Análisis

Review del reinventado Medal of Honor

Por Sergio Gracia
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Este año el campo de batalla está más al rojo vivo que nunca gracias a la aparición de tres de los FPS más esperados: Battlefield Bad Company 2, Call of Duty Black Ops y Medal of Honor. De este último es del que vamos a hablar a continuación.  

Medal of Honor supone el reinicio de una de las sagas más memorables del género, y Electronic Arts ha puesto toda la carne en el asador para conseguir un buen título que no desmerezca a sus predecesores. En esta ocasión, se ha hecho especial hincapié en el multijugador, que pretende competir directamente con el fantástico Call of Duty Modern Warfare 2 (a falta de probar lo que nos espera con Black Ops) y, de hecho, se nota que este nuevo Medal of Honor bebe directamente de la fuente del éxito del último gran juego de Infinity Ward.

Pero... ¿conseguirá estar a la altura de uno de los juegos más vendidos de la historia?

La fórmula Call of Duty funciona

Es absurdo negar que Call of Duty Modern Warfare creó un precedente en el género de los FPS gracias a su jugabilidad y ambientación, su forma de narrar la historia y los espectaculares eventos que tienen lugar a medida que avanzamos... y es igual de absurdo negar que Medal of Honor ha querido aprovechar esta fórmula que tan bien le ha funcionado a Activision.

En Medal of Honor nos meteremos en la piel de cuatro grupos de élite, o Tier 1, del ejército estadounidense, y tendremos que llevar a cabo las misiones más peligrosas y delicadas que se nos encomienden. La historia del juego transcurre durante el año 2002, en pleno conflicto de Afganistán, por lo que tendremos a nuestra disposición la última tecnología en armamento para llevar a buen puerto nuestra ofensiva.

Durante el transcurso de la historia nos encontraremos con misiones y lugares bastante diversos (montaña, bosques, ciudades...), pero si lo comparamos con su competidor directo actual, Call of Duty Modern Warfare 2, tal vez lo encontremos algo escaso en cuanto a variedad de situaciones. Aún así, la diversión está asegurada y más si disfrutaste con el título de Activision. Eso sí, se echa de menos algo más de originalidad en ciertas misiones o momentos clave de la aventura: a veces no podremos evitar pensar en que "esto ya lo je visto en Modern Warfare".

La jugabilidad también ha sufrido una mejora considerable con respecto al último juego de la saga, Medal of Honor Airborne (aunque, en general, está muy por encima de Airborne). Nos encontramos ante un FPS mucho más dinámico, con más posibilidades y con un factor team-play muy potente. Esto queda patente no sólo en el modo de un sólo jugador, sino también, y de forma mucho más notable, en el multijugador.

Se ha querido conseguir un multiplayer competitivo y atractivo donde el jugador sienta que, de alguna forma, avanza conforme juega más y más partidas. ¡¡Vamos!!, lo que ya pudimos ver en Call of Duty Modern Warfare pero añadiendo algunas novedades .

Así, en ciertas misiones podremos manejar vehículos, y la variedad en modalidades de juego van desde los más típicos escaramuza o asalto hasta el novedoso modo misiones de combate, en el que tendremos que ir alcanzando varios objetivos para avanzar por el campo de batalla. Sin duda, el modo multijugador de Medal of Honor es su punto fuerte, y estamos seguros de que proporcionará horas y horas de diversión para los fans de la saga o, sencillamente, los amantes de los FPS.

Medal of Honor pasa por quirófano

Esta nueva entrega de la saga Medal of Honor no sólo deja atrás la ambientación de la Segunda Guerra Mundial, que tan buenos resultados le ha dado a lo largo de los años, sino que también sufre un lavado de cara más que necesario en su apartado gráfico.

Cuando nos paramos a contemplar Medal of Honor, artísticamente hablando, nos damos cuenta de que el trabajo realizado es sencillamente bestial. Escenarios detallados hasta el más mínimo detalle, una ambientación espectacular, un diseño de niveles bastante digno... pero lo curioso llega con la diferencia de motores en los dos modos de juego, single player y multiplayer.

Para el primero se hizo uso de una versión bastante modificada del explotadísimo Unreal Engine 3 y el resultado es más que aceptable. Pero lo mejor llega sin duda cuando accedemos al multijugador y contemplamos la espectacularidad del motor Frostbite de DICE... ¡así da gusto participar en una guerra virtual!

Pero como sabréis, cada vez que, por un motivo u otro, se entra en quirófano, siempre hay algo que puede salir mal, y con Medal of Honor no iba a producirse una excepción. En algunos momentos del juego y, aunque en su mayor parte la partida transcurrirá de forma bastante fluida, nos encontraremos con bajones que rozan los 20 frames por segundo (en la versión PC), lo que, como os imaginaréis, resulta bastante molesto y más cuando te encuentras en mitad de un intenso combate.

Ahora bien, cuando hablamos del apartado sonoro de Medal of Honor toca quitarse el sombrero. La música nos acompañará a la perfección y en todo momento a lo largo del juego, y servirá como complemento para potenciar aún más la buena ambientación que nos han preparado los chicos de Electronic Arts. Gracias a los efectos de sonido (disparos, explosiones, comunicación por radio...) nos sentiremos realmente inmersos en la acción que nos propone el juego.

Un buen juego... pero capaz de mucho más

En definitiva, este nuevo Medal of Honor supone un gran paso para la saga y, sin duda, una buena apuesta para el reinicio de la franquicia de Electronic Arts, pero no podemos evitar tener la sensación de que se podría haber hecho algo mejor. Sabemos que las comparaciones son odiosas, pero en esta industria es lo que toca y es la mejor forma de hacernos una idea más clara de lo que nos ofrece un título.

Si comparamos Medal of Honor con Call of Duty Modern Warfare 2, debemos decir que es éste último quien se lleva el gato al agua en algunos aspectos como la jugabilidad o la inmersión en el juego... ¡¡pero ojo!!, con esto no queremos decir que Medal of Honor sea un mal juego. Sólo que si Call of Duty Modern Warfare 2 no existiera, tendríamos otra percepción y, seguramente, esta sería mejor.

Estamos ante un gran título que puede ofrecer muchas horas de diversión y entretenimiento, y más, como ya hemos dicho, gracias a su modo multijugador. Y es que tal y como ha quedado Medal of Honor, Electronic Arts tiene una buena base para que, en un futuro que esperemos no sea muy lejano, nos deleite con nuevos cambios y mejoras. Y, lo más importante, que aprendan de los errores, pocos en este caso.

Valoración

El renacimiento de Medal of Honor es una buena noticia. El juego es divertido, aunque en ocasiones echamos en falta algo más de originalidad y un modo historia más cuidado.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Su modo multijugador ofrecerá horas de entretenimiento a los más competitivos.

Lo peor

En ocasiones se echa en falta algo más de variedad en las misiones del 'single player'.