Malas madres
Análisis

Malas madres - Crítica de la nueva comedia de Mila Kunis

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Malas madres (Bad Moms), la nueva comedia de Jon Lucas y Scott Moore con Mila Kunis Kristen Bell, Jada Pinkett Smith y Christina Applegate. En cines a partir del 29 de julio.

Llegas a los treinta y te ves casada y con dos hijos, corriendo de un lado para otro para no llegar tarde y pretendiendo ser la madre perfecta, ¿os suena?

Bueno, quizás no os duela en carne propia pero tendréis ejemplos cerca de personas que trabajan, cuidan de sus pequeños monstruitos, sacan adelante un hogar y tratan de hacerlo lo mejor posible con una sonrisa en la cara... Ése es el personaje de Mila Kunis en Malas madres.

Los artífices de los guiones de la saga Resacón en Las Vegas Jon Lucas y Scott Moore, le proponen un respiro a esas madres y, de paso, las desmelena bastante gracias a un personaje peleón: el de Kathryn Hahn.

Pero es que nos proponen todo un abanico de mamás entre las que hay un poco de todo: la que pasa de todo, la que tiene una familia numerosa y un marido respondón... Pero entre los grandes aciertos de la película está el de la pluralidad. Vale, utilizada para introducir la comedia, pero se alude a madres lesbianas, divorciadas, perfeccionistas, pijas, cutres... ¡Nadie se queda fuera! Y adivinad: ninguna es perfecta.

Malas madres

En cierta manera, con todos sus defectos (ese inevitable regustillo a cuento de hadas del final para dejarnos "contentos", por ejemplo), es una carta de amor hacia la figura materna y una reivendicación de su independencia más allá de la familia. Sí, amigos, las mamás tienen sexo, expectativas en la vida, metas y sueños que no incluyen de forma única criar a unos hijos con valores y que sean en el futuro buenas personas. Eso empieza por hacerlos responsables de sus propias decisiones, consecuentes y sanos, pero no es más que el principio.

Una madre es la persona con la que puedes ser tú mismo al 100% sabiendo que te va a querer de forma incondicional, la que se pone nerviosa contigo cuando esperas el resultado de una prueba, la que te mataría a collejas cada vez que te equivocas pero te recoge siempre entre sus brazos...

La historia destila una gran humanidad aunque también se va por los derroteros de las películas de adolescentes estirando un poco el chicle hacia las treintañeras.

Malas madres

En el elenco sorprende ver a Jada Pinckett-Smith como una madre pija (después de su paso por Gotham) y sobre todo a Mila Kunis en el rol principal. No porque se mueva mal en el terreno de la comedia, ya demostró sus habilidades en Ted o El hombre más enfadado de Brooklyn, sino porque su aspecto es tan juvenil que no aparenta en absoluto los 33 años que tiene ni consigue trasladar al espectador ese cansancio vital de una madre realmente saturada (creedme porque de vez en cuando veo a una en el espejo).

Con todo, la finalidad de Malas madres, ser un producto entretenido, fresco, simpático y a ratos descarado, la consigue. Entre las mejores secuencias de Malas madres aquellas en las que las madres más desbarran: la del supermercado o el momento "pene" en el baño son tan surrealistas que consiguen destrozar de forma iconoclasta el estereotipo de ama de casa.

Malas madres

Al menos, nos sacude los prejuicios y alguien habrá quien mire a su madre después con otros ojos: viendo a la persona que hay detrás del rol de mujer protectora que tenemos grabado a fuego. El epílogo es enternecedor en ese sentido, mostrando la relación de las principales actrices con sus madres reales.

Valoración

Reivindicando las malas decisiones de la maternidad. Comedia fresca y divertida, sin mayores pretensiones, que al final sirve para homenajear de forma gamberrilla a las madres.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

La humanidad de la propuesta y el epílogo en el que las actrices dialogan con sus madres recordando que también cometieron errores.

Lo peor

Mila Kunis no da el perfil de mujer que necesite reinventarse, ¡es demasiado joven! Aún así, hace un buen trabajo.

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