se establece en base a tres factores: nacionalidad, club y liga en la que juegan. Este año, se ha introducido una submodalidad llamada FUT Draft, que permite hacerse un equipazo en un santiamén, pues se nos permite elegir entre cinco cromos aleatorios para cada posición, y suelen ser de jugadorazos. Eso sí, hay que pagar una cantidad enorme de monedas para poder participar en un torneo de Draft. Lo bueno es que, si obtenemos una racha de cuatro victorias, hay probabilidades de obtener jugosas recompensas. Como siempre, la versión de Xbox One cuenta en exclusiva con cromos de leyendas del fútbol, como Pelé, Figo, Beckenbauer, Nesta…

Una presentación audiovisual de postín

Técnicamente, FIFA 16 ofrece un gran espectáculo futbolístico, merced al gran tratamiento de las caras de los futbolistas, el ambiente de los estadios o las narraciones. Quizás lo que más llama la atención de primeras es el parecido de los rostros, más que considerable, especialmente en el caso de los de clase media y alta (o de baja, incluso, en el caso de los equipos con los que EA Sports tiene acuerdos específicos para escanear a sus plantillas). Eso sí, a la hora de plantarlos sobre el terreno de juego, las carreras con el balón se sienten un poco robóticas.

Como decíamos antes, la recreación de los estadios es muy buena, y no sólo arquitectónicamente, sino también en cuanto a cánticos. Hay que destacar lo configurables que son las condiciones atmosféricas, pues se puede jugar a cualquier hora entre las 12.00h y las 22.00h, en intervalos de media hora, lo que afecta notoriamente a la iluminación y las sombras. Además, el clima es muy variable, con hasta nueve opciones diferentes, según el estadio y la estación del año: despejado, brumoso, nublado, encapotado, niebla, lluvia, chubascos, nieve y ventisca.

Los partidos están plagados de pequeños detalles. Igual que el año pasado, el césped se va desgastando con el paso de los minutos, y hay recogepelotas alrededor del césped que hacen que las jugadas engarcen unas con otros sin cortes visuales (salvo que el balón se vaya muy lejos). Como curiosidad, este año los árbitros sí hacen uso del famoso spray para marcar la distancia de la barrera en los lanzamientos de falta. Son pequeños detalles, pero dan cuenta de lo cuidada que está la presentación.

Otro factor que hay que destacar muy positivamente es la continuidad visual que tienen los partidos. Cuando el balón se detiene, suelen saltar diversos vídeos que encajan perfectamente con lo que está sucediendo sobre el terreno de juego, para mostrarnos las reacciones de los jugadores. En ese sentido, juegan un importante papel los rótulos, que nos muestran todo tipo de estadísticas e incluso comparaciones entre dos jugadores. Asimismo, al final de los partidos, podemos revisar la repetición de las jugadas más destacadas o ver un pequeño resumen.

El sentido de retransmisión televisiva se ve acentuado con la narración de Manolo Lama, Paco González y Antoñito Ruiz. Es cierto que muchas de las frases que dicen tienen ya más años que la polca y que su estilo es demasiado ‘desenfadado’ en ocasiones, pero es innegable el enorme trabajo que hay detrás de la narración para que todo resulte creíble y se ajuste a lo que sucede en pantalla. Como novedad, este año, en el período de pretemporada, Manolo Lama hace referencias a los fichajes que se han producido. Eso sí, como ya dijimos el año pasado, quizás habría que mirarse en el espejo de los comentaristas ingleses y empezar a ampliar el repertorio de anécdotas e historias con las que enriquecer el trasfondo de los partidos.

Como de costumbre, la banda sonora no falta a su cita con el buen gusto. Hay 42 canciones, de grupos y artistas como Bastille, Parade of Lights, John Newman, Of Monsters and Men… A los responsables de elegir la música de la saga cada año habría que hacerles un monumento, pues, pese a apostar por temas que, a priori, son desconocidos para el gran público, el resultado es siempre brillante.

Fútbol continuista, pero de calidad

FIFA 16 es un gran juego de fútbol. Quizás puede presentar el problema de que su progresión está estancada desde hace un par de años, pero la base que se ha ido construyendo desde 2007 es tan consistente que es comprensible que EA Sports no se atreva a tocar demasiado lo que tiene. Aún así, pese al cerrojazo, se han resuelto ciertos aspectos de la jugabilidad respecto al año pasado, en especial las cantadas de los porteros y el ritmo de correcalles, y el conjunto es realmente consistente, a lo cual ayudan mucho la tremenda presentación audiovisual, la infinidad de licencias o la adición de fútbol femenino. La ventaja de la que ha gozado en los últimos años se ha desvanecido, pero la saga sigue en la brecha.

Y además, el Cara a cara

A modo de "bonus track" y desde una perspectiva más desenfadada, recuperamos para vosotros el Cara a cara centrado en FIFA 16 vs PES 2016, que publicamos hace unos días. El tono de este vídeo es más informal, pero seguro que os sirve para haceros una idea general de las diferencias entre ambos juegos. Y si de paso os reís un poquito, mejor.

Valoración

Coge la base de FIFA 15 y mejora lo que fallaba para ofrecer una gran experiencia futbolística, en la que brillan la presentación audiovisual y el sinfín de licencias, aunque la saga ya no goza de la ventaja de los últimos años.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

Lo que supone introducir fútbol femenino. El tono televisivo. El control. La banda sonora.

Lo peor

Los árbitros. La nula innovación en los modos de juego. Alguna cantada de los porteros.

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