Crítica de Amarga Navidad: Almodóvar cierra un díptico con Dolor y gloria experimentando con los límites de la verdad

Amarga Navidad
Amarga NavidadWarner Bros.

Crítica de Amarga Navidad, la nueva película de Pedro Almodóvar con Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Bárbara Lennie, Patrick Criado. Estreno el 20 de marzo.

Pedro Almodóvar atraviesa un momento de enorme introspección, de sosiego y también autocrítica. En Amarga Navidad (título de algún modo tramposo porque recala bien poco en la festividad), compone un juego de espejos en el que mirarse para tratar de comprender cómo es su proceso creativo, hasta qué punto se nutre de su entorno o cuáles son sus mayores miedos

Desde repetirse, hasta volver demasiado la vista a la pérdida de su madre, pasando claro está por perder la chispa y la gracia o vampirizar con voracidad su entorno inmediato. Todo eso se lo espeta a sí mismo desde una ficción que coquetea con la verdad y en la que es difícil discernir cuándo hay de cierto.

En pocas palabras, vuelve a abrirse las carnes de nuevo, como hiciera años atrás en Dolor y gloria, solo que esta vez, en lugar de trazar un alter ego de su persona añade una capa extra de significación con un nivel ficcional más profundo y un alter ego más de sí mismo escondido en el corazón de la historia.

Otro de los elementos diferenciadores de Amarga Navidad es que Almodóvar no renuncia a expresar una y otra vez que el arte es el camino a la sanación y el motor de la toma de decisiones incluso. Dos pasajes musicales abundan en esta idea: con una grabación de Chavela Vargas y una canción de Amaia, que hace un cameo musical de alto impacto. En ambas ocasiones, el director se centra en el efecto que produce en sus protagonistas la música. Pero el tema central de la película es que la autoficción es la cura para crisis creativa, para el dolor existencial y hasta el vehículo para el homenaje a quienes son piezas fundamentales en el entorno del creador. 

¿Quién es quién?

Amarga Navidad nos presenta a Raúl Rosetti (Leonardo Sbaraglia), un guionista de prestigio internacional obsesionado con una nueva historia que escribe inspirado por lo que le sucede a su ayudante (Aitana Sánches-Gijón). Tanto es así que su protagonista es una directora que comienza a escribir un guión sobre varias personas de su entorno inmediato.

Ella es Elsa (Bárbara Lennie), una mujer marcada por la muerte de su madre en el puente de diciembre. Aquejada de fuertes jaquecas recibe la asistencia de su pareja, Bonifacio (Patrick Criado), un bombero al que conoció como stripper en una despedida de soltera, que es su refugio incondicional y tabla de salvación cuando sufre un brote de migraña.

Un buen día descubre que lo que le sucede es que tiene ataques de pánico que somatiza intensamente y decide viajar a Lanzarote junto a su amiga Patricia (Victoria Luengo), que tiene sus propias razones para poner tierra de por medio con su vida.

Amarga Navidad
Amarga NavidadWarner Bros.

Casi todas las señas de identidad estilísticas de Pedro Almodóvar están aquí: las temáticas ya las hemos abordado, las visuales y sonoras pasan por un diseño de vestuario en el que priman los colores puros, los encuadres preciosistas, la banda sonora de Alberto Iglesias, su Chavela y su Amaia... 

Se echa en falta quizás algo de su visceralidad de antaño y puede que también un poco más de sentido del humor, que se deja entrever en esta ocasión menos que otras veces. Pero en líneas generales, sigue siendo 100% Almodóvar, sin nada de lycra. Puede que no sea su película más brillante o completa, pero ofrece varios momentos de genuina incomodidad (el larguísimo striptease de Bo) y otros de ingenio unamuniano cuando el personaje de Aitana Sánchez-Gijón se rebela casi al modo de Augusto Pérez en Niebla. Es el punto álgido de la película en el que todo confluye y explota.

Y por el camino, picotea: salud mental, amistad, duelo, dependencia emocional, la congoja de la edad, el deseo (puede que ya aplacado por la búsqueda de otros estímulos más intelectuales que físicos y más voyeur por tanto)... Amarga Navidad es estimulante a su manera: un ejercicio de autoficción inconformista que parece ser un nuevo eslabón en la carrera de un director que antes de continuar ha hecho una parada para mirar dentro de sí mismo y preguntarse por qué trabaja como lo hace.

Valoración

Nota 68

Amarga Navidad sorprende con una nueva y personalísima historia en la que el sello de su autor está escrito de forma indeleble pero en el que también muestra síntomas de necesitar un cambio. Rima con Dolor y gloria aunque dándole una vuelta de tuerca extra de complejidad narrativa.

Lo mejor

El personaje de Aitana Sánchez-Gijón y cómo a través de él Almodóvar demuestra un enorme nivel de autoconsciencia.

Lo peor

Se toma tanto tiempo para contar la historia que es fácil perderse en sus laberintos.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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