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Análisis

Nioh para PS4 - Análisis del nuevo juego del Team Ninja

Por Borja Abadie
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Versión comentada: PS4

Fulminante como un tajo de katana llega el análisis de Nioh, action RPG desarrollado por Team Ninja para PS4 que bebe de la "fórmula Souls" de FromSoftware, dando lugar a un juego de samuráis con una dificultad aplastante. Adoptad una postura de combate, demostrad vuestro honor y que empiece el duel... ¡El análisis!

Llega el análisis de Nioh, el nuevo juego del Team Ninja. Su desarrollo se ha prolongado durante más de 10 años y el juego ha pasado de ser un "musou" a lo Dinasty Warriors en sus inicios a seguir los pasos del exitoso Dark Souls. A simple vista son juegos casi calcados: combates en los que la barra de cansancio es fundamental, experiencia que perdemos al morir y debemos intentar recuperar, altares en los que recuperar pociones y guardar partida que resucitan a los enemigos, elevada dificultad en cada enfrentamiento y un largo etcétera.

Pero Nioh tiene personalidad propia. Por un lado están la historia y la ambientación. Nosotros controlamos a William Adams, un inglés que viaja a Japón para recuperar algo que el antagonista del juego le ha arrebatado (lo resumo así para evitar spoilers). El personaje está inspirado en el auténtico William Adams, que al igual que el protagonista de Nioh, fue el primer samurái occidental de la historia. El argumento gira en torno a las batallas entre los distintos clanes nipones, aunque el juego está plagado de elementos fantásticos. Hay muchas más escenas cinemáticas y diálogos que en la obra de FromSoftware aunque, a decir verdad, siguen resultando más clarificadores los textos que acompañan a determinados ítems o descripciones de lugares.

La ambientación es sencillamente soberbia. Visitamos montones de lugares del Japón de 1600, embarcado por aquel entonces en una cruenta guerra. Las poblaciones, los personajes o las armas y vestimentas están recreadas de un modo realista y a la vez fantástico que resulta tremendamente atractivo. Y aquí encontramos una de las grandes diferencias con su saga madre: el “looteo” de armas y equipamiento. Hay cientos y cientos de objetos de equipo que, como en la saga Diablo, obtenemos al azar al acabar con los enemigos. 

Un sistema de rareza por colores nos ayuda a determinar qué objetos son mejores, además de las ventajas y atributos que nos otorga cada pieza. Las armas cuerpo a cuerpo están divididas en espadas, katanas, katanas dobles, lanzas, hachas y kusarigamas (una hoz con cadena típica de Japón). Pero hay mucho más, como los artilugios ninja tipo shurikens, kunais, etc... que podemos lanzar a nuestros enemigos hasta magias elementales o venenos. El abanico de armaduras también es sorprendentemente variado y el diseño de todas es tan atractivo que siempre estamos deseando encontrar nuevo equipo y coleccionarlo.

En el herrero podemos subir de nivel nuestras armas, forjar nuevas, etc... pero lo que más nos ha gustado es la posibilidad de dar el aspecto que prefiramos a un arma determinada. Así, si tenemos un arma de un nivel muy alta, con unas ventajas geniales pero con un aspecto común o del que simplemente estamos cansados, podemos mantener las estadísticas y cambiarle el aspecto por el de nuestro arma favorita. Lo mismo se aplica para las piezas de armadura. Es un detalle que no entiendo como no se aplica en todos los juegos de rol. No hay nada peor que verse a obligado a usar el mismo arma durante horas por el sólo hecho de ser la más potente cuando puede no ser la que más nos gusta.  

Nioh - Análisis

El sistema de combates de Nioh es espectacular, con una variedad de golpes y situaciones muy similares a los de la saga Dark Souls, pero con más posibilidades, golpes y magias disponibles que en los juegos de FromSoftware, superándolo con creces. Es ahí donde más se nota la mano del Team Ninja, padre de la saga Ninja Gaiden. Disponemos de tres posturas (alta, media y baja) para utilizar cada arma, lo que cambia el tipo de golpes y el tiempo que tardamos en ejecutar cada uno de ellos. Así, la postura alta hace más daño, pero tarda más en ejecutar cada movimiento. La baja nos permite esquivar con más rapidez y podemos realizar muchos más ataques, lo que puede venirnos de perlas para determinados enemigos aunque con cada ataque hagamos menos daño.

El sistema de mejoras de las armas está muy bien elaborado. Por un lado mejoramos los atributos del arma en cuestión usándola, lo que se denomina familiaridad. Pero lo mejor es que, a medida que completamos determinados desafíos (por ejemplo matar a un número de enemigos con una lanza, aunque hay decenas y decenas de ellos) obtenemos puntos de samurái, de ninja o de magia, que luego podemos invertir en desbloquear mejoras y nuevos golpes en los árboles de habilidad de cada tipo de arma. Al principio podemos ejecutar combos sencillos pero luego el repertorio es realmente completo: golpes sigilosos, esquives por encima de nuestro enemigo, ataques desde la pose de protección o hasta parar la espada enemiga con las manos como en una peli de Akira Kurosawa, entre otras muchas opciones. 

También contamos con armas a distancia, como el arco, los cañones de mano o los arcabuces, que pueden sacarnos de más de un apuro en los combates. Y no podemos olvidarnos de nuestro espíritu guardián, unos animales mágicos que nos otorgan mejoras pasivas y una magia especial muy poderosa, que podemos desatar una vez que hayamos rellenado el típico medidor atacando a nuestros rivales. Hay montones y montones de ellos, por lo que el repertorio final sumando todas estas posibilidades es casi abrumador.

Nioh - Análisis

Además, cada enemigo, del más pequeño al más temible puede suponer un quebradero de cabeza y hasta nuestro pasaporte a la tumba. Especialmente los yokai (no confundir con los adorables Yo-Kai Watch), los temibles demonios del folclore japonés, que pueblan los escenarios para ponernos las cosas aún más difíciles que los rivales humanos que encontramos. Tampoco pueden faltar las batallas con jefes finales al final de cada misión, que resultan tan difíciles y desafiantes como gratificantes cuando nos alzamos con la merecida victoria. Luego están las tumbas de otros jugadores de Nioh y de personajes no jugables. Al acercarnos a una tumba podemos ver la posible recompensa que nos espera si lo derrotamos, así como el nivel, lo que resulta tremendamente útil a la hora de decidir si queremos o no afrontar el combate. 

Es posible superar todos los peligros a los que nos enfrentaremos en solitario, pero hay combates y situaciones que harán sudar incluso a los jugadores más experimentados. Por suerte, en Nioh también podemos invocar a otro jugador para que nos eche un cable acercándonos a un altar y ofrendando un poco de sake (un ítem). Algún jugador anónimo se nos unirá pero es que también podemos poner una contraseña en caso de que queramos jugar con un amigo. Incluso podemos adscribirnos a un clan (uno de los que se enfrentan en el juego no clanes online) y luchar por auparlo al número uno del ranking. Y, por supuesto, no faltan toda clase de gestos para comunicarnos. Porque la educación online también es importante, y nada como una reverencia para ganarnos la confianza de otro jugador.

Nioh está dividido en misiones, algo que puede parecer peor que un mundo abierto pero que le da un ritmo mucho más animado al juego. Además, las misiones principales suceden en escenarios enormes llenos de caminos secundarios, recovecos y secretos con lo que tenemos lo mejor de ambas estructuras de juego. Cada región del juego tiene varias misiones disponibles, tanto principales como secundarias, además de un punto inicial desde el que podemos acceder al herrero, el santuario, el dojo de entrenamiento, etc...

La historia principal lleva unas 40-50 horas y además es muy rejugable. Técnicamente no es puntero, aunque sí muy fluido y sólido en todos sus aspectos (más aún en PlayStation 4 Pro), pero la dirección artística está tan cuidada que compensa de sobra el que no estemos ante un portento gráfico. Eso sí, hay que destacar también los tiempos de carga, y no porque sean largos, todo lo contrario. En un juego con esta dificultad, en el que morimos tantas y tantas veces, resulta un engorro que los tiempos de carga para volver al punto de control sean largos. En Nioh la carga inicial de cada nivel no es muy larga pero es que el clásico "retry" se carga a una velocidad pasmosa, al menos en PS4 Pro.

La parcela sonora, por su parte, es notable, con efectos sobresalientes y voces en japonés e inglés que nos meten de lleno en la experiencia, aunque la banda sonora tiene poca presencia. Una trama complicada pero muy interesante termina de redondear una aventura que, si no tuviese un desarrollo tan parecido a los Souls sería incluso más sobresaliente de lo que ya es. Por suerte, Nioh introduce suficientes novedades para ser único, y gracias a su sistema de combates y de “looteo”, tremendamente adictivos, y una dirección artística soberbia, es uno de los action RPG más importantes del año.

Valoración

Team Ninja ha tomado la fórmula de Dark Souls y la ha mejorado en algunos aspectos, que no es poca cosa.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Enormes posibilidades del sistema de combates y “looteo”. La dirección artística.

Lo peor

En momentos es demasiado parecido a la saga Souls. Banda sonora con poca presencia.

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