Análisis

Mighty No. 9 - Análisis

Por José L. Ortega
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Versión comentada: PS4

Después de mucha incertidumbre, por fin está disponible Mighty No. 9, que llega dispuesto a convertirse en el heredero espiritual de Mega Man por obra y gracia de su creador: Keiji Inafune.

El desarrollo de Mighty No. 9 ha sido complicado, mucho más de lo que parecía en sus inicios allá por 2013, cuando consiguió obtener la financiación necesaria a través de Kickstarter apenas un par de días después del comienzo de su campaña. Los fans apoyaron a Keiji Inafune, creador de Mega Man, en este nuevo proyecto destinado a erigirse en el sucesor espiritual de uno de los títulos más icónicos de la industria del videojuego.

 

 

De hecho, se sobrepasó con creces el mínimo de dinero necesario para la creación de Mighty No. 9, por lo que con el superávit del 400% se pudo trasladar el juego a numerosas plataformas, además de ofrecer nuevos contenidos y escenarios para la aventura. Tanto apoyo por parte de los usuarios era un extra de presión para Inafune y para todo el equipo de Comcept. Quizás por eso ha habido tanta incertidumbre durante estos años, sobre todo debido a los numerosos retrasos que ha sufrido el título.

 

Pero finalmente Mighty No. 9 ya está aquí. Una propuesta que pretende homenajear a los clásicos de los ochenta y de satisfacer a los amantes de lo retro, aderezando sus buenas intenciones con un apartado técnico repleto de color. ¿Habrá conseguido estar a la altura?

 

Aunque no es demasiado importante, Mighty No. 9 tiene una historia que sirve como contexto para acompañar a lo que verdaderamente importa, que es ir superando los diversos niveles que nos propone. El protagonismo recae en Beck, la novena unidad de un robot de combate y la única que no ha sido afectada por un virus en las máquinas de todo el mundo. El objetivo, por supuesto, no es otro que el de tratar de detener al resto de compañeros mecánicos que han iniciado una rebelión controlados por el villano de turno.

 

 

Como decimos, Mighty No 9 a las propuestas de hace un par de décadas, especialmente en Mega Man, obra que encumbró a Inafune al olimpo del sector. Tenemos ante nosotros un plataformas 2D de scroll lateral en el que lo frenético y la habilidad se conjugan en uno solo, obligándonos a demostrar de forma constante nuestra pericia a los mandos haciendo frente a todo tipo de enemigos y a un diseño de escenarios que, en ocasiones, son bastante puñeteros. Y lo son debido a la simpleza de su diseño, hecho que nos ha decepcionado especialmente si tenemos en cuenta quién está detrás del proyecto.

 

Mighty No 9, debido a sus reminiscencias de obras del pasado, trata de hacer que nos sintamos como en casa desde sus primeros compases, haciendo uso de la sencillez de su propio concepto. Basta con dar saltos y disparar de forma constante a todo lo que se mueve, unas mecánicas que pueden ser tremendamente efectivas precisamente debido a su simpleza, pero que resultan incapaces de transmitir mucho más allá de lo que proponen y que nos dejan con ganas de más, quizás por las expectativas generadas.

 

 

Todo se centra en superar los continuos retos en forma de enemigos o de trampas repletas por el escenario, como zonas electrificadas o con vacíos su ejecutamos mal el salto. Los combates son poco efectistas, quizás debido a que solo podemos disparar en dos direcciones, lo que resta verticalidad y profundidad a la obra, aunque lo trata de compensar de varias formas, como instándonos a realizar embestidas a enemigos tras asestarles unos cuantos impactos para así obtener más extras o recompensas.

 

El uso de los power-ups es bastante peculiar en Mighty No 9, ya que tanto su presencia como su duración son bastante limitados. Por momentos tendremos potenciadores de fuego o de protección, pero los más destacados son los que obtenemos tras derrotar a otros Mighty, que temporalmente permiten a Beck desde poseer brazos magnéticos para poder alcanzar lugares inaccesibles o incluso convertirse en tanque para pasar por los lugares más fácilmente. Quizás un uso más continuado de estas opciones le habría aportado de una mayor mordiente a la aventura.

 

 

Las diversas fases en las que se desarrolla la campaña de Mighty No 9, que nos llevará de tres a cinco horas completarla, sigue unos estándares muy establecidos. Aunque no sea un adalid de la dificultad, es un título bastante exigente que nos pone a prueba constantemente, y en el que contamos con un número de vidas determinado que, si las perdemos, nos obligará a comenzar la misión desde el principio. Un pequeño despiste puede acabar en disgusto. Sin olvidar los clásicos jefes finales de fase, cuyas batallas ofrecen altibajos de diseño. Los hay realmente fantásticos que incluso homenajean a clásicos como Pong, pero otros son verdaderamente planos y se limitan a batallas en un espacio reducido que nos obligan a machacar botones de forma constante.

 

Quizás las virtudes de Mighty No 9 estén centradas en otros derroteros. Puede que no sea el producto más fresco de los últimos años, pero sí tiene muchas opciones para exprimirse al máximo, especialmente para aquellos amantes de los speedrun, ya que el desarrollo de las fases insta a que se completen a toda velocidad, e incluso hay logros/trofeos que recompensan por completar la aventura en tiempo récord. Una costumbre clásica de otros tiempos que parece haberse perdido, y que se agradece que retomen. Por supuesto, para aumentar la vida del juego también ayuda el Nueva Partida +, que añade más dificultad para aquellos que quieran ponerse a prueba. Sin olvidar otras modalidades, como los desafíos o un apartado online de para dos jugadores en los que se deben combinar las habilidades de Beck con las de su aliada Call para superar diversos retos especiales.

 

 

Visualmente, Mighty No 9 es cumplidor, y destaca por su amplio colorido y por la diversidad de sus escenarios, a pesar de que como hemos dicho antes, su diseño es poco profundo y simplista. También hay alguna que otra ralentización leve -hemos jugado en la versión de PS4- pero afortunadamente no son demasiado continuadas. Pero salvando esos detalles, contamos con un apartado que luce fantástico en líneas generales. Por cierto, por si alguien dudaba de ello, el juego está perfectamente subtitulado al castellano.

 

Mighty No 9

Valoración

Mighty No. 9 es un título entretenido, destinado a un público muy concreto que sepa valorar lo que quiere ofrecer, que no es otra cosa que un homenaje a los 8 y 16 bits, especialmente a Mega Man. Aunque un par de retoques le habrían venido bien.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Ideal para speedrunners. Apartado visual cumplidor.

Lo peor

El diseño de niveles. Poca verticalidad. Alguna ralentización.

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