Análisis

Crítica de El hombre de acero

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Justo antes de la destrucción de Krypton, Jor-El envía a su hijo a la Tierra junto con el legado de su moribundo planeta, donde será criado en el seno de una familia austera de Kansas hasta que sea llamado a proteger a la humanidad del general Zod, el hombre que desafió a su propio padre.2013 - DIRIGIDA POR: Zach Snyder - PROTAGONIZADA POR: Henry Cavill, Amy Adams, Russell Crowe, Michael Shannon, Kevin Costner, Laurence Fishburne y Diane Lane. En cines a partir del 21 de junio.

Mi primera impresión después de haber visto El hombre de acero es de desconcierto total, por diferentes aspectos. El preludio, como ya imaginaréis, es el nacimiento de Kal-El en Krypton seguido del levantamiento del general Zod y su reclusión junto a sus esbirros en la zona fantasmaAnte el agotamiento del planeta y su previsible colapso, Jor-El y Lara envían a su hijo a la Tierra junto a "sus sueños y esperanzas".

Solo que no es un preludio... Zach Snyder recrea minuciosamente un mundo en extinción con abundante pirotecnia y un imaginario totalmente nuevo, que juega a mostrar una cierta simbiosis entre lo orgánico y lo artificial (seres voladores, naves en forma de libélula, drones autopropulsados, etc.). La apuesta visual se aproxima poderosamente a los diseños de Hans Ruedi Giger, uno de los artistas que trabajaron en la concepción de Alien. Para empezar, la cinta apuesta fuerte por renovar totalmente la estética y la simbología que rodea al icono y sobre todo, por transferirle seriedad y dignidad a un personaje que no siempre se ha tratado tan bien como se merece. Tras 75 años de Superman, bien merecía éste un nuevo enfoque.

 

 

Transcurrida una elipsis temporal de 33 años (quien quiera ver un nexo de unión con la edad de Cristo, ahí tiene su oportunidad), asistimos a ciertos episodios en la vida de un Clark Kent ya maduro, que trata de pasar desapercibido allá donde va en balde, para su desgracia, porque encuentra numerosas ocasiones en las que pone de manifiesto su capacidad para salvar a la gente de catástrofes de toda índole y condición. El tono premeditadamente dramático de la película es una buena baza jugada con ingenio gracias a las excepcionales interpretaciones de Henry Cavill y Russel Crowe, los dos pilares sobre los que se asienta la película frente a Michael Shannon (Zod)Antje Traue (Faora-Ul).

 

 

 

A medida que van pasando los minutos se van intercalando dos planos temporales: el actual, en el que asistimos a una auténtica invasión alienígena por parte del general Zod, decidido a transformar la Tierra en su añorado Krypton y el pasado, que se abre paso mediante flash-backs en los que Clark revive episodios esenciales de su infancia y juventud. Entre ellos, conversaciones con sus padres adoptivos, experiencias con compañeros del colegio y, sobre todo, la traumática muerte de su progenitor.

 

La cinta funciona a las mil maravillas cuando trata el trasfondo humano de Clark Kent, pero adolece de una excesiva atención a las tracas de efectos especiales hasta el punto de lastrar la parte emocional de la película. Es muy difícil empatizar con los personajes y que lleguen a emocionarte entre tanto ruido, a pesar de que se explican sus motivaciones y su toma de decisiones. Comprendes a los personajes pero están sumidos en una vorágine de sucesos tan apoteósicos que apenas queda espacio para que dos manos que se unen despierten en ti ternura.

 

Dicho esto hay coreografías y escenas de acción realmente impresionantes y muy disfrutables, como una pelea entre Zod y Superman en el aire y casi todos los planos en los que aparece Faora-Ul peleando, una auténtica amenaza con mayúsculas. En general, además de estar bien rodadas, las secuencias de enfrentamiento resultan muy espectaculares pero están tan hipertrofiadas y son tan desmesuradas que llega un momento en el que solo puedes pensar "esto es demasiado". Un claro ejemplo de que menos habría sido más, al menos en esta ocasión.

El hombre de acero es una una buena película, pero es mucho mejor su tráiler. ¿Por qué? Porque condensa los mejores momentos de la cinta, que se diluyen en el metraje completo entre edificios derribados, explosiones, naves y demás zarandajas. Flaco favor le hace en algunos momentos el montaje, que tiene que tirar de algunos recursos como el fundido a blanco en varias ocasiones porque no puede mantener el nivel de tensión dramático tan alto durante tanto tiempo (hasta la banda sonora parece quedarse sin aliento).

 

 

Y es que es la relación entre los personajes la que sirve de pegamento a las grandes obras maestras y justo es a lo que le habría venido bien prestar más atención a David S. Goyer en su guión junto a un buen recorte de la acción.

 

¿Qué ha sido de Lois Lane y del Daily Planet? Pues que, en esta cinta, han perdido toda su frescura y picardía (si bien se intuye que esa será la pimienta de El hombre de acero 2, ya en ciernes). Amy Adams tiene muy poco margen de maniobra debido a un guión que la ningunea totalmente, ¡lo que se han perdido! Solo muy al final introduce algún guiño este personaje que es pura dinamita: espero con ganas que lo exploten mejor en la próxima entrega de las aventuras de Superman.

Valoración

Snyder te atrapa cuando te habla del pequeño Clark pero te deja frío como un témpano cuando exhibe lo que pueden hacer los fuegos de artificio. Tan despampanante como excesiva, El hombre de acero reinventa totalmente al héroe.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Nunca has visto volar a Superman así. La cinta es muy fresca e incorpora muchas novedades.

Lo peor

La falta de equilibrio, la hipertrofia de efectos especiales y la desaprovechada Lois Lane.