Cómo derrotar al tercer jefe de Bloodborne, la Bestia Sedienta de sangre

Bloodborne

Derrotar a la bestia sedienta de sangre en Bloodborne no es nada sencillo, aunque al principio creas que será un camino de rosas. Estamos ante uno de los enemigos finales más complicados del juego en segunda fase de combate, y vas a necesitar más que suerte para acabar con su vida.

Ya sabes que Bloodborne es un título muy complicado, y si no tienes la paciencia suficiente es probable que acabes dejando la experiencia por la mitad. Y es con los combates finales es donde lo vas a empezar a pasar bastante mal, y a partir del tercer jefe de Bloodborne sabrás a lo que nos referimos.

Y es que matar a la bestia sedienta de sangre en Bloodborne tiene una dificultad superior a todo lo que llevas visto en el juego, como la Bestia Clérigo. Así que te viene bien saber sus puntos débiles y fuertes para que te vayas preparando con tiempo para el combate, y así evitar quedar atascado con un jefe que te exigirá repetir la pelea en varias ocasiones.

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Cómo derrotar al tercer jefe de Bloodborne, la Bestia Sedienta de sangre

Si sigues nuestro paso a paso para derrotar a la bestia sedienta de sangre en Bloodborne no vas a tener problemas.

Preparación previa

  • Antes de entrar a combate equípate con todos los antídotos y todos los viales de sangre que puedas. Créenos que necesitarás muchos antídotos porque vas a quedar envenenado en unas cuantas ocasiones.
  • Estamos ante una criatura débil al fuego y fuerte al rayo y arcano, así que tenlo en cuenta.
  • Antes de entrar a la iglesia invoca a Alfred, así podrás contar con su ayuda en batalla. Si vas en orden en el juego lo deberías tener ya.
  • Intenta llevar algo resistente al veneno

Estrategia para matar a la bestia sedienta de sangre

La mejor estrategia para matar a la bestia sedienta de sangre en Bloodborne es evitar estar frente a ella. Casi todos sus ataques van para adelante o diagonal adelante, con lo que si la pillas por los costados podrás golpearla más fácilmente. La posición ideal es justo hacia su pata trasera derecha, un lugar donde podrás tomarte cierto respiro.

Bloodborne

No obstante, si bien la primera parte del combate es algo sencilla, no lo es la segunda. A partir de ahí verás que empieza a esquivar la mayoría de tus ataques, pero ahora estrena dos ataques: una explosión venenosa que seguro te acabas tragando en varias ocasiones (de ahí los antídotos que lleves) y otro que toma impulso, te agarra y te mata. Este último lo puedes evitar no poniéndote delante de ella.

Simplemente ataca en sus laterales cuando llegue el momento adecuado, y el resto del tiempo dedícate a no ponerte delante de ella y a usar antídotos para que no te mueras envenenado.

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Esta es la mejor forma de derrotar a la bestia sedienta de sangre en Bloodborne

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