Análisis

Análisis Trials Fusion en PS4

Por Juan Lara
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Versión comentada: PS4

Los usuarios de plataformas Sony no pudieron, durante la anterior generación, disfrutar de una de las más divertidas propuestas arcade vistas en el mundo de la descarga digital, un pecado al que se ha puesto remedio en la tercera entrega de la saga motera Trials. 

Ya en 2014, y en una época en la que los usuarios de PS4 claman por títulos de calidad, llega esta última vuelta de tuerca a la fórmula, Trials Fusion, de la mano del mismo estudio nórdico que creó la franquicia, Redlynx. Un "más y mejor" aplicado al 100% que ha dado como resultado un juego igual de divertido que sus antecesores, pero algo más variado en su propuesta.
La base sigue siendo la misma: una moto, una pista y un motor de físicas sublime. Y es que uno no sabe hasta dónde llega este último hasta que no avanza unas horas en el juego. Tomar el impulso necesario para saltar un abismo es tan importante como conseguir que, al aterrizar, piloto y moto tengan la inclinación adecuada para no dar con los dientes en el suelo. El ángulo de ambos se controla de forma precisa con el stick izquierdo y será esta la parte del mando que requiera de más concentración. Porque creednos, Trials Fusion os pondrá de los nervios en más de una ocasión. Es cierto que puede parecer un poco injusto que parte de la solución para superar una pista venga del "prueba y error" (nunca sabes lo lejos que está la siguiente pasarela o si te espera un barril explosivo al aterrizar) pero su motor físico está tan cuidado que consigue lo que pocos: ser consecuente. Siempre sabremos el resultado de aterrizar de una manera u otra sobre cierto trozo de pista, lo que nos dejará como únicos culpables de la caída (por cierto, Redlynx se ceba con nuestro piloto cosa mala) y por tanto, nos empujará a repetir una y otra vez hasta conseguirlo. Un conjunto de mecánicas tan bien afinadas y pulidas que ejercen un nivel de adición sobre el jugador difícil de explicar.
Y además, hay juego para rato. En el modo para un jugador, llamado Carrera, se nos proponen 8 mundos diferentes ambientados en selvas, desiertos, ciudades futuristas, etc. En cada uno de ellos hay una serie de pistas que deberemos superar en un tiempo determinado para así ganar medallas de bronce, plata u oro (el platino aparecerá para aquellos que completen con oros el juego). A más y mejores metales, más rápido podrás acceder a los siguientes mundos. Los tutoriales van apareciendo poco a poco y nos enseñan a superar parte de los obstáculos que el mundo de turno nos propondrá en unos minutos, incluidas las acrobacias FMX, una de las novedades del título. Cuando te encuentres en el aire podrás ejecutar, combinar y encadenar movimientos absurdamente divertidos usando el stick derecho, en función de la posición del piloto y la moto y conseguir así puntos por acrobacias. Para que no quede en una mera anécdota, alguna de las pistas requerirá de una puntación mínima para ser superada. Y aunque estos movimientos FMX están bien implementados en la mecánica general del juego, no se abusa de ellos y los convierte en obligatorios sólo muy de vez en cuando, sin llegar a cansar o frustrar más de la cuenta. Eso sí, si te gustan eres libre de usarlos cuando quieras, a costa de un incremento considerable de la factura del dentista.
Para redondear el modo principal, cada una de las pistas ofrecerá como anzuelo el superar 3 desafíos específicos pero no obligatorios. Cosas tan curiosas como pisotear todas las flores del escenario, realizar ciertas piruetas, no pisar el pedal del freno, soltarte unos cuantos metros de la moto, etc. Objetivos no siempre obvios que requerirá de un nivel de control de la moto sólo al alcance de los más expertos y/o pacientes y que imprimen una variedad y "rejugabilidad" tremenda al título.
El conseguir hacer todo eso no sólo nos reportará medallas, sino dinero y puntos de experiencia. Los últimos nos servirá para incrementar el nivel de nuestro jinete y los "billes" para personalizar su indumentaria (hasta niveles realmente grotescos y graciosos) y el aspecto de la montura. Y es que, además, de motos (de diferentes potencias), podremos optar por quads y bicicletas. Mientras que los primeros tienen más potencia y estabilidad y las bicis son más precisas y ligeras, a ambas les falta potencia y, por tanto, aceleración. A pesar de ello, las características de algunas pistas nos sugerirán su uso de vez en cuando, imprimiendo más variedad al desarrollo.
 
Una de las mejores bazas de los 2 anteriores juegos de la saga era su editor de niveles. En esta ocasión se ha mejorado el interfaz y se han añadido nuevas posibilidades a disposición de nuestro ímpetu creativo. A pesar de ello, el primer contacto con él puede ser algo áspero y sólo con horas y horas de dedicación sabremos sacarle todo el jugo y crear dignas pistas que sobresalgan de las, seguras, cientos que la comunidad creará en los meses venideros. Todas ellas accesibles desde la Central de Carreras y que auguran interminables horas de disfrute para los jugadores más dedicados, con pistas y retos sacados de las mentes más retorcidas del planeta.
Y el componente online no se acaba ahí, por supuesto. Una de las características que provocarán aún más "pique" son los marcadores en tiempo real. Con ellos, podremos jugar siempre sabiendo el tiempo que han hechos nuestros amigos, incluso viendo su "fantasma" en la pista, y consultar en las ya famosas "league tables" sus mejores hazañas. Algo que ayuda, a veces, a superar ese sentimiento de frustración que nos invade en los retos más difíciles. La curva de dificultad está bien modulada hasta el último tercio del modo Carrera, cuando la cosa se desmadra de mala manera y donde veremos a nuestro piloto caer del derecho y del revés cientos de veces.
Para escapar de ese entorno tan exigente siempre podremos recurrir al multijugador y echarnos unas risas. Eso sí, con tus 3 amigos todos en el mismo sofá en modo "local". Algo inexplicable pues el anterior Trials gozaba de opciones online hasta 4 jugadores. Redlynx insiste que en breve lanzará parches y expansiones que amplíen estas y otras opciones, por lo que es posible que esta carencia se vea solucionada en breve. Mientras, nos las apañaremos con nuestros amigos en casa en unas competiciones realmente divertidas con las 4 motos en pista y dando codazos, literalmente, a tu rival de al lado.
Y sobre la factura técnica no hay muchas quejas, aunque tampoco será el juego que pondréis para fardar de consola delante de vuestros amigos. Todo se mueve a unos estables y suaves 60 fps y a 1080p (cosa que no se consigue en Xbox One, por cierto) por lo que los escenarios y localizaciones lucen en todo su limitado esplendor. La música por su parte acompaña lo justito, con melodías muy electrónicas acorde con la ambientación futurista en la que se supone se desarrollan las carreras. Sólo resultan cansinas en las largas horas que echaremos delante del editor de pistas.
En definitiva, este Trials Fusion sigue al pie de la letra el "más y mejor" para su tercera entrega. Un título modélico para el formato arcade descargable que ofrece diversión directa y sencilla pero que exigirá del jugador entrega y mucha paciencia para dominar su excelente sistema de físicas. Largo, más variado que sus anteriores entregas y con potencial casi infinito gracias al editor de pistas y la posibilidad de jugar en las que creen la comunidad online. Sólo una dificultad a veces endiablada y la ausencia notoria de opciones multijugador online empañan ligeramente un magnífico titulo.

Así, los poseedores de Xbox 360 tuvieron la suerte de poder jugar a Trials HD y a su secuela, Trials Evolution, en 2012. Tomando como inspiración el Excitebike de hace décadas, se nos ponía a lomos de una motocicleta para correr en pistas 2D y desde una vista cenital/lateral llena de rampas, abismos, obstáculos y toda suerte de impedimentos imposibles. La gracia del asunto era la sencillez del control (sólo acelerar, frenar y nivelar la moto) y, sobretodo, lo adictivo que resultaba. Y parte de esto último era porque si bien teníamos muy pocos botones a los que prestar atención y el objetivo parecía claro y conciso, llegar a dominar la física que envolvía a nuestra moto para superar los obstáculos era algo que, reamente, necesitaba de muchas horas y de esa habilidad que parece que la mayoría de los títulos modernos se han olvidado de exigirnos últimamente.


Ya en 2014, y en una época en la que los usuarios de PS4 claman por títulos de calidad, llega esta última vuelta de tuerca a la fórmula, Trials Fusion, de la mano del mismo estudio nórdico que creó la franquicia, Redlynx. Un "más y mejor" aplicado al 100% que ha dado como resultado un juego igual de divertido que sus antecesores, pero algo más variado en su propuesta.

LA FISICA LO ES TODO

En Trials Fusion la base sigue siendo la misma: una moto, una pista y un motor de físicas sublime. Y es que uno no sabe hasta dónde llega este último hasta que no avanza unas horas en el juego. Tomar el impulso necesario para saltar un abismo es tan importante como conseguir que, al aterrizar, piloto y moto tengan la inclinación adecuada para no dar con los dientes en el suelo. El ángulo de ambos se controla de forma precisa con el stick izquierdo y será esta la parte del mando que requiera de más concentración. Porque creednos, Trials Fusion os pondrá de los nervios en más de una ocasión. Es cierto que puede parecer un poco injusto que parte de la solución para superar una pista venga del "prueba y error" (nunca sabes lo lejos que está la siguiente pasarela o si te espera un barril explosivo al aterrizar) pero su motor físico está tan cuidado que consigue lo que pocos: ser consecuente. Siempre sabremos el resultado de aterrizar de una manera u otra sobre cierto trozo de pista, lo que nos dejará como únicos culpables de la caída (por cierto, Redlynx se ceba con nuestro piloto cosa mala) y por tanto, nos empujará a repetir una y otra vez hasta conseguirlo. Un conjunto de mecánicas tan bien afinadas y pulidas que ejercen un nivel de adición sobre el jugador difícil de explicar.

Y además, hay juego para rato. En el modo para un jugador, llamado Carrera, se nos proponen 8 mundos diferentes ambientados en selvas, desiertos, ciudades futuristas, etc. En cada uno de ellos hay una serie de pistas que deberemos superar en un tiempo determinado para así ganar medallas de bronce, plata u oro (el platino aparecerá para aquellos que completen con oros el juego). A más y mejores metales, más rápido podrás acceder a los siguientes mundos.

Los tutoriales van apareciendo poco a poco y nos enseñan a superar parte de los obstáculos que el mundo de turno nos propondrá en unos minutos, incluidas las acrobacias FMX, una de las novedades de este Trials Fusion. Cuando te encuentres en el aire podrás ejecutar, combinar y encadenar movimientos absurdamente divertidos usando el stick derecho, en función de la posición del piloto y la moto y conseguir así puntos por acrobacias. Para que no quede en una mera anécdota, alguna de las pistas requerirá de una puntación mínima para ser superada. Y aunque estos movimientos FMX están bien implementados en la mecánica general del juego, no se abusa de ellos y los convierte en obligatorios sólo muy de vez en cuando, sin llegar a cansar o frustrar más de la cuenta. Eso sí, si te gustan eres libre de usarlos cuando quieras, a costa de un incremento considerable de la factura del dentista.

MUCHO QUE HACER

Para redondear el modo principal, cada una de las pistas ofrecerá como anzuelo el superar 3 desafíos específicos pero no obligatorios. Cosas tan curiosas como pisotear todas las flores del escenario, realizar ciertas piruetas, no pisar el pedal del freno, soltarte unos cuantos metros de la moto, etc. Objetivos no siempre obvios que requerirá de un nivel de control de la moto sólo al alcance de los más expertos y/o pacientes y que imprimen una variedad y "rejugabilidad" tremenda al título.


El conseguir hacer todo eso no sólo nos reportará medallas, sino dinero y puntos de experiencia. Los últimos nos servirá para incrementar el nivel de nuestro jinete y los "billes" para personalizar su indumentaria (hasta niveles realmente grotescos y graciosos) y el aspecto de la montura. Y es que, además de motos de diferentes potencias, podremos optar por quads y bicicletas. Mientras que los primeros tienen más potencia y estabilidad y las bicis son más precisas y ligeras, a ambas les falta potencia y, por tanto, aceleración. A pesar de ello, las características de algunas pistas nos sugerirán su uso de vez en cuando, imprimiendo más variedad al desarrollo.

Una de las mejores bazas de los 2 anteriores juegos de la saga era su editor de niveles. En esta ocasión se ha mejorado el interfaz y se han añadido nuevas posibilidades a disposición de nuestro ímpetu creativo. A pesar de ello, el primer contacto con él puede ser algo áspero y sólo con horas y horas de dedicación sabremos sacarle todo el jugo y crear dignas pistas que sobresalgan de las, seguras, cientos que la comunidad creará en los meses venideros. Todas ellas accesibles desde la Central de Carreras y que auguran interminables horas de disfrute para los jugadores más dedicados, con pistas y retos sacados de las mentes más retorcidas del planeta.

MULTIJUGADOR, PERO NO TANTO

Y el componente online de este Trials Fusion no se acaba ahí, por supuesto. Una de las características que provocarán aún más "pique" son los marcadores en tiempo real. Con ellos, podremos jugar siempre sabiendo el tiempo que han hechos nuestros amigos, incluso viendo su "fantasma" en la pista, y consultar en las ya famosas "league tables" sus mejores hazañas. Algo que ayuda, a veces, a superar ese sentimiento de frustración que nos invade en los retos más difíciles. La curva de dificultad está bien modulada hasta el último tercio del modo Carrera, cuando la cosa se desmadra de mala manera y donde veremos a nuestro piloto caer del derecho y del revés cientos de veces.

Para escapar de ese entorno tan exigente siempre podremos recurrir al multijugador y echarnos unas risas. Eso sí, con tus 3 amigos todos en el mismo sofá en modo "local". Algo inexplicable pues el anterior Trials gozaba de opciones online hasta 4 jugadores. Redlynx insiste que en breve lanzará parches y expansiones que amplíen estas y otras opciones, por lo que es posible que esta carencia se vea solucionada en breve. Mientras, nos las apañaremos con nuestros amigos en casa en unas competiciones realmente divertidas con las 4 motos en pista y dando codazos, literalmente, a tu rival de al lado.


Y sobre la factura técnica no hay muchas quejas, aunque tampoco será el juego que pondréis para fardar de consola delante de vuestros amigos. Todo se mueve a unos estables y suaves 60 fps y a 1080p (cosa que no se consigue en Xbox One, por cierto) por lo que los escenarios y localizaciones lucen en todo su limitado esplendor. La música por su parte acompaña lo justito, con melodías muy electrónicas acorde con la ambientación futurista en la que se supone se desarrollan las carreras. Sólo resultan cansinas en las largas horas que echaremos delante del editor de pistas.


En definitiva, este Trials Fusion sigue al pie de la letra el "más y mejor" para su tercera entrega. Ya no sorprende como lo hizo en el pasado pero ahora es más largo y variado que sus anteriores capítulos y con potencial casi infinito gracias al editor de pistas y la posibilidad de jugar en las que creen la comunidad online. Sólo una dificultad a veces endiablada y la ausencia notoria de opciones multijugador online empañan ligeramente un magnífico titulo.

Valoración

Un título modélico para el formato arcade descargable que ofrece diversión directa y sencilla pero que exigirá del jugador entrega y mucha paciencia para dominar su excelente sistema de físicas.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Su motor de fisicas. Siempre deja con ganas de intentarlo una vez más. Duración casi infinita.

Lo peor

Dificultad de algunos desafios. Carencia de multijugador online.

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