Crítica de Daredevil Born Again temporada 2. ASÍ se debe hacer una serie de Marvel

Crítica y opinión de Daredevil Born Again temporada 2, el ejemplo perfecto de cómo hacer una buena serie de Marvel para Disney Plus.
No deja de resultar curioso que, después de epopeyas cósmicas como Vengadores Endgame, la Marvel que mejor funciona ahora sea la más urbana, la más "pequeña". Tuvimos un ejemplo reciente con Wonder Man y ahora llega la temporada 2 de Daredevil Born Again a Disney Plus.
La primera temporada de la serie ya nos dejó un estupendo sabor de boca, pero estos nuevos episodios de Daredevil se convierten, ojo, en lo mejor que ha hecho Marvel Television desde, quizá, Bruja Escarlata y Visión.
El argumento sigue desde donde nos quedamos: Kingpin es el amo del cotarro gracias a su alcaldía en Nueva York y Matt Murdock ha asumido por completo el manto de Daredevil. Karen Page lo ayuda a buscar criminales, ya que Matt ha de permanecer en la sombra...
La interceptación de un carguero lleno de armas es la excusa para que arranque una trama apasionante en la que todos los personajes clave que conocimos de la primera temporada sean puestos a prueba.
Ese es uno de los aspectos más interesantes de estos ocho nuevos episodios: mientras que en la temporada 1 era Matt quien estaba completamente roto y perdido, ahora eso es lo que pasa con todos los demás, incluyendo el propio Wilson Fisk / Kingpin.
El UCM vuelve a emocionar
Matt representa, ahora sí que sí, la justicia ciega frente a la furia del resto, la justicia a cualquier precio, aupada por un concepto incluso más poderoso aquí; uno que solo él, gracias al legado de Foggy, es capaz de percibir: la piedad.

Es un tema tan potente aquí que va a poneros los pelos de punta en más de una ocasión. Tanto es así que nos atrevemos a decir que es la serie más emocionante de forma continua que ha hecho Marvel nunca.
Mientras la veíamos, no pudimos evitar decir "por fin, POR FIN se ha construido la temporada para que TODOS los episodios sean interesantes".
Aquí no tenemos la típica estructura de "un primer episodio súper impactante, dos o tres de relleno y uno o dos chulos para acabar".
En esta ocasión, todos los capítulos contribuyen bien a la trama general y, además, tienen un buen ritmo interno. Todos, salvo uno (por una buena razón) tienen peleas interesantes y llenas de esa violencia descarnada que caracteriza a la serie.
Otro cambio que quería el público y aquí se cumple es una mayor presencia de Daredevil, el superhéroe. La proporción Matt / Daredevil está mucho más equilibrada aquí, posiblemente porque la ciudad necesita más que nunca al enmascarado, como héroe y como símbolo.
Antes de hablar de la ciudad, un elemento crucial en el lore de Daredevil, queremos añadir que, sí, también hay momentos de juicio en los que sacar la faceta de abogado de Matt. De hecho, dan pie al que quizá sea el momento más vibrante de la serie. Y eso es decir mucho.
Nueva York, qué ciudad
Volviendo a Nueva York, está claro que la ciudad en sí es un personaje. Uno que aún no sabe bien qué opinar de las amenazas que tiene en frente, pero que será crucial en el destino de las mismas. Por un lado tenemos a Wilson Fisk, claro. Luego hablaremos de él.

Por otro lado, se presenta su nuevo "equipo de élite", la Fuerza Anti Vigilantes, que con la excusa de que los enmascarados siembran el caos en Nueva York tienen carta blanca para asaltar y detener a quien quieran.
No cabe duda de que se nota cierta "inspiración" en la polémica con ICE en EEUU y en cómo eso puede ser el catalizador de que el pueblo diga "hasta aquí hemos llegado".
Por último, tenemos a Poindexter / Bullseye, que en esta ocasión tiene aún más peso y toma el relevo de Punisher como "personaje gris", uno que a veces parece el peor de los villanos y otras veces podría ser una ayuda para evitar un mal mayor.
Sus momentos de acción, con ataques súper locos y estilosos, son de lo mejorcito de esta temporada.
También hay incorporaciones, claro. Matthew Lillard (el icónico Shaggy de Scooby-Doo) es Mister Charles, un traficante que rivaliza con Kingpin. Quizá este sea el personaje menos aprovechado de la temporada, aunque Lillard hace un estupendo trabajo.
Por otro lado, tenemos el anunciado regreso de Krysten Ritter como Jessica Jones, que funciona tan bien como siempre y aporta aún más contundencia a los momentos de acción. Buen retorno, sí señor.
Todos los actores están a un gran nivel, pero nosotros nos vamos a quedar con tres. Por supuesto, uno de ellos es un Vincent D'onofrio colosal, el cual encarna a un Kingpin que poco a poco parece estar perdiendo el control, lo que lo hace más impredecible y peligroso que nunca.
Es asombroso que consigan que, por momentos, empaticemos e incluso sintamos lástima por él, para que segundos después nos genere auténtico pavor.
Por otro lado, nos quedamos con la relación entre Buck y Daniel, dos personajes que van ganando capas y cuyas interacciones representan muy bien el drama que ha construido Kingpin a su alrededor.

Al estupendo apartado actoral se une una forma de narrar y plasmar lo narrado muy cohesionada, incluyendo alguno de esos planos secuencia marca de la casa.
La temporada 2 de Daredevil Born Again da en la diana
Las facetas más espectaculares como las peleas (reiteramos, tan burras como siempre) o los trucos para representar cómo Daredevil "siente" las amenazas se unen a unos efectos de iluminación sensacionales, que juegan con los colores y las proporciones de plano para impregnarnos de la atmósfera.
El "nuevo" traje negro de Daredevil se contagia de los rojos de la estancia o los azules de las sirenas de policía y así se construyen unas imágenes impactantes. Una gozada.
Todo esto desemboca en un episodio final absolutamente maravilloso, en el que miraréis con los ojos como platos cómo demonios va a terminar de explotar todo esto.
Los acontecimientos dejan mucho margen para una temporada 3 de Daredevil Born Again y, a poco que se acerquen a lo experimentado aquí, tendremos calidad en Disney Plus para rato. ¿Cómo van a superar esto? No tengo más preguntas, Señoría.
Valoración
Nota 90
De lo mejor que ha hecho Marvel en años. La faceta más urbana y la superheroica se fusionan en ocho episodios trepidantes, plagados de buenos personajes y tramas que trascienden a la propia serie. Excelente.
Lo mejor
La magnífica estética. Lo bien construidos que están casi todos los personajes. La dualidad Kingpin-Daredevil. Lo bien hilado que está el ritmo.
Lo peor
Alguna subtrama de personajes secundarios se podría haber aprovechado más.

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
