Shaolin Soccer
Análisis

Shaolin Soccer - Crítica de la película de fútbol y kung-fu

Por Jesús Delgado
-

Shaolin Soccer fue una película atípica de principios de la década pasada. Esta película hongkonesa de Stephen Chow se inspiró en Campeones: Oliver y Benji (Capitán Tsubasa) y ya está disponible en Netflix.

Shaolin Soccer se estrenó en 2001 originalmente en Hong Kong y fue la película que hizo internacionalmente famoso al director y guionista Stephen Chow, quien por cierto también realiza el papel protagonista de esta cinta. Sin embargo, a España aún tardaría unos diez años en llegar, a pesar de que durante mucho tiempo fuera una película de culto, reservada a ciertos circuitos.

¿Pero qué es lo que hizo famosa a Shaolin Soccer? Básicamente su premisa. Y es que esta película era como ver en acción real la serie Campeones: Oliver y Benji.  No en vano, tiempo después, Stephen Chow admitiría que Captain Tsubasa (nombre original del manga y del anime) era su inspiración para el desarrollo de esta película. Y es que las aventuras futboleras de Tsubasa (Oliver) y los suyos fueron un programa de éxito en la ciudad china durante los años noventa, influyendo a toda una generación. 

¿Te gustaba Campeones? ¡Pues entonces no debes dejar de recordar sus mejores partidos!

Shaolin Soccer partía del encuentro entre un futbolista retirado y caído en desgracia y un curioso practicante de kung-fu, con más pájaros en la cabeza que pies en el suelo. Uno veía potencial futbolero en el otro y ambos se dedicaban a reunir a los antiguos hermanos shaolin del segundo para formar un equipo tan improbable como invencible que combinaba las mas punteras técnicas futbolísticas con las mas arcanas tradiciones marciales.

Con esta base, Shaolin Soccer ofrecía una historia que recordaba enormemente al manga, con partidos que eran hipérboles en sí mismas, un desarrollo propio de la comedia oriental y una frescura a la que no estábamos habituados en occidente.

"Es como Oliver y Benji, pero con actores"

Algo así fue como me lo explicaron, hará ya quince años al menos. Fue entocnes cuando entré en contacto por vez primera con esta película y vi la secuencia en la que el equipo se enfrenta al Team Dragon en semifinales. Que sus dos delanteras fueran mujeres con bigote me llamó la atención y también me echó para atrás debido a lo que entendí como un gran nivel de cutrez. Ahora puedo decir que lo veo con otros ojos. 

Lo cierto es que la acción se hace esperar. De hecho, Shaolin Soccer se pierde en un dilatado arranque antes de que veamos los partidos de fútbol que promete la cinta. Ahora bien, tampoco es que los partidos como tal sean lo más importante. Sobre todo porque, si no te gusta el fútbol, no vas a tener ningún problema para que te guste Shaolin Soccer. No esperéis ver mucha coherencia deportiva ni el tipo de partidos que estamos acostumbrados a ver. Claro que, casi desde el minuto diez de la cinta, sabemos que vamos a ver de todo menos fútbol. Aquí, lo que hemos venido a ver, es desfase e hipérbole como la que veíamos en Captain Tsubasa.

Hablando de Oliver y Benji. ¿Recordáis cómo terminó la serie de Campeones?

No tenemos que perder de vista que Shaolin Soccer es, ante todo, una gamberrada. No pretende ser una película "seria" sino una comedia en clave épica que mezcla artes marciales, siguiendo la tradición del cine de este género, con el escenario de un campo de fútbol. Stephen Chow tiene muy claro que lo que viene a contarnos son "sobradas", no a realizar un estudio académico ni deportivo sobre el llamado "deporte rey". Viene, en su lugar, a ocupar ese nicho que hace diez años parecía imposible, la de contar una película de acción real que reflejase el lenguaje visual y narrativo de los partidos de Campeones, aunque con ese toque chino, claro. 

De hecho, es posiblemente el humor que utiliza uno de los elementos que pueda echar para atrás a más de un espectador. Si bien el tipo de humor que hemos visto en la edición para mercado occidental es, en líneas generales, un tipo de comedia asequible para el espectador español, hay que hacer notar que no todo el mundo tiene por qué entrar al trapo con él. De hecho, puede lastrar el interés del público, que piense que "esas tontunas" no están hechas para él. Claro que esto es la barrera cultural, que una vez superada no impide que disfrutemos de la película. 

Por otro lado, aunque en su momento los efectos visuales fueron muy resultones, a día de hoy no podemos decir que hayan envejecido muy allá. Se sigue haciendo ameno y no resulta especialmete defectuoso, pero se nota mucho la mano digital para conseguir los efectos. Afortunadamente, el buen hacer del director y de la banda sonora enmascaran muy bien el paso del tiempo. De hecho, si tomamos la mayor, podemos "perdonar" que la película ya tenga quince años, reconociendo su valor al ser capaz de trasladar a acción real un formato y un contenido que hasta entonces parecía exclusivamente relegado al campo de la animación.

En conjunto, estamos ante una película bastante grata. Si queréis verla, podéis hacerlo a través del catálogo de Netflix, aunque Shaolin Soccer también se encuentra en formato doméstico

Valoración

Divertida comedia en clave de película de fútbol y artes marciales. Tan entretenida como exagerada. Os encantará si sois fans de Oliver y Benji.

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

La adaptación del exagerado lenguaje manga a acción real. Los puntos de comedia. No necesita gustarte el fútbol para disfrutarla. Su lenguaje épico.

Lo peor

Los efectos visuales han envejecido. El sentido del humor oriental puede no ser del gusto de todo el mundo. Tiene un lento arranque.