Análisis

Análisis de Oreshika: Tainted Bloodlines

Por Daniel Acal
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Versión comentada: PS VITA

Oreshika: Tainted Bloodlines es una apuesta de Sony que viene a engrosar un catálogo más que interesante en lo que a J-RPG se refiere para PS Vita. Acompañadnos en este análisis en el que trataremos de explicar por qué nos ha parecido tan especial Oreshika: Tainted Bloodlines y las razones por las que creemos que merece la pena pillarlo aunque no llegue traducido al castellano.

Aunque tradicionalmente le echamos en cara la ausencia de juegazos exclusivos de calidad (no sin falta de razón), lo cierto es que PS Vita tiene muchos tesoritos en forma de indies y es un auténtico vergel en lo que a J-RPG se refiere. Tanto, que para los amantes de este género la consola nos parece una compra, más que recomendable, casi imprescindible. Máxime cuando incluso llegan aquí propuestas muy “nicho” que, en circunstancias “normales”, nunca las disfrutaríamos en Europa (como los dos Danganronpa, Demon Gaze o los más recientes Criminal Girls: Invite Only o Hyperdevotion Noire: Goddess Black Heart.


Una secuela... ¿16 años después?

En este último contexto hay que enmarcar Oreshika: Tainted Bloodlines, la secuela de Ore no Shikabane wo Koete Yuke (que podría traducirse como “sobre mi cadáver”, título bastante apropiado como veremos a continuación), otro RPG que salió sólo en Japón en 1999 para la primera PlayStation y cuya historia se desarrolla 100 años antes de lo acontecido en este Tainted Bloodlines (tranquilos que no tienen mucha relación argumental entre ambos juegos así que podéis disfrutar plenamente de éste sin necesidad de conocer el original). Esta secuela, desarrollada también por Alpha System (unos auténticos veteranos de esta industria cuyas creaciones más recientes son los Phantasy Star Portable y los Tales of de PSP y DS) llega a Europa de la mano de Sony, aunque no lo parezca. Nos explicamos.

Sony nos tiene acostumbrados a traducir (e incluso doblar) los títulos que llegan bajo su ala, pero por desgracia éste no es el caso de Oreshika: Tainted Bloodlines, que llega con voces en japonés (algo lógico y comprensible) y con textos en inglés, francés y alemán. ¿Y castellano? No, en castellano no. Una verdadera lástima ya que, aunque la trama de fondo no sea demasiado profunda ni compleja de seguír, durante las primeras horas sí podemos sentirnos algo perdidos hasta que asimilemos las peculiaridades del juego (que no son pocas). Contamos con una guía-comadreja que nos hará de cicerone en estas primeras horas, pero si no estas familiarizado con el inglés, estos primeros compases se te pueden hacer un poco cuesta arriba...

Dicho esto y asumiendo su no traducción al castellano como su principal pega, Oreshika: Tainted Bloodlines es un "dungeon crawler" bastante original en su forma y en su fondo, como veremos a continuación. La historia se ambienta en lo que aquí solemos llamar de forma genérica “el Japón feudal”, aunque con los inevítales toques fantásticos. Ante la pérdida de una serie de reliquias, un clan es exterminado (el nuestro, lo habéis adivinado). Pero no todo está perdido. Tendremos una última oportunidad de devolver el esplendor perdido a nuestro clan reproduciéndonos con los dioses si logramos derrotar a los demonios (los oni). Y más nos vale ampliar nuestra progenie ya que, como ciertos replicantes (ahora que vuelve a estar de moda Blade Runner), la vida de nuestros héroes tiene fecha de caducidad (en este caso, dos años).

Así pues, el paso del tiempo es un factor importante en el juego, ya que los meses avanzan durante las misiones y tendremos que planificar cuidadosamente nuestros pasos, asegurándonos una “descendencia” sólida y de garantías para acometer las misiones de dificultad creciente que nos iremos encontrando. Y lo bastante variada, ya que tendremos que tener en cuenta también las distintas clases de personajes que pasarán a formar parte de nuestro clan. Los nuevos héroes heredan sus rasgos genéticos en función de sus progenitores.

El tiempo es importante en Oreshika: Tainted Bloodlines a distintos niveles. Ya hemos dicho que el objetivo principal es derrotar demonios mientras exploramos mazmorras cumpliendo diversas condiciones y consiguiendo objetos, mientras el tiempo pasa de forma inexorable. Podemos estar cinco o diez minutos en cada mazmorra pero siempre siendo conscientes de si nos compensa o no “perder el tiempo” quedarnos a seguir explorando una vez hayamos cumplido el objetivo (el juego nos avisará cuando pase un mes para que seleccionemos lo que queremos hacer si continuar explorando la mazmorra, regresar al hogar, etc.

Antes de comenzar la partida, nos preguntarán cuanto tiempo estamos dispuestos a dedicarle al juego. Oreshika: Tainted Bloodlines puede durar fácilmente 100 horas, pero podemos ajustar su duración y el nivel de sus desafíos a nuestras apetencias.

Combates por turnos pero repletos de posibilidades

En cuanto al sistema de combate propiamente dicho, sí es más tradicional aunque con sus peculiaridades. Dichos combates no son aleatorios. es decir, que cuando estemos explorando las mazmorras veremos a los enemigos y podremos ir a su encuentro (de hecho, la mayoría de las veces es lo recomendable para ganar la iniciativa). Una vez establecido el "contacto" pasaemos al típico escenario de batalla cerrado en el que hasta cinco héroes nuestros se batirán por turnos contra el enemigo. La particularidad es que uno de los héroes es el líder del grupo y si nuestro líder fallece habremos perdido el combate. La otra cara de la moneda es que si acabamos con el líder del grupo enemigo, podremos terminar el combate de una forma rápida si es lo que nos interesa.

 

El abanico de opciones en el combate es bastante amplio (ataques grupales, invocar el "espíritu" de algunos de nuestros ancestros, etc.). Incluso podemos dejar que nuestros "hijos" actúen de forma autómatica según sus personalidades. De hecho, tendremos que tener muy en cuenta sus "recomendaciones" en este sentido. Podemos ignorarlas (no como en el citado Criminal Girls: Invite Online) pero eso minará la confianza de nuestra progenie e incluso pueden llegar a la deserción. Y además de "mimar" a nuestro clan, también podremos hacer que nuestros armas y objetos favoritos pasen de generación en generación. De hecho, en Oreshika: Tainted Bloodlines es mucho mejor encariñarse con armas que con personajes, ya que éstos entran y salen de nuestro clan cada vez que cumplen su ciclo de dos años. 

En su complejidad reside su encanto

Comprender el sistema de juego de Oreshika: Tainted Bloodlines puede llevarnos unas horas (que pueden hacerse un poco pesadas porque abruma tanto menú y recordemos que no está en castellano). Pero una vez que asimilemos sus peculiaridades, su sistema es bastante satisfactorio. De hecho, diríamos que en su complejidad reside su encanto. O parte de él por lo menos...

Porque la otra parte del encanto de Oreshika: Tainted Bloodlines la encontramos en su parcela gráfica. Si bien es cierto que el juego usa (y abusa de) menús a saco y que hay secuencia estática explicativa y secuencias en plan anime, cuando nos toque explorar las mazmorras el paseo será de lo más agradable. Mecidos por tradicionales melodías japonesas nos sumergiremos en un apartado gráfico realmente bello, inspirado en el estilo tradicional de pintura japonesa Yamato-e, que buscaba ilustrar la belleza de la naturaleza. En dichas mazmorras el pantallón de nuestra PS Vita se convierte en un precioso kakemono en entornos bastante variados. El apartado técnico no llega a los niveles de excelencia de Okami, pero salvando las distancias podríamos establecer algunos paralelismos. Es una pena que sólo las mazmorras muestren este bello aspecto, ya que la pantalla del combate es más sosa y, como decimos, fuera de ahí se abusa de menús y secuencias estáticas.

Unas curiosas opciones Online, como "visitar" la ciudad de nuestros amigos (recreada a base de menús) o poder compartir directamente desde el juego capturas de pantalla (al más puro estilo #PS4share) cierran un J-RPG tan absorbente como curioso, que te atrapará si no tienes problemas con el idioma y le echas la suficiente paciencia al principio hasta que domines todos los estresijjos del sistema de juego. Una pena que Sony no se haya decidido a traducirlo...


Valoración

Oreshika: Tainted Bloodlines es un J-RPG bastante original en su forma y en su fondo cuya duración se adapta a nuestras apetencias. Eso sí, sólo lo disfrutaréis si entendéis el inglés, francés o alemán. No está traducido al castellano.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Buenas ideas, preciosa estética y un sistema de juego profundo que termina convenciendo.

Lo peor

Es fácil sentirse algo perdido las primeras horas. Y si no sabes inglés, esto se agrava...

Lecturas recomendadas