Análisis

Need For Speed - Análisis para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

Después de su paso por PS4 y Xbox One, ya tenemos aquí el análisis de Need For Speed para PC, el reseteo de una de las franquicias de conducción más populares de todos los tiempos.

Esta vez ha sido el estudio Ghost el encargado de dar vida a una nueva entrega de Need For Speed en la que predominan el tuning y el drifting como principales actores. Este es un juego que prometía mucho antes de llegar en el mes de noviembre a consolas y que lamentablemente contaba con algunos fallos que han lastrado mucho su jugabilidad.

Ahora repasamos lo que nos ofrece la versión de PC de este auténtico arcade que nos ofrece meternos de lleno en el mundo de las carreras ilegales y las “pandillas” que se mueven entorno a este mundo.

A la saga Need For Speed le tengo un gran cariño, sobre todo porque me trae unos excelentes recuerdos, la primera vez que lo jugué fue hace ya nada menos que 22 años, en una consola 3DO de Panasonic donde me quedé sencillamente alucinado al ver un juego con esos espectaculares gráficos 3D que nos metían de lleno en el tráfico de una autopista fotorrealista y que hacían añicos los anteriores títulos de conducción que habíamos visto hasta entonces.

Ahora este Need For Speed llega a PC después de un paréntesis en el que no hemos tenido títulos de esta saga y en el que se han volcado en crear un título lo suficientemente impactante como para que sea digno de la franquicia a la que pertenece.

Bienvenido a Ventura Bay

Need For Speed brilla por su altísimo nivel técnico y por los medios que EA ha invertido en crear un juego con una sólida historia detrás que nos acompañe según vamos evolucionando en el juego. Una vez que pulsamos empezar a jugar en el menú de inicio de Need For Speed nos metemos de lleno en una “película” protagonizada por nosotros mismos que nos va a llevar por los bajos fondos de la ciudad y a conocer a muchos amantes de la velocidad y las carreras ilegales.

Este Need For Speed ha optado claramente por una línea Underground que explota el tuneo de nuestros coches como principal hilo conductor de su historia. Esta comienza conociendo a los principales personajes que nos acompañarán en Ventura Bay, y que nos darán una calurosa bienvenida. Nada más comenzar tendremos que realizar alguna prueba para demostrarles a nuestros nuevos amigos que merecemos formar parte de sus exclusivos clubs de carreras ilegales.

En todo el juego, desde su comienzo, nos acompañan una serie de cinemáticas de acción real de mucha calidad, que podrían formar perfectamente parte de una película de Hollywood si tenemos en cuenta la calidad con la que está rodada. Uno de los aspectos más sorprendentes es como han conseguido integrar en todo momento dentro de estas escenas de acción real nuestro garaje con los coches que tenemos a nuestra disposición en cada momento. Este efecto está a la altura del resto del juego e integra de forma asombrosa y con un resultado deslumbrante nuestros coches virtuales dentro de un mundo real sin que se note demasiado, algo que dice mucho de la tremenda calidad técnica de este juego, una calidad técnica liderada por el motor FrostBite 3 del que luego hablaremos más detenidamente.

Una vez hemos conocido a nuestros nuevos compañeros de pandilla lo primero es elegir nuestro nuevo coche. Como es lógico empezaremos por modestos coches hasta alcanzar a los súper deportivos.

La ciudad donde nunca se pone la luna

Una de las cosas que más llaman la atención de este Need For Speed es que en Ventura Bay nunca es de día, o a menos plenamente. Es una ciudad en la que siempre correremos de noche, salvo en algunos momentos donde se dejan ver algunos rayos de sol para después volver a la oscuridad total. Evidentemente EA ha querido profundizar en el tema de las carreras ilegales obligándonos a hacerlas con total nocturnidad.

Una vez que tenemos nuestro coche es hora de explorar Ventura Bay para descubrir que se trata de una ciudad enorme y para familiarizarnos con la forma de jugarlo. En este aspecto hay que decir que Need For Speed no innova absolutamente en nada y nos ofrece un juego con unas mecánicas muy manidas y vistas en este género e incluso en la propia franquicia. Mientras conocía los conceptos básicos del juego tenía la sensación de estar jugando de nuevo al tutorial de aquel Burnout Paradise de 2009 que nos proponía también un mundo abierto en una ciudad donde podíamos competir en multitud de pruebas.

Aquí la fórmula es la misma, ya que una vez que hemos conocido a nuestros compañeros de fatigas recibiremos distintas llamadas de teléfono por su parte en las que nos ofrecerán participar en distintas pruebas de conducción. Need For Speed es en realidad una gran campaña de juego individual guiada a través de nuestros compañeros de pandilla.

Al igual que hacíamos en Paradise y en otros juegos de la franquicia todo se reduce a correr en los distintos eventos que hay desperdigados por toda la ciudad y en los que podemos entrar a participar pulsando un botón del gamepad en el momento preciso. Todas estas pruebas nos ofrecen normalmente retos a toda velocidad por las calles de Ventura Bay siguiendo el itinerario marcado de un punto A a un punto B o bien dando varias vueltas a un circuito urbano.

Además de estas carreras hay diferentes coleccionables que podemos recoger en muchos rincones de Ventura Bay y que nos permiten mejorar nuestro coche por ejemplo con las piezas de repuesto que se encuentran repartidas por toda la ciudad o con los donuts que también encontraremos en sus calles.

Algunas pruebas están limitadas a jugadores con un cierto nivel, porque en Need For Speed hay hasta 50 niveles de jugador distintos, que iremos desbloqueando completando pruebas y demostrando nuestras aptitudes de conducción. Podemos subir de nivel cuando hayamos acumulado la suficiente REP o reputación, que es el elemento que recolectaremos con nuestras acciones pilotando el coche.

Para aumentar nuestro REP y llegar antes al siguiente nivel hay muchas más cosas que podemos hacer y que no se limitan a ganar carreras. Nuestra forma de conducir es muy importante y puede darnos muchos de estos puntos. Al igual que en entregas anteriores y recordándonos una vez más a juegos como Burnout Paradise u otras entregas de Need For Speed, donde entonces ya había algunos elementos que nos llenaban el nitro como los derrapes, la conducción por el carril contrario, la destrucción de otros coches y otros muchos elementos de nuestro pilotaje que también tienen su recompensa en este Need For Speed. Esto quiere decir que aunque no estemos compitiendo oficialmente mientras vamos de un punto a otro de la ciudad podemos hacer méritos para alcanzar antes el siguiente nivel.

Need For Speed nos obliga a estar conectados, algo absurdo porque no necesitamos para nada la conexión, salvo que queramos retar a algunos de los jugadores reales con los que nos encontraremos por Ventura Bay. Este es el principal aspecto multijugador de Need For Speed que nos permite interactuar con otros pilotos, pero que la verdad no es que aporte demasiado al juego. En definitiva, la mecánica de juego de este Need For Speed no sorprende en absoluto y nos da la sensación de haber visto la mayoría de sus planteamientos en juegos anteriores.

El tuneo es la respuesta

Si por algo destaca Need For Speed es por su marcado carácter callejero. En las calles se compite no sólo para ser los primeros, sino también para que los demás nos vean y se queden embelesados de con nuestro coche. La personalización de nuestro buga es uno de los pilares de este Need For Speed. Tanto para mejorar su rendimiento como para hacerlo mucho más molón y atractivo que los demás coches. Para ello disfruta de un minucioso editor que nos permite personalizar cada centímetro del coche. Hay miles de combinaciones de colores, vinilos, llantas y todo tipo de accesorios para convertir nuestro coche en el más vistoso de las carreras ilegales. Este es el verdadero lugar donde podemos pasar horas creando una obra de arte sobre la chapa o las aleaciones de nuestro coche.

Aunque Need For Speed es un juego de un gran corte arcade, nos permite personalizar decenas de aspectos de la conducción de nuestro coche. Porque como es lógico, con el paso de los niveles podemos ir mejorando distintos aspectos técnicos de nuestro coche, y que tocan todas las partes mecánicas de este, como son filtros de aire, sistemas de combustible, árboles de levas, culatas, escapes, embragues, nitros, suspensiones, diferenciales, neumáticos.

Estos dos aspectos le dan una profundidad inesperada a este Need For Speed y nos permiten echarle muchas horas al coche cuando no estamos rodando por Ventura Bay.

Conducción arcade

Need For Speed no es un simulador al uso, para nada, el título de Ghost es un arcade puro y duro, donde la conducción a toda velocidad es lo único que importa, por encima del realismo. En esta versión para PC al menos hay posibilidad de utilizar el cambio manual y de disfrutar de una compatibilidad con diferentes volantes de la que antes no se podía disfrutar. Aparte de la dirección el freno de mano que nos va a ayudar a realizar largos derrapes.

Pero uno de los fallos más importantes de este Need For Speed es que en muchas ocasiones los derrapes no se desarrollan como esperamos, clavándose el coche en muchas ocasiones y girando sobre sí mismo hasta quedarnos prácticamente fuera de las carreras. Este es uno de los elementos más frustrantes del juego y al que no nos terminamos de acostumbrar.

Es una de las cosas que menos nos gustan, en general los coches se conducen bien, pero es extremadamente difícil hacerse con el control del vehículo en pleno derrape, lo que unido a una IA que sigue siendo tan frustrante como la vista en PS4 y Xbox One llevan el término arcade hasta el límite. No nos gusta nada que la potencia de los distintos coches no se adapte al desarrollo real de cada carrera. Hay muchos altibajos en una competición de inicio a fin, porque sin razón aparente nos encontramos con coches a los que es imposible dejar atrás por mucho que tengamos un coche potente y viceversa, hay momentos en los que parece forzada una ralentización de los demás coches para que no nos descolguemos de la carrera.

Esto último es una de las cosas que más me han sorprendido, porque no disponiendo de un mísero nitro, hemos sido capaces de alcanzar a nuestros competidores sin mucho esfuerzo. Da la sensación de que este Need For Speed tiene a igualar en todo momento el desarrollo de la carrera, ya sea a nuestro favor o en nuestra contra, dependiendo de la posición en que nos encontremos, y eso es algo que no nos ha gustado, porque una cosa es un desarrollo arcade y otra muy distinta adulterar el desarrollo de una carrera en pos de la emoción.

Apartado técnico

Sencillamente espectacular y deslumbrante. Os puedo asegurar que a nivel técnico hacía mucho tiempo que no veía un jugo de coches con esta calidad. Y no sólo hablo de la calidad de texturas o gráficos, sino que estos tiene un aspecto ultra real cuando estamos en marcha con nuestro coche, de hecho hay muchas capturas de las que os adjuntamos en el que la temperatura de la luz y los entornos nos dan la sensación de pertenecer a una foto real.

Los efectos de luz de la iluminación de la ciudad, los charcos, texturas del asfalto mojado, el dibujado del escenario en la lejanía y en resumen el aspecto de Ventura Bay son sobresalientes. Mención aparte para los coches que tienen un aspecto fotorrealista que gana muchísimos enteros en el garaje y en su integración con las escenas de acción real.

Además de estos excelentes gráficos se comporta muy bien, obteniendo tasas de frames muy altas a pesar de la gran calidad que destila y también a pesar de haber jugado con unos niveles de detalles muy altos, en un ordenador con procesador i7, 16GB de RAM y Nvidia GTX 770 de 2Gb.

Los demás detalles técnicos también rayan la perfección, como las escenas reales que encadenan toda la historia y que están facturadas con mucha calidad, así como la traducción y el doblaje perfecto del que disfruta el juego, junto con una banda sonora de primer nivel con artistas como Avicii, The Chemical Brothers o The Prodigy entre otros muchos artistas. El apartado técnico de Need For Speed es sencillamente alucinante.

Conclusión

Es una lástima que un juego tan bien hecho adolezca de unos planteamientos que en resumidas cuentas no aportan nada al género. Nos da la sensación de que este Need For Speed es un juego de desarrollo muy plano y que en muchas ocasiones no nos pica lo suficiente como para seguir progresando. Lo de la ciudad de noche por muy bien hecha que esté mola un rato, pero al final nos termina cansando. Es una ciudad sin vida, son peatones, con muy poco tráfico y además el poco que hay está conformado casi siempre por los mismos coches.

Si a todo esto le unimos una mecánicas de juego que ya veíamos en títulos de hace siete u ocho años y que han sido implementadas con mucha menos gracia, pues la cosa no mejora. Las pruebas son muy repetitivas y predecibles mientras que el comportamiento de los coches no responde en muchos momentos como debería. Nos da la sensación de que este Need For Speed es un juego que podía haber tenido un potencial brutal pero que finalmente se ha convertido en una caricatura de sí mismo.

Sin duda lo mejor de este juego es su apabullante aspecto técnico liderado por el motor Frostbite 3, las enormes posibilidades de personalización y el realismo que ofrecen las escenas de acción rodadas con actores reales, la integración de los coches virtuales dentro de estas escenas y la introducción en esta versión de PC de la compatibilidad con varios volantes junto con el cambiko manual. Todo ese aspecto sí que muestra un antes y un después en el género, pero tristemente su jugabilidad deja mucho que desear y termina siendo un juego bastante plano. Una pena, porque prometía mucho.

Valoración

Un reboot fallido, capaz de ofrecer el mejor apartado técnico que hemos visto en mucho tiempo con un desarrollo de juego monótono y que no transmite pasión, pero que ofrece algunas mejoras respecto su lanzamiento inicial

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Apartado técnico, escenas reales, tuneo, nuevo cambio manual, por fin es compatible con volantes

Lo peor

Nocturnidad infinita, IA poco realista, desarrollo plano, extremadamente arcade

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