Análisis

Análisis de Persona 4 Dancing All Night

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS VITA

Hoy se pone a la venta Persona 4 Dancing All Night y con nuestro análisis vamos a contaros porqué no se trata de un juego musical más. El cuidado y respeto por el legado de esta saga de J-RPGs llega hasta extremos rara vez alcanzados…

Considerada por los nipones una de las mejores series de J-RPG “modernos”, la serie Persona ha cautivado a millones de jugadores por su ambientación estudiantil, sus sesudas tramas (que ahondan en la psique humana), sin descuidar unas mecánicas de juego originales, una puesta en escena cuidada o unas bandas sonoras que se graban a fuego. Su hasta ahora última entrega, Persona 4 Golden para Vita, sigue siendo uno de los mejores juegos del catálogo de la portatil.

Y no solo eso. Persona 4 también es un ejemplo de cómo se debe tratar una licencia. Y es que, aparte del juego de rol de PS2 y su adaptación a Vita, bajo su paraguas Atlus también ha dado a luz dos soberbios juegos de lucha, como Persona 4 Arena Ultimax, a los que ahora se suma este no menos excepcional juego musical. Dos géneros que, aún siendo muy distintos al rol, logran mantener la esencia de la serie Persona intacta. ¿Y cómo lo han logrado? Pues vamos a verlo en el caso concreto de Persona 4 Dancing All Night.

Bailes con mucha historia

Persona 4 Dancing All Night, a diferencia de otros exponentes del género, no es un juego musical más. Todas las señas de identidad que hicieron grande a Persona 4 están presentes de un modo u otro. Así, por ejemplo, Story Mode ofrece una densa historia, de unas 10-12 horas de duración, en las que nos zambullimos por completo en otra misteriosa historia de desapariciones, esta vez a través de una página web y con el trasfondo de la industria musical, los grupos de idols niponas y los festivales.

De primeras, muchos de sus elementos pueden chocar… como que al pasar “a la dimensión” tras la web derrotemos a las sombras con el poder del baile. Pero su gran guión explica y cierra perfectamente todos esos flecos, hasta el punto de que apenas echemos de menos a las “Personas” que dan título a la serie (y que apenas hacen un breve cameo tras terminar cada canción… y poco más). Eso sí, todos los textos y voces llegán en inglés, algo a lo que por desgracia están acostumbrados los fans de la saga.

Este “Story Mode” es, en realidad, como una Visual Novel dividida en varios capítulos y escenas, en las leemos, escuchamos y, de cuando en cuando, jugamos la parte de baile. Como juego de baile, la mecánica de juego de Persona 4 Dancing All Night es la habitual, tocar las notas que emergen del centro de la pantalla hacia los laterales, justo cuando llegan a sus respectivos indicadores. Estos indicadores se corresponden con los botones Triángulo, Cuadrado, X y en la cruceta arriba, izquierda y abajo. Además, usamos los sticks para hacer scratch.

Hay diversos tipos de notas, como simples, dobles o mantenidas, y si nuestra actuación merece la pena, podemos entrar en un modo “fever” en el que se nos une un aliado para hacer un breve baile “a dobles”. Una jugabilidad sencilla, pero efectiva, que en el modo historia nos lanza canciones con dos niveles de dificultad, fácil y normal. No suponen un gran reto y, salvo que seas un poco zarpas, no tendrás excesivos problemas para avanzar en el modo historia. Eso sí, tiene un pequeño "pero".

Un modo interesante, "pero"...

A diferencia de otros juegos musicales, la escala de puntuación de cada nota es un poco extraña, y solo distingue entre “Perfect”, “Great”. “Good” y “Miss”, sin tener demasiadas referencias (ni visuales ni acústicas) de porqué una nota la hemos hecho “Perfect” y la siguiente “Good”. Y no solo eso. En ningún momento sentimos que es un sistema exigente: no hay abucheos, ni sonidos para reflejar los fallos, quizá para evitar que el juego pueda llegar a frustrar a los menos familiarizados con el género.

Por lo demás, dentro de este “Story Mode” de Persona 4 Dancing All Night solo se sale del guión y de su linealidad la posibilidad de elegir respuesta en algunas conversaciones, algo que, aparentemente, no afecta en exceso a la evolución de la historia ni las relaciones entre personajes. Es solo un detalle más de un modo que llega a atrapar a lo bestia si le das una oportunidad, aunque tiene un par de problemas.

El primero es que apenas hay presentación de los personajes principales. Es decir, si no has jugado a P4, te vas a perder parte de la gracia, porque no conoces las relaciones ni el pasado de los protagonistas. Si a esto sumamos que el arranque del Story Mode es lento con avaricia (entre 1-2 horas solo leyendo, sin “bailar” ni una sola canción), a más de uno le puede provocar cierto hastío e incluso preguntarse si está ante un juego musical.

Pero, como decimos, es un juego pensado en primer lugar para los fans de Persona. En ese sentido, la historia cumple y engancha, con algunos pasajes realmente buenos y con apariciones de personajes muy recordados. Es quizá un modo más atipico dentro del panorama musical, que nos tiene acostumbrados a tocar una canción tras otra, con poco o nada que las una. Ahí es donde entra el otro modo de juego, “Free Mode”.

Modo libre, o como aportar aire fresco en el género musical

El segundo modo de Persona 4 Dancing All Night es lo que ofrecen el resto de juegos musicales, aunque a su manera. Elige canción, baila, y vuelta a empezar. Están las mismas 30 canciones del modo historia (la mitad aproximadamente remixes de la banda sonora de P4, otros nuevos…), más algunas que podemos añadir más vía DLC gratuito (y otras de pago, a 0,99 el tema). La selección musical es muy contundente, aunque eso sí, con el J-Pop y la electrónica como géneros predominantes.

Además, al superar canciones vamos ganando P$, la moneda del juego, y desbloqueamos nuevas temas -no están todos disponibles de inicio-, aliados para los bailes a dobles en los momentos “Fever”, etc. El “dinero”, a su vez, podemos usarlo para acceder a una tienda donde podemos comprar una gran cantidad de objetos, desde accesorios y ropa para los personajes (también hay DLC de pago en este sentido) y un montón de ítems que nos permiten modificar la jugabilidad.

Este aspecto es algo, cuando menos muy interesante, porque erradica por completo algunos de los problemas de los juegos musicales. De por sí, sin haber “comprado nada” con los P$ ganados en el juego, podemos ajustar variables como la velocidad a la que se mueven las notas. Pero, además, podemos comprar ítems que varían por completo la secuencia de las notas, o incluso hacer que desaparezcan antes de llegar a su indicador. Detalles que consiguen que repetir 100 veces la misma canción no sea siempre la misma experiencia de juego.

Añade ránkings online, un tercer nivel de dificultad “Hard” que es algo más exigente, y un cuarto nivel oculto aún más elevado, (y que requiere bastante tiempo para desbloquearlo) y el resultado es que Persona 4 Dancing All Night logra abarcar a todos los tipos de jugador, desde el novato al más experto. Un título que, además, cuenta con una impecable puesta en escena, unos tiempos de carga reducidos al máximo, con unos cuidados menús, un grafismo delicioso y un sonido excelente, sobre todo si juegas con unos buenos cascos.

Un título que por muchos será catalogado de “nicho”, pero que seguro calará hondo entre aquellos fans de Persona  que además sean aficionados a los juegos musicales/de ritmo. No es ni mucho menos un juego perfecto, pero sí un ejemplo de cómo se puede llevar una licencia de un género a otro sin que la experiencia resulte antinatural o extraña. Un juego que vuelve a demostrar que Vita sigue siendo una gran máquina, indistintamente de si Sony continúa o no trabajando en ella.

Además, gracias a Badland Games el juego ya está a la venta no en una, sino en dos ediciones en formato físico; la "estándar", por 39,99 euros y la Fever Edition, que incluye, entre otros extras, la genial banda sonora del juego. 

Valoración

Dancing All Night es un claro ejemplo de cómo se debe trasladar una IP de un género a otro, un título cuidado, que respeta la fuente original y adapta sus señas de identidad con acierto. Como juego musical no es perfecto, pero sí divertido.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

La música, la presentación, el modo Story, muchos desbloqueables...

Lo peor

Sistema de puntuación mejorable. Arranque lento en "Story Mode"

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