Análisis

Crítica de Insensibles

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Insensibles un brillante cirujano necesita con urgencia un transplante de médula, lo que le lleva a buscar a sus padres biológicos como única salida para poder sobrevivir. Pronto descubre que su verdadero origen está en un grupo de niños que padecían una curiosa enfermedad: eran inmunes al dolor físico.2012 - DIRIGIDA POR: Juan Carlos Medina - PROTAGONIZADA POR: Àlex Brendemühl, Juan Diego, Tómas Lemarquis, Derek de Lint, Ramon Fontserè, Silvia Bel, Félix Gómez, Bea Segura, Lluís Soler e Irene Montalà. Estreno en España: 14 de junio 2013.

El Festival de Cine Fantástico de Madrid, Nocturna, rescata esta noche una interesante cinta que se estrenará en cines el próximo 14 de junio, de la que os ofrecimos esta crítica a propósito de su estreno en el Festival de Cine de Sitges.

Podréis verla en los cines Palafox en el pase de esta noche a las 21:30 como parte de la Sección Oficial de Nocturna 2013, así que os dejamos con el análisis:

Insensibles, la película de Juan Carlos Medina no puede arrancar de una forma más sugerente en el plano visual. Dos niñas juegan junto al fuego cuando una de ellas prende su brazo en llamas ante los ojos de su amiga. No siente dolor ni se quema, así que invita a su compañera a que pruebe la experiencia, a pesar de que sus padres se lo hayan prohibido. Ya podéis imaginar el fatídico final de esta breve presentación de uno de los personajes cuya vida iremos siguiendo en la película.

¿Es el dolor es lo que nos hace humanos? Una de las claras funciones biológicas de que experimentemos esa sensación es que podemos protegernos, pero ¿qué pasa cuando este mecanismo no funciona? Los médicos que se encargan de un grupo de niños insensibles al dolor físico desde finales de los años 30 lo tienen muy claro: son un peligro para ellos mismos y para los demás.

Un reparto espléndido

Àlex Brendemühl protagoniza una historia en la que tendrá que internarse en lo más profundo de su pasado para conseguir desentrañar cuál es su verdadera procedencia. El hombre que lo crió como su hijo no es otro que Juan Diego, atormentado por recuerdos con los que apenas consigue convivir. Será él quien consiga alcanzar uno de los puntos álgidos de la película cuando describa cuándo experimentó por primera vez el auténtico horror.

Los momentos que suscitan más emotividad provienen sin duda de la excelente ejecución de los intérpretes, tanto los adultos como los jóvenes entre los que hay que destacar a los excelentes niños que dan vida a Inés (Liah O'Prey) y Benigno (Ilias Stothart) y a Tomas Lemarquis que se enfrentó hasta a ocho horas de maquillaje para convertirse en un ser envejecido que además debía defender su papel sin usar ni una palabra.

Un marco inigualable

En Insensibles, la cautividad es el cauce por el cual un niño llamado Benigno verá truncada su infancia siendo privado del calor de un hogar. Las escasas pero sugerentes localizaciones permiten hilvanar una serie de imágenes sugerentes e inquietantes como aquella con la que se ha publicitado la película que muestra al niño amordazado.

¿Memoria histórica? Los excesos del guión

No se me ocurre una manera más desatinada de describir Insensibles que articulándola como un conato de recuperación de la memoria histórica. Aunque hay ciertos acontecimientos históricos que se utilizan como engranajes narrativos, encontrar en ellos siquiera un atisbo de realidad es totalmente desacertado.

En el fondo reposan los ecos del rapto de niños, del enfrentamiento de la Guerra Civil o de la Segunda Guerra Mundial, pero la película de Juan Carlos Mediana no pretende centrarse en esos temas (ni siquiera ser mínimamente fiel a la realidad) sino que tiene un corte muy distinto, centrándose en un tema que no suele explotarse en el cine: la paternidad. Es la relación padre-hijo la que verdaderamente hace girar la rueda argumental cerrando incluso la película con ciertos elementos de su mismo arranque.

Los problemas del guión de Medina y Berdejo (autor también de los libretos de la saga [Rec] o de películas como Imago mortis) provienen del exceso. Ciertas secuencias son exageradas a conciencia con el afán de causar un mayor impacto en el espectador, pero resultan ser "demasiado": demasiado evidentes o demasiado fantásticas o demasiado increíbles.

No obstante, el pretexto argumental de Insensibles consigue tener en vilo al espectador hasta el final gracias a los flashbacks que van desarrollando la historia de los niños e incluso plantea cuestiones de lo más interesantes. ¿Puede enseñarse qué es el dolor aunque no pueda sentirse? ¿Es el sufrimiento lo que nos permite desarrollar empatía hacia los demás? 

Valoración

Notable debut de Juan Carlos Medina que presenta una historia a la que le falta empaque al final, pero que cuenta con un gran reparto y un conflicto de lo más interesante: ¿puede desarrollar empatía alguien inmune al dolor?

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

La dirección artística y la fotografía apoyan con destreza la evolución de los personajes.

Lo peor

Las referencias a la Segunda Guerra Mundial resultan forzadas aunque sirven como recurso narrativo.